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Foros de discusión » LA OBRA » DE GIGANTES, ENDRIAGOS Y VESTIGLOS
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DE GIGANTES, ENDRIAGOS Y VESTIGLOS
MensajePublicado: Mon May 07, 2012 7:52 am Responder citando
carlosalejandro
Moderador
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Registrado: Jun 13, 2004
Mensajes: 200
Ubicación: Argentina




DE GIGANTES, ENDRIAGOS Y VESTIGLOS


Los cantares épicos que relataron en la Edad Media las gestas de los Caballeros andantes y sus hazañas, muchas de ellas descomunales, cantadas por los juglares y trovadores de pueblo en pueblo, tuvieron una enorme difusión popular ávido de las mismas, en los siglos XIII, XIV, XV y XVI, en el cuál, la aparición del ?Don Quijote de la mancha?, parece clausurar esas populares sagas del período medieval.


El enigmático ?Reino de Avalón?  del Rey Arturo con su famosa ?Camelot? y sus Caballeros de la Tabla Redonda que buscaban al Santo Grial, constituyó sin duda una de las más atractivas leyendas caballerescas. Los ?Cantares de Gestas? como, por ejemplo, el poema de ?El Mio Cid?, contando la azarosa vida y hazañas del caballero castellano, Rodrigo Díaz de Vivar (Cid Campeador), y otros muchas epopeyas reales o figuradas de ese tenor caballeresco, excitaban la imaginación de las gentes medievales.  Temas que también han sido tratados a fondo en los dramas y tragedias que el genio de Richard Wagner puso en escena con  partituras musicales rayanas en la sublimidad, como ser: Lohengrin, el Caballero de la Orden de la Rosa, que llega desde el misterioso Monte Salvat en una barca conducida por un cisne gigantesco para salvar el honor de Elsa, una dama falsamente acusada ante el rey y su corte. Siguiendo esa línea de relatos, mezcla de antiguas leyendas germánicas y escandinavas, encontramos al Caballero Parsifal, quién, en la ópera del mismo nombre, resulta ser el gran vencedor espiritual al conseguir los auspicios del Santo Grial.


Brunilda, la Walquiria que se inmola por amor a Sigfrido arrojándose a la pira funeraria del héroe muerto, es otra de las facetas de ese prisma maravilloso de amores de almas escogidas que Wagner desarrolla en sus magníficas óperas. Finalmente, Tristán e Isolda representan a los gemelos espirituales que, aunque se encuentran en el pasaje terrenal de la vida, no llegan a consumar su inmenso amor, muriendo ambos en un holocausto glorioso.* (El aria final de esta colosal ópera de Wagner, conocida como la ?muerte de amor de Isolda?, está considerada como quizás la mayor de la operística de todos los tiempos)


Por el lado de las realidades históricas, salen a nuestro encuentro los Caballeros de la Orden del Temple conocidos como ? Los Templarios? (Ordo Templi Salomonis) en cuya creación mucho tuvo que ver la inspiración de un gran Iniciado,  Bernardo de Claraval, de la orden de los monjes del Císter ?  que fueran notables constructores de las catedrales e iglesias de estilo Románico, anteriores a las que surgieran en plena Edad Media de estilo Gótico, cuyo embrión matemático ? arquitectónico estuvo enlazado con la acción oculta de los Templarios en Tierra Santa. De  Bernardo, ornada su personalidad por una merecida reputación de sabio, se conoce que practicaba secretamente los misterios de la Alquimia y la Kaballah Sagrada. En tal sentido, dedicó una serie de sermones al bíblico ?Cantar de los Cantares?, entendiendo que en sus versículos, se hallan ocultos códigos cifrados referente a los pasos de la  ?Gran Obra?.  Bernardo reúne en  la Abadía de Clairveaux (Claraval) de la cuál era el Abad, a los nueve caballeros cristianos más prominentes de Francia a quiénes les propone una misión secreta: viajar a Jerusalem ? en esos años en manos cristianas ? para entrevistar al rey Balduino** ..Esta entrevista, sería la protagonista de un hecho histórico de gran trascendencia en años venideros. La misión encomendada a los Nueve, tenía varios propósitos, a saber: dar forma a una legión de caballeros cristianos que protegieran a los peregrinos que viajaban a Tierra Santa; ésta era la justificación visible de la Orden militar - religiosa cuya creación se propondría al rey de Jerusalem, Balduino. Pero las razones secretas surgidas de Bernardo de Claraval y aceptadas por los Nueve, eran mucho más profundas, siendo la principal la búsqueda del  rastro del Santo Cáliz donde decía la leyenda que se había recogido la preciosa sangre de Jesús de Nazaret vertida por causa de su tremenda inmolación en la cruz, y por el golpe final a su cuerpo por medio del centurión romano Longhinos con su lanza, la cuál también era intensamente buscada con gran fervor místico y religioso. Según esa creencia, José de Arimathea habría sido quién ocultó el Santo Cáliz y la Lanza de Longhinos. . Mas Bernardo, como Iniciado en las Ciencias Ocultas ?  secretamente por supuesto, en esa época medieval tan dogmática y oscura ? pretendía que los Nueve se abocaran a buscar en los subsuelos del Templo de Jerusalem, nada menos que al Arca de la Alianza que el austero y sabio Abad, esperaba que guardara las Tablas de la Ley escritas por Moisés usando un código sagrado  conocido solamente por los más altos Hierofantes, que ? según creía Bernardo - contenía los  Arcanos más profundos para invocar a la Divina Presencia: el Nombre Sagrado de Dios. (Notemos que es éste el Arcano más insondable para el ser humano. El Bienaventurado de Asís lo expresa claramente: ?Ningún hombre es digno de nombrar tu nombre?)  


Como vemos, los propósitos que animaron a Bernardo fueron muy ambiciosos y trascendentes, provenientes de un espíritu muy superior a la mediocridad mental de sus congéneres de aquellos tiempos.


** (El número Nueve es el que corresponde a la Madre Universal y al Nacimiento. Tiene muchas más cualidades, por ejemplo: los Templos construidos según la estructura de los mismos en los planos sutiles desde donde son copiados por inspiraciones y/o revelaciones, siempre tienen como base a un cuadrado perfecto (Ver en ?Orígenes de la Civilización Adámica? la descripción de los Santuarios de Neghadá y de La Paz) En el Apocalipsis según Juan Apóstol, la ?Jerusalem celestial? que descendía de los cielos, era un edificio cuadrangular, con tres puertas en cada lado (12 puertas); el Ángel que las mide con su Vara sagrada obtiene por cada cara 144 codos: 1+4+4= 9.- Un cuadrado perfecto ofrece 4 ángulos de 90º cada uno: 4x90= 360= 9??


