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¿PUEDE LA
“NADA” ENGENDRAR VIDA?
“EL HOMBRE
ENCUENTRA A DIOS DETRÁS DE CADA PUERTA QUE LA CIENCIA LOGRA ABRIR” (Albert
Einstein)
“La admirable disposición
y armonía del Universo, no ha podido sino salir del plan de un Ser omnisciente
y omnipotente.” (Isaac Newton)
***
Recuerdo un día en la mesa familiar. Mis queridos
padres y un jovencito almorzando. Yo tendría unos doce años (hoy, cuando
escribo estas líneas, llevo andado setenta y siete años y algunos meses). Algo se
había comentado por la radio, compañera de almuerzos y cenas en aquél Buenos
Aires de los intensos años cuarenta. Un documento publicado en diarios
extranjeros daba cuenta que ciertos científicos afirmaban que la vida
universal, había surgido de la nada por “generación espontánea”. Mis padres,
seres llenos de bondad y sentido común, con preparación educativa escolar (pero
de la escuela pública de aquellos tiempos), opinaban contrariados por esa
presunción científica de otorgar a la no-existencia, o la nada, la posibilidad
de engendrar vida. “¡Es un enorme contrasentido!”, decían convencidos.
Calladito mientras saboreaba la rica sopa casera, en mi fuero interno, asentía.
Y lo expresé con un pobre argumento, pero al mismo tiempo, coherente. “Pero
cómo si no hay nada de nada, de pronto va a salir la vida por esa generación
espontánea… ¿de dónde sale si nada existe?”... Mis
padres, satisfechos por mi razonamiento, se pusieron contentos al ver que su
retoño apoyaba sus arraigadas convicciones en forma tan rotunda, aun dentro de
un pensamiento adolescente.
Ahora, en el siglo XXI, año 2011, vuelvo a sentir
la misma íntima convicción y perplejidad. Me asombra que en casi setenta años
de aquel almuerzo hogareño que recuerdo con la emoción de las cosas añoradas,
las mentes de algunos científicos del mundo, no hayan comprendido o captado aun
la evidencia de una Mente Suprema que, en cada instante, en cada palpitación,
sigue re-creando la Vida en un inconmensurable Universo que abruma al
observador por su infinitud y la variedad increíble de su Naturaleza.
Estas reflexiones surgen a raíz de una reciente
publicación del afamado astrofísico inglés Stephen Hawking quién en su último
libro “The Grand Design”, cambia su propia opinión expuesta en “Una Breve
Historia del Tiempo” (1988), y descarta a Dios como Creador del Universo.
Hawking señalaba en el libro de 1988, que no era incompatible
la existencia de Dios como creador y la comprensión científica del Universo, y
agregaba: “Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo
definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios”. Pero
en 2010, en “The Grand Design” afirma la tesis contraria: “La creación
espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, el porqué de la
existencia del Universo, el porqué de nuestra existencia”.
(Stephen Hawking)
Queridos hermanos que me hacéis el honor de leer
estas líneas. Les propongo un ejercicio.
Cerrad vuestros ojos e intentad por unos minutos no
pensar en nada. ¿Difícil verdad? Si, es cierto. Cerremos nuestros oídos al
ruido del mundo. Quizás, sólo quizás, escuchemos no obstante un persistente
zumbido que es el increíble “ruido del silencio”
No lo toméis en cuenta, como si tal ruidillo no
estuviera ahí. Cuanto más profundo se hace el silencio
interior, llegará un momento en que sentiréis la augusta soledad del
silencio, tanto interno como del exterior. En tal caso, si lográis ese estado,
pensad en la “nada”… pensando en ella, encontraréis que en la oscuridad y el
silencio existe una Presencia, una idea, un pensamiento que te dice “estoy
aquí, yo soy”. Ese pensamiento es la Realidad. La Vida existe siempre. Por tanto,
la nada es un pensamiento teórico, una suposición filosófica indemostrable.
¿Cómo, en qué manera, puede demostrarse desde
la evidencia irrefutable de la Vida, aquello que sería la no-vida,
no-existencia, la nada?
