|
|
|
VIENTOS DEL
SUDESTE (En recuerdo a Mamina)
31 de Julio
2011
Cada vez que un núcleo de hermanos lectores de F.
C. Universal, nos disponemos ir a Neghadá, ante todo tenemos que estar
atentos al clima, porque la isla del delta por su situación geográfica, rodeada
de masas de agua de los grandes ríos que forman la Mesopotamia Argentina, es
una zona que suele tener cambios meteorológicos bruscos. Lo más preocupante
son, por supuesto, los anuncios de tormentas con lluvias, y la llamada
“sudestada”, constituida por vientos del sudeste que, al soplar por un tiempo
más o menos largo, provoca las mareas, subiendo las aguas del río que inunda
caminos, puentes y terrenos en general.
Hoy, 31 de Julio 2011, fecha en que estoy escribiendo estas líneas, hubo
vientos del sudeste en la noche, amainando a la madrugada.
Temprano, la llamada preocupada de nuestra
hermana Viviana que reside en una de las islas de ese gran delta argentino,
avisándome de la subida de las aguas durante esa noche y madrugada. Resolvimos
no obstante ir hasta la Estación Fluvial de Tigre, puerto del cuál salen y
arriban las lanchas de pasajeros para llegar al muelle del Arroyo Felipe, donde
se encuentra Neghadá, caminando desde dicho muelle más o menos un kilómetro.
Así lo hicimos. Nos encontramos los participantes del viaje en el puerto:
abrazos, besos, alegría de todos por el feliz reencuentro.
Tomamos la lancha de las 10 horas, bajamos en el
muelle Felipe, y andando por el camino, comprobamos que hacía pocas horas que
el agua estaba bajando. Igual, al lodo y charcos que subsistían, tuvimos que ir
esquivándolos como se podía. El parque que rodea los edificios que forman lo
que llamamos el “Recibidor” y el “Oratorio”, se hallaba inundado, pero el
caminito de lajas construido a cierta altura, nos facilitó el arribar sin
problemas al Recibidor.
Allí las hermanas que habían llegado momentos
antes, habían encendido las estufas y las varillas de incienso. Todo bien
acomodado, la sonrisa de Nancy Marchetto nos recibió.
Al verla, rememoré a Celia – nuestra gran hermana artista plástica – cuyos
cuadros realzan las paredes del Oratorio y del Recibidor. Nancy, Celia, y sus
hermanos Marchetto, fueron quiénes cooperaron con
Mamina, junto a Hugo Ontivero y otros servidores, hace más de medio siglo,
cuando los edificios que menciono no existían ni en proyectos. Época en la cual
no había en las islas luz eléctrica ni teléfono.
Justamente, en el Recibidor, dentro de un cofre de transparente
acrílico, las “chicas” (dulce nombre que damos a ellas), Lidia, Nancy, María
Laura, Maria Inés y Sonia,) colocaron como un luminoso recuerdo el estuche de
artista conteniendo los pinceles, las pinturas, y demás objetos que utilizaba
Celia (Emóneda) para sus cuadros, que podemos
admirar en la web: www.elcristoes.net
Después de un descanso, charlas y fotografías,
pasamos en silencio al Oratorio. Evocamos. Luego, Carlitos leyó de “Para Ti”,
un escrito maravilloso surgido del alma misma de Mamina: “¡Maestro!....¡Dame tu paz!. Sumidos en meditación, de
pronto la voz de la sensitiva María Elena comenzó el mensaje espiritual de
Mamina que escuchamos conteniendo el aliento. (Este mensaje fue grabado
por Lidia y se enviará pronto para que lo atesoren todos.)
Unos minutos de reflexión, y entre todos hicimos
los comentarios alusivos al mensaje, y las enseñanzas de las Obras. El frío
intenso no obstante las estufas encendidas, se hacía sentir. Pasamos al
Recibidor donde repusimos fuerzas y calor, con manjares aportados con amor por
todos. Como siempre, seguimos hablando acerca de las experiencias recién vividas.
Se tomaron bastantes fotografías que se envían por Internet. Incursionamos en
la Biblioteca de Neghadá, situada en el Recibidor. Recorrerla es una hermosa y
emocionante vivencia.
La inundación del parque siguió bajando. La tarde
invernal avanzaba y el frío se acentuaba. Nos despedimos de Neghadá,
agradeciendo al Divino Maestro y a nuestros Mayores que nos permitieron
compartir esas horas de intensa emoción y devoción.
Los vientos del sudeste llegaron y se fueron.
Pero permaneció el Mensaje de los Cielos que nos brindó la Señora de Neghadá.
“Las almas que se aman no saben de ausencias,
ni tienen olvido, ni dicen adiós”.
PAZ ESPERANZA AMOR
¡MI MÁS FUERTE Y ENTRAÑABLE ABRAZO PARA TODOS
VOSOTROS AMADOS HERMANOS DE LA OBRA!
Especial saludo para los participantes del Retiro
Los Molinos 2011 de Madrid, España, con el anhelo que tengan el más bello de
los Encuentros.
Carlosalejandro origen del documento