Como acotación final a estas disquisiciones, anotamos tan solo como una curiosidad histórica los nombre de los ? Nueve Caballeros de la Fama?, a saber:


Paganos: Héctor de Troya ? Alejandro Magno - Julio César


Hebreos: Josué, conquistador de Canaán ? David, Rey de Israel ? Judas Macabeo, reconquistador de Jerusalem


Cristianos: Rey Arturo  -  Carlomagno ? Godofredo de Boullion (Primera Cruzada)


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Este conjunto de cantares y leyendas que los infantiles y supersticiosos pueblos del medioevo daban por cierto, fueron las que finalmente se vertieron a los libros al llegar la invención de la imprenta, y  tuvieron un éxito editorial sin precedentes en Europa en la ya tardía era medieval, como verdaderos predecesores de los actualmente conocidos como ?best seller?. Las aventuras, los amores de los Caballeros y las Damas de su corazón, la heroicidad, los códigos de honor estrictos que regían las conductas de esos hombres de armas tomar, siempre en defensa de sus reyes o señores feudales a quienes rendían vasallaje juramentado, y también defendiendo a los débiles, los menesterosos, a los huérfanos y viudas, hacían muy atractivos esos relatos ? algunos de gran calidad ? sobresaliendo sin duda el que relata la vida, obra y amores del notable caballero Amadís de Gaula, que inspiró el ?Don Quijote? de Cervantes, y fue admirado por elevados espíritus como Teresa de Ávila (Teresa de Jesús), Ignacio de Loyola (creador de la Compañía de Jesús), el Emperador Carlos V, y otras personalidades.


Una de las tantas acciones heroicas de Amadís de Gaula  relatadas en la obra del mismo título  es, sin duda,  su desigual lucha con un monstruo terrible llamado Endriago, a quién Amadís de Gaula vence en un lance feroz.


En ?Don Quijote de la Mancha?, nos deleitamos con el diálogo desopilante entre Sancho Panza y su mujer, Teresa, quién le reprocha a su compañero el haberse metido a secundar a Don Quijote en sus correrías caballerescas.


?Mirad Sancho ? replicó Teresa ? luego que os hicisteis miembro de caballero andante, habláis de tan rodeada manera  que no hay quién os entienda.?


Sancho le responde: ?Basta que me entienda Dios mujer, que Él es el entendedor de todas las cosas, y quédese esto aquí; y advertid hermana, que os conviene tener en cuenta estos tres días con el Rucio * de manera que esté para armas tomar; dobladle los piensos, requerid la albarda y las demás jarcias; porque no vamos a bodas, sino a rodear al mundo, y a tener dares y tomares con gigantes, con endriagos y con vestiglos, y a oír silbos, rugidos, bramidos y baladros.?

  • Rucio: el burrito que montaba Sancho Panza.

En otra alusión al tema que estamos desarrollando, Don Quijote dice: ?Y si no fuese por esto, no se podrían socorrer en sus peligros los caballeros andantes unos a otros, como se socorren a cada paso: que acaece estar uno peleando en las sierras de Armenia con algún endriago, o con algún fiero vestiglo?etc.?


Tanto los unos como los otros, endriagos y vestiglos, son seres fabulosos, de espantoso aspecto, a quienes sólo ven los Caballeros que les hacen frente con sus armaduras, escudos y espadas, ostentando en las lides contra esos fantasmales monstruos una sin igual bravura,  encomendándose a Dios por la acrisolada Fe religiosa que profesaban y además, con el pensamiento puesto en las Damas de su corazón. (En este último caso, el varón buscaba a su doble espiritual para que lo asistiera aunque más no fuera, por la vibración de un pensamiento de amor)


La monumental obra de Miguel de Cervantes Saavedra,  ?El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha?, gira sobre un tema recurrente: el héroe de esta singular novela ? así ha sido catalogada mundialmente ? mantiene una lucha permanente con un cierto mago Frestón, que Don Quijote tilda como ?un sabio encantador? que tiene el poder de trastocar las cosas, personas y situaciones, de tal manera que, por ejemplo, los Gigantes contra los que pelea Don Quijote, resultan ser molinos de viento. Ni que decir cuando acontece el encuentro con la moza aldeana del Toboso, que Sancho Panza le presenta a Don Quijote como la Dama de su amor, a quién el Caballero daba el nombre de Dulcinea.. No sólo la presencia de dicha moza es desagradable, sino que también el olor que emana es repugnante, ?olor a ajos crudos? dice indignado Don Quijote, jurando vengarse del ?sabio encantador? que lo mal quiere a tal punto, de trastocar la belleza de su amada no sólo en su aspecto, sino en el aroma que emana de su cuerpo.


Sancho, por su parte, autor de todas esas escenas con sus mentiras, hechas  para ocultar una primer mentira, ríe para sus adentros, y clama a los gritos él también contra ese ?encantador?, parodiando a su señor, en una escena hilarante.


En otro pasaje, cuando Don Quijote retorna a su hogar luego de reponerse de heridas y magulladuras ocasionadas en sus locos combates, se levanta del lecho y lo primero que hace es ir a buscar la biblioteca donde guardaba como su más preciado tesoro, los libros de Caballerías. Pero su ama (de llaves), y su sobrina, de acuerdo con el cura y el barbero amigos de Don Quijote, habían hecho tapiar esa habitación. Don Quijote desespera al no hallarla. El ama le dice:


?¿Qué aposento o que nada busca vuestra merced? Ya no hay aposento ni libros en esta casa, porque todo se lo llevó el mismo diablo?.


?No era diablo ? replicó la sobrina ? sino un encantador que vino sobre una nube una noche, después del día que vuestra merced de aquí se partió, y apeándose de una sierpe en que venía caballero, entró en el aposento y no sé lo que hizo dentro, que a cabo de poca pieza salió volando por el tejado, y dejó la casa llena de humo; y cuando acordamos a mirar lo que dejaba hecho, no vimos libro ni aposento alguno; sólo se nos acuerda muy bien a mi y al ama que, al tiempo de partirse aquel mal viejo, dijo en altas voces, que por enemistad secreta que tenía al dueño de aquellos libros y aposento, dejaba hecho el daño en aquella casa que después se vería; dijo también que se llamaba el sabio Muñatón.?


?Frestón diría ? dijo don Quijote.