Volvemos a preguntarnos: la no-existencia, la
nada, ¿puede engendrar algo?
El gran Físico y Matemático famoso por sus
notables investigaciones, sus libros y, lamentablemente por estar postrado por
una terrible enfermedad, hablamos de Stephen Hawking, afirma que sí, que de la
nada surgió el Universo y la vida. Que Dios es una idea de la mente humana,
igual que la vida espiritual. En una palabra, las últimas reflexiones de
Hawking resultan ser la cumbre del materialismo más cerrado, justamente
cuando la ciencia que él tanto conoce, ha demostrado que la densidad de la
materia del mundo, es una síntesis de una Energía supra física que no
alcanzan a ver los ojos humanos. La “función de onda” de la Física,
tiene su equivalencia en la Presencia, que dota de vida a las partículas, estas
a los átomos, ellos a las moléculas que forman las células.
¿Dónde está entonces la “nada”...
Si antes de la vida universal sólo había “nada”, de alguna manera esa nada de
Hawking se quebró, se extinguió de golpe porque sí… y dio paso a
la inconmensurable variedad de la Vida. Afirma este notable hombre de ciencia,
que tal hecho, engendrado por nada, se debe a las invencibles fuerzas de
las leyes de la Física. La gravitación en primer término. ¡Ah! Querido
hermano Hawking... luego, la nada suya es muy particular, porque está sujeta
a Leyes Cósmicas…. ¿y de dónde y quién impuso esas leyes Cósmicas de la Física
si nada hay? Con el mayor de los respetos a su genio, parece ser que sus
proposiciones sobre el tema más importante que la ciencia ha tratado de
solucionar desde hace milenios, esto es la Vida universal, es absolutamente
cuestionable.
Sucede – pareciera – que la mente científica
tiene una fuerte resistencia a sumergirse en estos dos conceptos: lo
eterno, lo infinito. Pero, honradamente, ¿de qué otros asuntos
podríamos hablar, razonar, y tratar de discernir sino con estas tremendas ideas
aceptadas por la mente humana? Eterno
e infinito son en definitiva todo el asunto. * Cualquier
pensamiento filosófico, físico, metafísico, científico que orille estos
conceptos, queda sin concreción. No cierra. Elude la cuestión. En
suplencia a eficaces soluciones, tenemos la ya antigua, reiterada y facilista
conclusión – como la de Hawking – que una entelequia – “la nada o sea la
no-existencia”, es la creadora de la vida. Eso sí, lo hace por “las
inevitables consecuencias de las leyes de la Física”. ¡Increíble! ¡La nada se
rige por leyes de la Física! Singular “nada” que se rige por “algo” donde
debería solamente haber simplemente “nada”. Es un oximoron, una
contradicción en sí misma, una paradoja si cabe, sin solución racional posible.
Es plantear algo imposible, totalmente imposible. Una mente científica como la
de Stephen Hawking pierde su brillo con esta proposición absurda e
indemostrable.
* Jorge Luis Borges escribió: “Existe un concepto
que es el desatinador y corruptor de los otros. No hablo del Mal cuyo limitado
imperio es la Ética. Hablo del Infinito.”
Y dicho todo esto, veamos otro aspecto del
problema que Hawking desarrolla en su último trabajo impreso.
Es por demás evidente que este gran científico
toma para la elaboración de su hipótesis en la cual descarta a Dios como
Creador, que este Dios al cuál Hawking se refiere, es el que nos presenta el
relato bíblico. Desde los tiempos de Darwin se viene discutiendo esta misma
contradicción, ya que la Biblia afirma que el Universo y el hombre, son una
creación Divina, realizada de una vez por la voluntad de Dios.
El filósofo neoplatónico Plotino, afirmaba que
Dios (que él llamaba “el Uno”) es de tan completa y absoluta Perfección, que no
es posible de entender por el ser humano, ni adjudicarle calificativo alguno.
Agregaba que tal Perfección, es la causa debido a la cual se originan los seres
y los mundos, como imitación del modelo perfecto “del Uno”.