?No sé ? respondió el ama ? si se llamaba Frestón o Fritón: sólo sé que acabó en ?ón? su nombre.


?Asi es ? dijo don Quijote -, que ese es un sabio encantador, grande enemigo mío, que me tiene ojeriza, porque sabe por sus artes y letras que tengo de venir andando los tiempos, a pelear en singular batalla con un caballero que él favorece, y le tengo de vencer sin que él lo pueda estorbar, y por eso procura hacerme todos los sinsabores que puede; y mándole yo que mal podrá él contradecir ni evitar lo que por el cielo está ordenado.?


Aparte de la comicidad de estos pasajes de la obra maestra de Cervantes, todo ese discurso latente en la novela sobre ese hechicero que ciega a los hombres y les hace ver lo contrario de la realidad,da la sospecha de un fondo psicológico que, en la sociedad dogmática religiosa de esa época no era posible exponer abiertamente, no sólo porque el libro no pasaría indemne la censura eclesiástica, sino porque su autor podría ser sometido a sanciones inquisitoriales que ya sabemos el modo en que terminaban,


Recuerdo bien cuando allá por el año 1999, la televisión argentina realizó un reportaje a los famosos artistas españoles Paloma San Basilio y José Sacristán, quiénes junto a su compañía teatral, representaban en esos días en Buenos Aires la hermosa comedia musical ?El hombre de la Mancha? que tuve la fortuna de admirar.


En dicho reportaje, Paloma San Basilio explicó que ellos y toda la compañía artística, antes de comenzar los ensayos previos, resolvieron leer y estudiar a fondo el libro-origen del musical que iban a poner en escena, para tener así una idea cabal de la obra a fin de estar ellos a tono con los personajes.


Ambos artistas dijeron textualmente, que luego de leer a conciencia el libro completo del ?Quijote?, tuvieron una duda consistente en el pensamiento de que Cervantes quiso trasmitir algo más que las aventuras del Caballero de la Triste Figura. Dijeron que todos quedaron con esa impresión. ?Algo quiso decir Cervantes pero no sabemos que cosa es?, observaron ambos en esa entrevista televisiva que recuerdo bien.


Las apariencias de estos monstruosos seres inmateriales, nos remiten a las enseñanzas de la Ciencia espiritual que nos dice en el lenguaje esotérico, que tales entidades perversas nacen, se desarrollan, se nutren y se plasman en el plano astral, teniendo su origen en el pensamiento humano cuando el odio, la envidia y la soberbia exacerba las mentes, y así abre las compuertas a las tinieblas. **


** (Ver en ?Arpas Eternas el capítulo titulado ?El Torreón del Patriarca? y en ?Llave de Oro ? Siete Portales el mensaje magistral ?Artífices del Pensamiento?)


Mientras el Amor crea entidades etericas de luz, de armonía, belleza y paz, que son como un manto luminoso que cubre a los seres y los predispone al Bien, a la amistad sincera, a la fraternidad, su contraparte, el odio, surgido de la soberbia y el fatal egoísmo cuna del mal, puebla los planos astrales de entidades malignas que atosigan si pueden a los seres humanos que dejen abierta sus puertas a tales manifestaciones que siempre, inexorablemente, sólo traen desgracias, sufrimiento y dolor para ellos mismos, y para los que los siguen.


Veamos a continuación, un hermoso pasaje de ?Orígenes de la Civilización Adámica?, capítulo ?Bohindra y Ada?, en el cuál Bohindra instruye a su dulce esposa Ada, diciéndole entre otras elevadísimas palabras, las siguientes:


?Mas no creas que este amor de tan excelsa naturaleza, sea posible en la Tierra fuera de este ambiente, donde la vida de intensas actividades espirituales y formidables corrientes de pensamientos emitidos hacia las Inteligencias Superiores y venidos de ellas como permanente y eterno vaivén, debilita y aniquila todos los deseos y todas las manifestaciones de la naturaleza inferior.?


?No es que yo quiera decir que solamente siendo un Kobda se puede subir a estas alturas, sino que aquí es posible subir, debido al esfuerzo de todos para purificar las corrientes astrales y etéreas, de tal forma que no lleguen aquí las creaciones malignas y atormentadoras nacidas en los bajos pensamientos de los seres atrasados y vulgares.?


?El amor llevado a tan excelsas alturas, proporciona el máximum de luz y de felicidad al espíritu encadenado en la materia y le hace vivir, aun en planetas inferiores como éste, la vida que se vive en los elevados mundos del amor puro y perfecto, donde los seres surgen a la vida por la energía creadora del pensamiento y de la voluntad, obrando al unísono con la materia viva, incomparablemente más fluída y sutil que la de los mundos inferiores.?  **


** Este párrafo de Bohindra sostenido en su instrucción a su joven y bella esposa Ada, abre un portal hacia el ? todavía ? brumoso futuro, a través del cuál podemos aquilatar un tenue reflejo de la vida a que llegará un día de la eternidad esta humanidad que vemos hoy sumida en el lodazal de una ciénaga espantosa, formada por todas las corrupciones y rebeliones en contra de la Ley del Amor universal.


Como dice el Divino Maestro, toda la lucha incesante que el Bien sostiene para transmutar las tinieblas en Luz, tiene como único objetivo implantar por el convencimiento en plenitud de la Consciencia despierta en el ser humano, el primer mandato del Decálogo Sagrado:


?Ama a Dios por sobre todas las cosas, y a tu próximo como a ti mismo?, y añade: ?Esta es toda la Ley y los Profetas?.


Como un digno colofón a estos conceptos, nos permitimos tomar unos párrafos de ?Orígenes de la Civilización Adámica?, capítulo ?Las Arcadas ? Las Ojivas ? La Cúpula de Oro?:


?QUINTA: La Paciencia que es necesaria para tener éxito en los distintos aspectos del progreso humano, es aun más indispensable en la vida espiritual, donde no se lucha con elementos tangibles y con fuerzas materiales sino invisibles, intangibles e inmateriales.?


En el capítulo titulado ?La caverna de los vampiros? de ?Orígenes de la Civilización Adámica?, podemos apreciar claramente expuestos estos conocimientos de la Sagrada Ciencia de Dios y de las Almas, base y cimiento inconmovible de las enseñanzas comprendidas en todas y cada una de las Obras canalizadas por J.R.L.A. (Mamina):


(Fragmentos): ?Y en la época a que hemos llegado en nuestra historia, aquel antro helado y pavoroso era refugio adonde había huido la tenebrosa escuela apellidada por los Kobdas ?Irodia Hinis?,que quería decir: ?Hijos del Odio y de la Ira?.


?Era una vasta agrupación de magos, augures o sátrapas, consagrados al desarrollo de los poderes ocultos con fines siniestros de dominación y engrandecimiento, explotando las bajas pasiones humanas y todos cuantos depravados instintos se encierran en los seres atrasados y perversos.?


?Allí estaban también los sacerdotes de la difunta reina Shamurance y muchos otros que de diversas comarcas de la tierra habían huido, perseguidos por los pueblos encolerizados, a la vista de las atrocidades que cometían o inducían a cometer a príncipes y gobernantes.?


?Sólo hacía pocos años que la infernal institución habitaba aquel pavoroso antro que había llegado a denominarse el?Cerro maldito? por las extrañas manifestaciones que los habitantes de la comarca veían de vez en cuando aparecer al exterior, y ya algunas aldeas inmediatas habían sido abandonadas por el terror que sentían sus habitantes por aquella peligrosa proximidad,?


?En una circunferencia de dos millas a la redonda no había señales de vida, sino un suelo árido y a veces rojizo, grises y peladas montañas de erizadas rocas, viejos troncos de árboles secos que mostraban sus descarnadas raíces como brazos escuálidos de cadáveres disecados hace mucho tiempo.?


?La Ley Eterna de que todo vive, se mueve y se transforma, parecía estar desmentida en aquella desolada región, donde el alma del viajero se sobrecogía de un extraño terror.?


?Si a los habitantes de las vecinas aldeas abandonadas se les interrogaba, contestaban invariablemente: ?Allí nadie puede vivir. Las bestias se ven invadidas de tan extraño furor, que se matan las unas a las otras, y los humanos de una fiebre lenta y maligna que les lleva a la muerte sin motivo aparente. Y cuando están casi al instante de expirar, una repentina furia les acomete y se les ve huir enloquecidos a la caverna del Cerro Maldito de donde ninguno vuelve.?


?Aun los cadáveres son profanados en sus tumbas, muchos de los cuales han salido de ellas y se les ha visto ambular errantes y enloquecidos por las montañas vecinas.?


? ¿Quién podía vivir en aquella región??


?Si en mi última vida terrestre hubiera yo escuchado tales relatos habría dicho sencillamente que aquellos pobres aldeanos padecían de desequilibrio mental colectivo, de peligrosa y funesta alucinación.?


?Pero hoy, después de cuarenta años de leer en el gran libro de la luz astral, de meditar hondamente las leyes que rigen las fuerzas y corrientes y energías del éter y de la atmósfera en contacto con las fuerzas y energías mentales en las distintas corrientes de acción en que estos se colocan para el bien o para el mal, no digo lo mismo, sino que me sumerjo en una serie de meditaciones diciendo al final: ¡Qué poco sabemos los hombres de la hora actual, de las eternas leyes del universo, de la inmensa potencialidad del pensamiento y de la amplísima libertad de la voluntad o libre albedrío humano para escalar las altas cumbres de la virtud, de la sabiduría y del amor, como para descender a los espantosos abismos de la humana depravación.?


?El lector podrá comprender la macabra operación que realizaban aquellos funestos habitantes del Cerro Maldito cuando alguno de ellos, agotado por la vejez o la enfermedad debía desencarnar.?


?Buscaban entre todos los jóvenes de las vecinas aldeas los cuerpos más fuertes y vigorosos y mediante una continuada irradiación de fluidos maléficos sobre él, le producían la extraña fiebre lenta que en pocos días le consumía. Facilitado así el desprendimiento de aquel espíritu de su materia, el espíritu vampiro dejaba la suya ya inútil y gastada y se adueñaba de aquel cuerpo para continuar viviendo en él. Si al efectuar el cambio perdían la partida y no podían establecer conjunción entre los cerebros, poco importaba, todo se reducía a dejar allí un pobre loco, inútil para toda su vida.?


?Pero más frecuentemente ocurría que la trasmigración se hacía con buen éxito, pues el sujeto elegido era un ser inferior, de escasa evolución y de instintos bajos y groseros. Desde luego se comprende que sólo sujetos de tal naturaleza podían ser aprovechados por los vampiros para este fin, pues la Ley Eterna corta toda acción mental maléfica sobre seres cuya evolución espiritual y cuya vida intachable los pone a cubierto de la dominación psíquica de los espíritus del mal.?


?Esto explica de modo racional y lógico aquellas largas vidas de seiscientos, de setecientos, de novecientos años, que si no eran comunes a todos como las antiguas escrituras dan a entender, hubo no obstante casos, tanto en el campo de la justicia, como en los de la iniquidad, de vidas terrestres prolongadas durante muchos siglos en diversos cuerpos.?


?De ahí surgen dos rayos de luz que ponen a la vista la absoluta imparcialidad y justicia de la Ley Eterna: Primero, que dicha Ley no coarta la acción de las entidades invisibles consagradas por libre voluntad al mal cuando ellas se ejercen sobre seres que por ley de afinidad, quedan sujetos al que de entre ellos puede más, resultando así de una realidad evidente el viejo decir: ?Dime con quién andas y te diré quién eres?. O más aun aquella frase del excelso Maestro:


?El que busca las tinieblas en ellas perece.?


?Y el segundo rayo luminoso pone de manifiesto la soberana inmunidad del alma libre que se ha conquistado con su esfuerzo por el bien y la justicia, una posición espiritual que le pone a cubierto de esas espantosas dominaciones en que a veces los seres pasan siglos y siglos sin dar un paso en su evolución y con grande riesgo de convertirse al final de tan desastrosa carrera en seres sin vida propia, sin personalidad definida, a quienes la chispa divina abandona como un cascarón inútil, disgregado en el montón informe de fuerzas vivas que en centenares de milenios en lejanos ciclos de evoluciones nuevas, en mundo que acaso no salieron de sus nebulosas originarias, volverán a vivir vidas de piedra en inmóviles montañas, vidas parasitarias en cenagales pantanosos, vidas vegetales, animales en inferiores especies, vidas orgánicas y puramente orgánicas, vida de alma múltiple como llaman algunos filósofos modernos a la Eterna Energía que anima a esa cosa viva pero sin individualidad, acumulada en infinita sucesión de tiempo en los impenetrables laboratorios donde obra el Cosmos.?


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?Tan solo en los mundos de humanidades purificadas podemos encontrar a la Fe, Esperanza, y el Amor, elevándose como una llama invisible  desde el alma extática que la produce, hasta la Omnipotente Majestad Divina que la recibe.? *

  • ?Moisés el vidente del Sinaí? ? Cap. ?El Dictado Supremo?