Esta Escuela, eslabón del pensamiento platónico,
tuvo sus seguidores últimos, en el sabio Theón, padre de la gran matemática,
geómetra y filósofa Hypatia. Ambos, padre e hija, enseñaban nada menos que en
la Escuela de la Biblioteca de Alejandría, cuyo director final fue justamente
el filósofo Theón. Su hija Hypatia, resultó brutalmente asesinada por la
intolerancia dogmática religiosa. No obstante, pocos días antes de su muerte,
Hypatia concluyó una tarea Física de investigación sobre el círculo,
descubriendo que el movimiento estelar se produce en forma de elipse.
La elipse es funcional a la espiral en que se
mueven las galaxias.
(En “Arpas Eternas”, capítulo “En las grutas del
Carmelo”, reunido Jhasua niño, con los Ancianos esenios, proceden a la lectura
de los escritos sobre los viajes psíquicos del Maestro Antulio. Tomemos apenas
un pequeño fragmento porque hace a las cuestiones que estamos exponiendo:
“La idea surgió como un relámpago al mismo tiempo
en aquellas Inteligencias ultra poderosas, diciendo como una sola voz,
vibración o sonido: UNA NUEVA ESPIRAL DEBE LLENAR ESTE VACÍO DE LOS CIELOS.”
Una vez más comprobamos como las Obras, en este
caso “Arpas Eternas”, están en consonancia con las más modernas teorías de la
Astrofísica.
En el siglo XIX; el notable hombre de ciencia
inglés, Charles Darwin, introdujo la idea colosal de la Evolución. Darwin
formuló su hipótesis, por la minuciosa observación de la vida de ciertas
especies animales. Los estudios que realizó en la Patagonia Argentina,
especialmente en Tierra del Fuego, en el sur de Chile y la isla Galápagos,
fueron determinantes para sus trabajos del Origen del hombre y de las especies
por la selección natural, cuyos incesantes cambios a lo largo de millones de
años, generan la Evolución.
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“La única cosa realmente valiosa es la intuición”
(A. Einstein)
“La conservación de la Energía es, posiblemente,
la ley que se deriva del estudio de Universo llamado físico”
“Las grandes leyes de la Física son leyes de conservación”
“Se puede decir que la Física no es más que la
búsqueda de lo que siempre es igual, bajo las apariencias
de la transformación”
“La Energía aparece como una presencia,
como una información, como una conciencia. Esta conciencia es un
fenómeno único: el fenómeno único que se revela en la velocidad de la luz,
que es nuestro ventanal sobre la gran e indescriptible Presencia.”
“La Energía es Amor Universal, manifestado dicho
Amor por la cohesión de los quarks en un protón; por la cohesión de los protones
y neutrones en el núcleo atómico, por la cohesión de los átomos en una
molécula, y por la de las moléculas en las células”
(“La Plenitud
del Vacío” – J. B. Orval)
(Agreguemos que las células son como el ladrillo
de la construcción de las formas naturales, entre ellas, nuestros organismos
físicos)
¡TODO EL UNIVERSO EN SU INFINITUD, ESTÁ LLENO DE
LA GLORIA DE DIOS!
……………………………………………………………………………….
Unas palabras dedicadas a nuestro hermano Sthepen
Hawking:
Querido hermano en Dios: tu vida material es un
largo martirio. Postrado tu cuerpo por la terrible enfermedad neurológica
denominada “esclerosis lateral amiotrófica”, hace medio siglo que te encuentras
en una silla especial con computadora que, por un programa notablemente
ejecutado, te permite comunicarte con tus congéneres. Te comprendemos hermano
en tu gran sufrimiento, y en tu genialidad. Si hubieras podido leer “Arpas
Eternas” junto a las demás Obras plasmadas en letras por sucesivas
canalizaciones de sublimes mensajes de Inteligencias de la Luz Eterna, (super
neuronas del gran cerebro Cósmico), seguramente tus ideas hubieran sido otras
muy diferentes de las que expones en tu último libro.
Tus hermanos de Fraternidad Cristiana Universal
te dicen: el Amor es la gran y única Ley superior a todo lo demás. Cristo demostró
en su pasaje terrenal a esa Ley. ¡Qué el Amor del Misionero Divino llegue a tu
alma, a tu cerebro y a tu corazón! ¡Qué la Paz sea contigo!
………………………..
LAS OBRAS CANALIZADAS POR LA INSIGNE SENSITIVA,
DOÑA JOSEFA ROSALÍA LUQUE ÁLVAREZ, COINCIDEN PLENAMENTE CON LAS
FORMULACIONES DE LA FÍSICA MODERNA Y CON LA EVOLUCIÓN, NO SÓLO DE LOS
REINOS DE LA NATURALEZA, SINO DE LAS ENTIDADES ESPIRITUALES.
Y MUCHO MÁS TODAVÍA: LAS OBRAS EXPLICAN DE QUÉ
MANERA LOS MUNDOS SURGIDOS DE LA DIVINA ENERGÍA ETERNA, VAN PASANDO DE LAS
DENSIDADES DE LA MATERIA, A LAS SUTILEZAS DE GLOBOS QUE POR LA EVOLUCIÓN
ALCANZADA, TRANSMUTAN ESAS DENSIDADES GRUESAS DE MATERIA, EN PURA RADIACIONES Y
VIBRACIONES, DESAPARECIENDO DE LA VISUAL HUMANA, PARA EXISTIR SOLAMENTE EN SUS
CONSTITUCIONES PURAMENTE ESPIRITUALES, EN CUYO CASO PASAN A FORMAR EL “REINO DE
DIOS”, CON ESAS HUMANIDADES QUE JUNTO A LOS MUNDOS QUE HABITARON, FORMAN PARTE
DEL REINO DE DIOS COMO ENTIDADES ESPIRITUALES.
DE MANERA QUE LA OBRA NOS OFRECE TODO EL CONJUNTO
DE UN PROGRAMA DE VIDA EN LA ETERNIDAD SIN FIN.
TODOS PODEMOS ESTUDIAR ESTOS ESCRITOS EN LOS
LIBROS EDITADOS POR F.C. UNIVERSAL.
EN SUS CONTENIDOS, PRIMA ANTE TODO LOS TÉRMINOS
DE INFINITO Y ETERNO.
Y ALGO DE IMPORTANCIA CABAL:
EN “ARPAS ETERNAS – CUMBRES Y LLANURAS”, EN
“ORÍGENES DE LA CIVILIZACIÓN ADÁMICA”, EN “MOISÉS, EL VIDENTE DEL SINAÍ”, EN
“LLAVE DE ORO – SIETE PORTALES”, SE DEFINE A DIOS.
Tomemos en cuenta que, en las Escrituras Sagradas
de las Religiones Monoteístas, se habla continuamente de Dios, pero no se
ofrece Su Forma o Imagen.
Sólo en los Evangelios, Jesús de Nazaret
proclama:
“Dios es Espíritu y se lo adora en espíritu y
verdad”, le dice a la mujer samaritana en el brocal del Pozo de Jacob.
“Dios es Amor” “Dios es Luz”, son palabras
evangélicas, totalmente coincidentes con las de las Obras de F.C. Universal.
“Está en los Cielos” dicen sus versículos, pero
sin la detallada descripción que estos planos o mundos inmateriales nos ofrecen
los libros de nuestra FCU., surgidos del cumplimiento de un pacto de amor entre
el Divino Maestro y su discípula.
LA PREGUNTA DEL VERBO DE DIOS A SUS MAESTROS
ESENIOS: “¿conoció Antulio al Padre Celestial?”, GENERA LA RESPUESTA PARA QUE
EL ESPÍRITU-LUZ, SUMIDO TODAVÍA EN LAS BRUMAS DE LA INFANCIA, SUPIERA CÓMO
ES EL PADRE CELESTIAL, O SEA, DIOS.