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Las leyendas, los códices y luego los libros que narraban las hazañas de los Caballeros Andantes, tuvieron su ejemplo principal en los Caballeros de la Orden del Temple que, en sus grados más altos, eran Iniciados en las Ciencias Ocultas ? como se denominaban en esas épocas debido al implacable dogmatismo religioso ? que no son otra cosa más que las que actualmente están al alcance de toda persona que sienta en su ser interno, la necesidad de estudiar a fondo la Sabiduría Sagrada que, la Obra de Fraternidad Cristiana Universal nombra como la Ciencia de Dios y de las Almas, que es justamente, la que desarrolla con toda amplitud y profundidad las Obras de nuestra F.C. Universal.


Veamos que dice ?Arpas Eternas? en el capítulo titulado ?El Torreón del Patriarca?:


El Maestro Jhasua tiene un encuentro con el hijo del Patriarca Beth Gamul, e invitado por éste, de nombre Abulfed, va a su casa junto al tío Jaime, a Zebeo y los jóvenes árabes Osman y Ahmed, discípulos del Príncipe Melchor en su Escuela del Monte Hor.


Abulfed tiene una tragedia en su vida. Su hijito murió repentinamente en la cuna, y su esposa entró en un estado mental cercano a la demencia.


Jhasua pregunta a Abulfed: ?Murió primero tu padre y después el niño, ¿Verdad??.


-?Sí, en efecto. Así ha sucedido. Mi padre murió hace veintisiete lunas y el niño perdió la vida diez lunas después?.


?Fue una muerte misteriosa, porque no estuvo enfermo. La madre le acostó alegre y juguetón una noche y al amanecer era un cadáver helado. He creído que se trataba de una venganza, porque mi esposa estaba prometida a un astrólogo babilonio, al cual nunca pudo amar y huyó de la casa paterna la noche anterior a la boda. Pidió refugio al Patriarca, mi padre, que lo daba a todos los desamparados. La trajo a este torreón y le puso una buena mujer como compañía . Yo andaba entonces en Alejandría, a donde él me había enviado a estudiar en la Escuela del Maestro Filón.


Cuando vine me enamoré de la triste huérfana y me casé con ella. Mi padre decía que en sus meditaciones solitarias, veía siempre un fantasma siniestro que rondaba alrededor de esta casa, donde los genios benéficos le impedían entrar.


Confieso que todo esto creía yo que eran simples alucinaciones de la vejez de mi padre, y nunca le di importancia.


Por respeto a él, guardaba yo silencio cuando me refería sus visiones y luchas secretas con el temido fantasma o genio maléfico.


Y unos días antes de su muerte me dijo: ?El pensamiento de venganza del astrólogo babilonio toma forma para vengarse de tu esposa y de tu hijo?. Lo oí y callé siempre pensando que era delirio de un moribundo. Ahora sé y comprendo lo que valían las palabras de mi padre; y mi desgracia actual la tomo como un castigo, a mi desprecio a la palabra de un justo.?


-?La lección ha sido en verdad muy dura, pero la Bondad Divina llena de amor los abismos que abre la incomprensión de los hombres.?


-?¿Qué quieres decir con esto, Profeta de Dios??, preguntó lleno de esperanza el árabe.


-?Quiero decir que la incomprensión tuya de las palabras de tu padre que era un maestro en la ciencia de Dios y de las almas, es la que ha impedido que las fuerzas del Bien atraídas por tu padre, vencieran a las fuerzas del mal que rondaban alrededor de tu hogar, para destrozar tu dicha en satisfacción de una venganza.


En la forma que has obrado, obra la mayoría de los humanos, que sólo aceptan como realidades lo que perciben sus sentidos físicos, y niegan en absoluto la vida inmensa y las fuerzas formidables que actúan, viven y son, más allá de la percepción de nuestros sentidos.?


?Supongamos una colonia de ciegos de nacimiento. ¿no negarían en absoluto la existencia de la luz, de los astros que en órbitas inmensas recorren la magnificencia de los espacios infinitos?


El hombre terrestre es a veces como un ciego de nacimiento, hasta que la Bondad Divina dueña de infinitos medios, y el dolor es uno de ellos, abre su espíritu a la Verdad Eterna que lo inunda por fin, con su claridad soberana.?


Si analizamos este notable pasaje de ?Arpas Eternas?, vemos en sus descripciones, la lucha permanente de las Legiones del Bien que son Luz, Vida y Amor perenne, contra las fuerzas de la oscuridad.


Estas últimas, las fuerzas de la oscuridad, no tienen entidad por sí mismas, puesto que la Luz las disipa, pero las tinieblas no pueden hacer desaparecer a la Luz. Pero el mal pensamiento que trae aparejado al mal accionar, las realimentan haciendo que persistan hasta que un rayo de luz las disuelve, anulándolas.


En este momento, es oportuno citar este pensamiento de la Madre Teresa de Calcuta: ?Las palabras que no lleven la luz de Cristo, aumentan la oscuridad.?


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Otros ejemplos del asunto que estamos tratando puedo brindaros, queridos hermanos que me hacéis el honor de leer estas líneas:


En la magnífica obra ?Moisés, el vidente del Sinaí?, encontramos un sugestivo pasaje en el capítulo titulado ?En el lago Merik?, cuando tienen lugar las llamadas ?fiestas de la primavera?, en Menfis, y centenares de góndolas iluminadas y adornadas a toda gala, navegan ante el Faraón, su hija la Princesa Real Thimetis, y la Reina Gala Vatis recientemente casada con el Faraón. Una fiesta fastuosa, pero una gran tortura interior para Thimetis que acababa de renunciar al trono de Egipto, impulsada por las Potencias de la Luz, para ser la madre de un Ser excepcional, Ungido del Altísimo, Su Verbo Eterno.


Dos tenaces pensamientos en pugna sacudían su mente.


?Una especie de tentadora sugestión parecía susurrarle al oído : ¡?Cuán pobre de mente eres que abandonas tu alto pedestal de heredera para sumir tu vida entre viejos librajos y viejos sacerdotes a quienes siguen de cerca la tristeza y la muerte!?