“Y sin saber si era yo preso de un vértigo, de un
ensueño divina, de una locura de amor supremo, vislumbré por encima de los
Siete magníficos soles una espiral inmensa que se perdía en lo infinito,
formada por una ancha cinta rizada de los colores del Iris, y que cada color nacía
en lo alto de la frente de aquellas Siete faces radiantes.”
“Y la espiral, girando sobre sí misma, se perdía
en la inmensidad salpicada con intermitencias y ritmo de palpitación, por focos
de luz que trasmitían tal claridad de entendimiento, bastante para que yo,
mísero gusanillo terrestre, pudiera pensar:
“…¡ He aquí el origen de
toda Energía, de todo Amor, de toda Idea!
“¡Es la Causa Suprema! ¡La Eterna Espiral circulatoria,
sin formas definidas, imprecisas, como una Esencia que fluye eternamente de sí
misma, y que da vida a todo cuanto existe en los millares de millones de mundos
que han existido y que existirán!
“…El Gran Todo! ¡La Idea Divina! ¡El Amor Eterno!...
¡Dios!”
(Ver en “Arpas Eternas”, capítulos “Plus Ultra” y
“La Visión del Padre Celestial”)
EL DIVINO MAESTRO, YA EN SU EDAD VIRIL Y EN PLENO
EJERCICIO DE SU MINISTERIO, DICE EN “ARPAS ETERNAS”:
“Al Eterno Invisible que es ENERGÍA, AMOR Y LUZ
infinitos, sólo espíritus adelantados pueden sentirlo”
Y la Oración de “Siete Portales” de Hilkar de
Talpakén, comienza así:
“TE ADORO SUPREMA ENERGÍA, CREADORA DE
TODO CUANTO VIVE: ¡DIOS, PODER, SABIDURÍA, LUZ Y AMOR INFINITO!”
La actual ciencia de la moderna Física, basa sus
formulaciones en la conocida ecuación que Albert Einstein formuló así: E=m.c2,
o sea, E= Energía es igual a la Masa multiplicada por el cuadrado de la
velocidad de la luz.
Fórmula que demuestra científicamente que la Vida
es Energía, corroborando así las enseñanzas de las Obras canalizadas por J. R.
L. A.
QUERIDOS HERMANOS, ESPERO QUE ESTAS REFLEXIONES
SEAN PROPICIAS PARA VOSOTROS.
RECORDEMOS QUE DESDE EL PLANO TERRESTRE EN QUE
NOS ENCONTRAMOS, A LO MÁXIMO QUE EL HOMBRE PUEDE ASPIRAR ES A LOGRAR LAS
MAYORES APROXIMACIONES A LA REALIDAD ÚNICA.
Leamos con nuestras almas y corazones bien
dispuestos, esta hermosa cuán significativa poesía de S. Juan de la Cruz,
llamadas “Coplas de un éxtasis de alta contemplación”, escritas por el gran
místico en el siglo XVI. Pienso que sus estrofas dicen más que muchos libros
filosóficos e incluso científicos:
Entreme donde no supe
y quedeme no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.
Yo no supe donde entraba,
pero cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí,
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad,
entendida vía recta,
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.
Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado,
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
El que allí llega de vero,
de sí mismo desfallece,
cuanto sabía primero
mucho bajo le paresce,
y su ciencia tanto cresce,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Cuanto más alto se sube,
tanto menos entendía
qué es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía,
por eso quien la sabía
queda siempre no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer,
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia
que le puedan emprender,
quien se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.
Y si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal Esencia,
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
Queridos hermanos, vemos que un éxtasis de alta
contemplación percibido por un místico dedicado a ese menester, puede dotar al
ser humano de divinas luces que lo ayuden para aproximarse un poco más a la
Realidad final que, tal como afirma el Maestro, sólo se alcanza cuando el
espíritu llega a la vibración de la Luz, y por esa causa, se funde con Ella
para siempre.
Gracias a vosotros por hacer lectura de esta
colaboración a los Foros del Portal de la página web: www.elcristoes.net
Espero que sea de vuestro agrado. Un abrazo
fraterno para todos.
Carlos Alejandro v.
Buenos Aires, Argentina, 21-09-2011
Carlosalejandro origen del documento