?Y esa ola pasaba y venía otra que le murmuraba una cadencia diferente: ?¡Feliz de ti nueva Néferi, nueva Hatasu, que abandonas toda esta negra pavesa que se lleva el viento para abrazarte a lo que siempre vive, a lo imperecedero y eterno: el bien a tus semejantes, la iluminación de toda la humanidad, el poblar los cielos infinitos de almas salvadas con la gran Ley traída a este mundo por el Verbo Eterno, Verdad Suprema, Palabra Creadora encerrada en ti como un cofre de diamantes!?


Estas dos poderosas corrientes luchaban encarnizadamente en el mundo interno de Thimetis haciéndola palidecer de espanto unas veces y llenando sus ojos de jubilosas alegrías, otras.


Ohad y Carmi con algunos pastóforos del Templo que acompañaban con incensarios de oro, arrojaban el humo perfumado de sus ascuas ardientes consumiendo incienso de Arabia, navegaban al lado de la góndola real y los videntes percibieron claramente las dos fuerzas que luchaban en el mundo interno de la princesa.


Un genio tutelar de ojos celestes que brillaban como estrellas en la oscuridad  de la noche tomaba posición a su espalda y le envolvía con gasas azules y blancas de transparente diafanidad.


Una sombra cenicienta  de rojizos resplandores se interponía a momentos, como si brotara  del fondo oscuro del río. Y entonces el rostro de Thimetis se tornaba pálido y un escalofrío la estremecía visiblemente. ¡Qué duro tormento fue para ella la fiesta primaveral!


Un viento helado comenzó a soplar inesperadamente del norte, como si el mar hubiera sentido también la angustia de aquel corazón, y el Faraón por medio de sus heraldos dio la orden de volver a la ciudad?.


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El capítulo ?La Asamblea? de ?Moisés, el vidente del Sinaí?, nos ofrece un significativo pasaje cuando Moisés, en soledad, meditaba arduamente para hallar el camino exacto que daría el éxito del plan al cuál él, su madre Thimetis, el Faraón, y todos los Iniciados e Hierofantes que lo seguían, estaban abocados en alma y cuerpo, o sea, crear un pueblo para el ideal de Verdad, Justicia y Fraternidad que fuera el espejo límpido para que todos los pueblos del mundo vieran la soberana grandeza del Amor Universal.


Mas no conseguía acertar con el programa de fundamento para la Escuela que educaría a los seres destinados a ser los principales colaboradores suyos en esa inmensa y riesgosa tarea. Por esa razón, escribía y luego destruía lo escrito por no parecerle ser lo correcto. Esas dudas, al correr de las noches sin llegar a definir sus propósitos en una planificación adecuada, le iban restando energías produciéndole abatimientos y decepción.


?Y después de varias noches de dolorosas y arduas cavilaciones, cuando ya era pasada la medianoche, vio subir la escalera un sujeto de alta estatura, con la túnica blanca de los Hierofantes y el capuchón cubriendo su cabeza?.


?Será el Patriarca Eleázar, pensó,?


El sujeto estaba ya a su lado y contestó a su pensamiento:


?No es el Patriarca Eleázar sino Jetro, tu tío y compañero de ideales. No. No vine en la caravana, que aun está a mitad de camino. ¿Acaso necesita Psiquis de caravana, ni de camellos, ni de mulos, para presentarse en el sitio en que el deber la llame??


?Sí, es verdad tío Jetro, y cuánto te agradezco que hayas venido en espíritu a fortalecer el mío, ya que a veces vuela como un águila y a veces se aplasta a la tierra como una mísera lombriz moribunda.?


?Lo sé, lo sé, y por eso la Ley Divina me ha traído hasta ti porque llegada la hora del tiempo, no podemos ni debemos aceptar el fracaso.?


A continuación, Jetro en estado espiritual, le da solución a los problemas e interrogantes que atormentaban a su gran sobrino, el Hierofante Supremo Moisés. Finaliza este encuentro en planos de conciencia tan superiores, que hoy, a unos tres mil quinientos años aproximadamente de sucedido, la mente humana, atrapada en el torbellino del mundo inicuo que nos deprime, no alcanza a comprender y, en muchos casos, siquiera a creer su certeza:


Continúa el relato: ?Aquel Hierofante alto, pareció redoblar su estatura al ponerse nuevamente de pie acercándose a Moisés hasta tomarle la cabeza con ambas manos.?


?¡Hijo mío! ? le dijo con paternal dulzura. A pesar de la fortaleza de tu espíritu, la negra falange de las tinieblas te hace dudar y vacilar hasta llegar a temer el fracaso, que está tan lejos de ti, como el desierto que acabo de dejar, y que, no obstante, no ha servido de impedimento para que yo esté a tu lado en este instante. Escribe esta noche los puntos salientes de tu programa, y lo que esta noche escribas, no lo borres porque eso será lo que debe ser.?


?Y la real y materializada aparición se desvaneció en la suave claridad lunar que hacía de la noche día, según era intensa la brillantez de la luna en su marcha serena por el espacio azul:?


?Moisés cayó de rodillas sobre las blancas lozas del pavimento, y las mudas almenas coronadas de macetas, de palmas y de flores, escucharon esta intensa plegaria de acción de gracias:


?¡Gracias mil, Poder Eterno que sostienes los mundos!...¡Como un pájaro herido de muerte revoloteaba Psiquis por abismos de dudas y de recelos, y ha bastado tu aliento soberano para aquietar mis terrores y soltar de nuevo mis alas por tu infinita inmensidad!- Y paso a paso, con embelesos de éxtasis ante la inefable belleza de aquella noche de comunión divina con lo infinito, Moisés buscó la quietud de su alcoba y su diván de reposo, donde recobró su materia las energías perdidas en la lucha con la bravía legión de las tinieblas.?


Y ahora repasemos, asombrados, un pasaje de ?Arpas Eternas? que nos revela hasta que punto los grandes Maestros de almas que encarnan como Misioneros del amor y la justicia Divina, tienen que luchar con esas legiones de tinieblas que se mencionan precedentemente.


La Obra cimera de la espiritualidad, ?Arpas Eternas?, nos ofrece entre tantas sublimes enseñanzas, un pasaje donde Jhasua de Nazaret tiene un encuentro personal con su Precursor en el sacrificio, Jhoanan (Juan) el Bautista, en pleno desierto de Judea donde predicaba Juan anunciando la venida del Mesías, y el comienzo del Reino de Dios en la Tierra.


En la ocasión, el Maestro va acompañado de sus grandes amigos y colaboradores: el Príncipe Judá, de la Casa de Hur, el Hach Ben Faqui, y Simónides.  Pero Jhasua y Juan tienen su reunión en privado, frente a la gruta donde mora el Bautista, quién le expone a su primo a quién reconoce como el Mesías, sus angustias por la lucha tremenda que debe sobrellevar contra el acoso permanente de las fuerzas etéricas de las tinieblas:


Dice ?Arpas Eternas? en el capítulo titulado ?El solitario del Jordán?:


?En sus íntimas confidencias Juan refirió al Maestro, la espantosa lucha que sostenía con las fuerzas del mal, representadas fielmente por Herodías, residente en Galilea, separada de su marido el Tetrarca Felipe, y unida ilegalmente con Antipas, que repudió a su esposa legal.?


?Como había hecho en Cesárea de Filipo, la desvergonzada nieta de Herodes, continuaba haciéndolo en Tiberías, en Sevhtópolis, en Archelais, en Phasaelis y aún en Jerusalén. Tenía palacios para su residencia en todas estas ciudades, en las cuales iba sembrando todas las corrupciones y todos los vicios de que era capaz su corrompido corazón.


En sus palacios tenía altares para los dioses paganos que fomentaban sus desórdenes, y había creado un cuerpo sacerdotal de mozos y doncellas para los cultos de sus dioses. De éste foco de infección moral se desbordaba un torrente de vicio, que iba inundándolo todo.?


?Juan se colocó frente a ella en una lucha terrible que sostenía desde dos años antes.?


?Yo sé ? decía Juan al Maestro ? que ella acecha mis pasos para quitarme la vida, porque el rey Herodes Antipas, pone débiles frenos a sus audacias inconcebibles, debido a que me respeta y oye en parte mis consejos. Le curé de úlceras cancerosas, herencia de toda esa familia cuya sangre es veneno de muerte, y me guarda mucha consideración.?


?Pero te aseguro Jhasua que esta lucha feroz con las fuerzas del mal, me resta energías de tal manera, que en la soledad de este desierto en que vivo, lloro amargamente clamando al Señor para que ponga término a mi martirio.?


?Entre las gentes que llegan a mi pidiendo la ablución del Jordán para ser purificados en su cuerpo y en su espíritu, han venido asesinos pagados por Herodías para acabar con mi vida; pero como aun no es mi hora, sus ardides han sido descubiertos a tiempo, y fueron destrozados por los numerosos peregrinos que habiendo recibido tantos bienes, defendieron la vida amenazada del Solitario, como todos me llaman.?


?Mas en las horas de meditación y de acercamiento a la Divinidad en busca de socorro, me veo asaltado por turbas negras de espíritus inmundos, que vienen en los perversos y bajos pensamientos de esa mujer y de quienes la escuchan y la siguen.?


?Tú lo sabes mejor que yo Jhasua hermano mío, hasta que punto se enseñan las fuerzas del mal, en contra de todos los que eligen para desenvolver su vida, el camino de apóstoles de la verdad, de la justicia y del amor; y que sólo una heroica fuerza de voluntad puede vencer en la tremenda lucha.?


Para finalizar este recuento de fragmentos de las Obras en los cuáles se alude al tema de la lucha entre las Falanges de la Luz y las legiones tenebrosas, tomamos párrafos del capítulo ?El Monte de los Genios? de ?Moisés, el vidente del Sinaí?:


?Encontró Moisés en las grutas del Monte de los Genios treinta y nueve Anacoretas de diferentes edades físicas, pero todos de una larga evolución y aun más larga visual de espíritu y de voluntad, para hacer como su Maestro, mártires del Divino Ideal que seguían desde inmensas edades.?


?Desde treinta y ocho años, hasta ochenta y seis, los Anacoretas se mantenían vigorosos y optimistas porque habían redimido toda una formación de fuerzas tenebrosas diseminadas en varias montañas de las muchísimas serranías y cordilleras de aquella tierra que era el más nuevo continente aparecido sobre la faz del Planeta.?


Un poco más adelante, el Guardián de esa hermandad, le dice a Moisés: ?Hay en nuestro globo toda una legión organizada de esas tremendas fuerzas corruptoras de las sociedades humanas. Y vemos con dolor que casi siempre son las clases altas las más combatidas y vencidas.


Los Reyes, Caudillos, Pontífices y altos dignatarios caen en sus redes como incautas mariposas en torno a una luz que les fascina con halagüenas promesas de elevación y prosperidad. Es increíble como arrastran pueblos y destruyen civilizaciones.?


Estos pasajes narrados en los libros y escritos que son las bases y el patrimonio espiritual de Fraternidad Cristiana Universal, demuestran la existencia de esas fuerzas oscuras con las que debemos medirnos, enfrentándolas con el Amor, la Fe y la Constancia.


Tal era el ejercicio de Don Quijote, luchando contra los gigantes, endriagos y vestiglos que se equiparan a dichas formaciones o falanges del mundo astral de las tinieblas. Posiblemente, la intención de Cervantes, puede haber sido hablar sobre estas grandes luchas que tienen lugar en planos y dimensiones no terrenales,  pero en el mundo y más aún, en la España inquisitorial en medio de la cuál le tocó vivir al insigne escritor, era imposible hacerlo abiertamente, ya que un audaz que lo hiciera, terminaría en los calabozos del Rey o del llamado ?Santo Oficio? por tiempo indeterminado, sufriendo torturas psíquicas y físicas para, la mayor parte de las veces, finalizar sus vidas entre las rojas llamaradas en terribles hogueras para ser quemados vivos.


Atroz suplicio que sólo mentes desquiciadas y ofuscadas por el fanatismo y un refinado sadismo podían ordenar.


No anduvieron errados los artistas españoles que anteriormente he mencionado, cuando afirmaron por la televisión argentina su pensamiento acerca del propósito oculto de Cervantes, manifestado en su obra inmortal.


Rememorando estos espantosos episodios de la historia humana sobre la Tierra, ¡cómo no dar un sitio de honor y reverencia a una mujer, la Doncella de Orleans!,  ese sublime espíritu de la Alianza del Verbo Divino, que enfrentó dirigiendo ejércitos a sus diecisiete años, ella, pastorcita de majadas, a la potencia imperialista británica, y a un Príncipe francés pusilánime, cuya debilidad de carácter y cobardía entregó a Juana de Arco a sus enemigos quiénes no vacilaron en quemarla viva en las piras de la bestia que tan bien ellos representaban.


 Pero Juana liberó a la Francia en arduas y sangrientas batallas que ella ? heroína sin par ? trocó en victorias con su ejemplo, su valor, su temple y su Fe, entregada totalmente al holocausto para cumplir la misión que las Inteligencias de la Luz le hacían escuchar desde su adolescencia. Así, vemos que la esencia de la Caballería, sus más preclaras virtudes y honor, tuvieron su máxima expresión en una mujer, recién salida de la niñez, pero cuyo espíritu diamantino hizo cumplir a su cuerpo la tarea que fue su misión en esas horas de la historia universal. El estandarte de Juana de Arco en las batallas, ostentaba la Cruz de Lorena, con dos travesaños.


Por algo el General De Gaulle, al frente de la Resistencia Francesa contra la ocupación de Francia por la Alemania nazi en la Segunda Guerra mundial, tomó como símbolo la Cruz de Lorena en homenaje a la gran Juana de Arco, quién otra vez, en esa ocasión desde los planos de la Luz, condujo a su pueblo a la Liberación. *


(Recomendamos especialmente la lectura de un hermoso estudio que León Denis tituló ?Juana de Arco ? Médium?, y que podéis encontrar en Google)


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Los escuderos al servicio de sus señores los Caballeros, representaron en aquéllos períodos medievales, un papel de importancia decisiva, ya que todos los complicados preparativos para que sus señores entraran a las lides, estaban a cargo de los escuderos que, como su nombre indica, cumplían la función de escudos de protección a sus señores. Ellos acudían de inmediato cuando su señor caía herido en el combate para auxiliarlo. No les era permitido entrar en batalla contra los nobles, sin antes haber pasado duras pruebas para que el Rey o un miembro destacado de la nobleza, los armara Caballeros, jurando el Código de Honor de la Caballería sobre los Evangelios.


Sancho Panza, hombre rústico pero con una sabiduría aprendida directamente de la vida, viene a representar al cuerpo, mientras que su señor, don Quijote, es el espíritu que siempre tiene una mirada mucho más amplia y profunda, impregnada de una filosofía clásica. Basta recordar su famoso discurso a los labriegos y cabreros mientras todos juntos cenan en plena campiña. Agradeciendo el convite de esas buenas y hospitalarias gentes, don Quijote da un ejemplo al reprender a su escudero que no quería sentarse a comer, prefiriendo hacerlo de pie y apartado para su mejor comodidad. Don Quijote le dice: ?Te has de humillar y sentar, porque a quién se humilla, Dios lo ensalza.?


Antes de terminar la cena, Don Quijote se pone de pie y endilga un discurso a sus compañeros de comida, recordando a la Edad Dorada de la humanidad, cuando no existía esto de ?lo tuyo y lo mío? porque todo se compartía solidariamente.


Esa ?Edad Dorada? a la cual alude el Quijote por la inspiración de Cervantes, nos recuerda enseguida a quiénes leemos las Obras de nuestra amada Fraternidad Cristiana Universal, a la gloriosa época donde la Escuela y Hermandad de los Kobdas y de los Dacthylos en la prehistoria, consiguieron por unos mil trescientos años, establecer una sociedad humana cuasi perfecta, donde cada cuál tenía su puesto de labor con sus obligaciones, deberes y derechos garantizados por la Gran Alianza de las Naciones Unidas de los pueblos, en esos siglos que han quedado en el subconsciente colectivo como la Arcadia Feliz, la Época de Oro, Siglos Venturosos donde reinaba el Orden ? Fuerza Constructiva ? el Trabajo armonioso, y la Justicia que es Amor.


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?Con la esperanza viva de Dios, tiene el alma tan levantado su corazón del mundo y tan libre de sus acechanzas, que no sólo le puede tocar y asir, pero ni alcanzarle de vista.?


(Juan de la Cruz: ?Algunas sentencias y avisos espirituales.?)


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Queridos Hermanos: concluyendo estas mal hilvanadas líneas que, no obstante su rusticidad, tratan de rendir homenaje al gran filósofo y escritor del siglo de oro español, don Miguel de Cervantes Saavedra, solamente unos breves agregados. ¡Qué más terribles gigantes, endriagos y vestiglos a quiénes combatía Don Quijote, que el escándalo de los días actuales, donde la corrupción generalizada no respeta siquiera a la santa inocencia de los niños, sometiéndoles a la barbarie de la bestialidad más aterradora. Un comercio de una vileza espantosa realizada por seres y organizaciones infames, traficando con el tesoro más bello de la raza humana, los infantes de ambos sexos, en los cuáles aletea el espíritu divino. Son los niños la alegría del mundo, vibra en los tales la irradiación del Cristo; por algo el Redentor siempre los mostró como el mejor emblema de la pureza para ejemplo de todos. ?Debéis ser como niños para poder entrar al Reino de Dios?. El drama de las drogas que envenenan mayoritariamente a los jóvenes convirtiéndoles en entes inútiles para la vida o en delincuentes sin piedad. La trata de personas para la prostitución, las armas de destrucción masiva, el comercio de los órganos humanos, el contrabando de armas y el crimen organizado están a la vista de todos por los medios de comunicación masivos.


Ante este caos, surgen estas acuciantes preguntas:


El Pensamiento del Cristo, Su Palabra, Su ejemplo, ¿dónde están?...


El Renunciamiento de Siddartha Gautama el Buda, Su Infinita Compasión?


La Ley del Sinaí, recibida por el gran Moisés, las Tablas de la Ley Divina?.. ¿permanecen todavía?....


¡SI! VIVEN EN LOS SERES QUE AUN EN MEDIO DE ESTA HUMANIDAD INICUA, CONSERVAN ESOS TESOROS ILUMINADOS EN SUS ESPÍRITUS, MENTES, CORAZONES Y CEREBROS!¡HERMANOS, ESE TESORO INMARCESIBLE, ESTÁ FELIZMENTE INSCRIPTO Y CONTENIDO EN TODAS Y CADA DE LAS OBRAS MAGISTRALES QUE EL PENSAMIENTO CRÍSTICO HA VOLCADO DESDE SU AMOR INFINITO, POR MEDIO DEL INSTRUMENTO HUMANO ELEGIDO POR LA LEY DIVINA PARA TRANSMITIRLO A LA HUMANIDAD, PARA DOTARLA DE UNA  CONCIENCIA RENOVADA EN SU GRAN DESARROLLO, QUE ES LA APROPIADA PARA LA NUEVA EDAD EVOLUTIVA QUE ESTÁ ABRIENDO SUS MAJESTUOSOS PORTALES A LOS ESPÍRITUS CUYAS VIBRACIONES ESTÉN ACORDES CON LAS FUENTES DE VIDA DE ESTE NUEVO CICLO EN LA TIERRA!


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