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EL CRISTO


 Carlos Alejandro Villone
1.934 - 2.019



F.C.U.

 

 

 

 

NUMEROLOGÍA EN LAS OBRAS

 

Queridos Hermanos: Os invito a que juntos admiremos una vez más, las hondas cuestiones surgidas de las sublimes enseñanzas de las   Obras  de nuestra FCU. Las mismas poseen un sinnúmero de distintas facetas, y todas y cada una de ellas reflejan un destello de la gran Luz que son su origen y su causa inmanente.

Veamos a continuación un pequeñísimo ejemplo de estas facetas referida concretamente al empleo de los números que surgen en los relatos de los diversos capítulos de las Obras.

 

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El capítulo “Florecía el Amor para Jhasua” del tomo 1 de “Arpas Eternas”, nos ofrece algunos ejemplos significativos del sugestivo poder que ciertos números ejercen en las tradiciones de las Ciencias Espirituales.

 

Tomando como base la sucesión de los números naturales (1,2,3,4…) y sus correlaciones, trataremos de ir destacando algunos de los datos que a este respecto nos ofrece la lectura de las Obras de FCU.:

 

De acuerdo al relato de este capítulo, Myriam y Joseph llevan a Jhasua Niño al Templo de Jerusalén, para llevar a cabo el llamado “rito de la purificación”, prescripto por la ley hebrea para todo primogénito varón que debía realizarse a los cuarenta días del alumbramiento.

El número 40 aparece muchas veces en la Obra, como así también en  las Sagradas Escrituras:

 

Del capítulo titulado: “De la sombra a la luz” de Arpas Eternas, tomo 3, tomamos esta parte: “Y cuando se cumplían los cuarenta días del Domingo de Pascua, en que comenzaron las apariciones, los mandó reunirse todos en la más solitaria orilla del mar, al sur de Tiberias, a la hora en  que  se confunden las últimas claridades del ocaso con las sombras primeras de la noche.”

 

Moisés mantuvo al Pueblo de Dios durante 40 años en el Desierto.

 

Según Mateo, Jesús estuvo 40 días en el Desierto resistiendo formidables embates de las fuerzas de la oscuridad

 

En los Santuarios Kobdas de Neghadá y de La Paz, 40 sensitivos estaban siempre de turno en “la Mansión de la Sombra”, manteniendo una profunda concentración psíquica para recibir los dictados de Inteligencias  Superiores, y sirviendo de instrumentos de la Ley, para transmitir las vibraciones energéticas de los planos donde dichas elevadísimas Inteligencias actúan y tienen su residencia.

 

Para ilustrar esta última referencia de los trabajos Kobdas, podemos leer en “Orígenes de la Civilización Adámica”, capítulo “La Red de Plata”:

“Y la familia Kobda reunida en la Mansión de la Sombra, llamaba en auxilio de Abelio y de aquellos que corrían a salvarle, a todas las alianzas espirituales de los Santuarios y de los Refugios Kobdas. Cuando llevaban unos cuarenta minutos de profunda concentración, los sujetos psicográficos escribieron en sus carpetas enceradas”…

“Otros cuarenta minutos más dieron como resultado que Abel, Bohindra y la anciana Balbina se desdoblaran…”

 

También en “Orígenes”, capítulo “Como tórtolos entre peñas”, cuando el Maestro Abel se encuentra en el Monte de las Abejas (Himeto) con  los Dakthylos seguidores del Maestro Antulio, un anciano Dakthylo llamado Relator les informa: “Esta noche veréis que, en vez de estos veinticinco viejos, contaréis cuarenta, que tal era el número de los discípulos del Gran Maestro”.

 

Prosigamos con este apasionante tema:  40 = 4+0 = 4.- El 4.-

 

El capítulo “Leyendo el pasado” de “Orígenes de la C.A.”, nos informa sobre las medidas del edificio del Santuario de Neghadá:

“Tenía forma cuadrangular en su planta baja, y circular en el piso alto, con terrazas salientes y escalonadas en las distintas partes del edificio, que aparecía desde fuera como una torre, demasiada baja en relación a las vastas dimensiones de su base, que sería, puesta en nuestras medidas, de unos cuarenta mil (40.000) metros cuadrados (200x200).-

 

Y en “Orígenes” leemos en el capítulo “El Santuario de La Paz):

 

“Cinco años tenía de vida terrestre Abel, cuando los Kobdas de Neghadá, inauguraron su nueva Casa, que era una copia reducida de la Gran Casa del Nilo”.

***

 

“En una inmensa plataforma levantada en medio del bosque que le cercaba por todos lados, se alzaba el edificio de forma cuadrangular y de un solo piso.”

 

“El edificio tenía cuatro frentes y en cada uno de ellos una inmensa puerta de cedro reforzada de cobre, en cuya parte superior y en   una   plancha  de piedra decía en gruesos caracteres: “PAZ  A  TODOS LOS  HOMBRES” lo cual hizo que pronto se le diera a aquella Casa este nombre: “LA  PAZ”

 

A la figura geométrica del cuadrado perfecto, podemos asignarle varias connotaciones, entre ellas la de simbolizar la Tabla Cuadrada. Cada ángulo de un cuadrado mide 90º; multiplicado por 4 = 360º, que es el diámetro de la circunferencia, concepto unificador de la Tabla Cuadrada con la Tabla Redonda, famosa por la tradición de los Caballeros que se reunían  en su entorno para buscar la Luz Crística (el Grial Santo). El círculo es símbolo del Infinito, por tal motivo, vemos que la Mansión de la Sombra en los Santuarios Kobdas tenía forma circular. (Cap. de Orígenes ya mencionado) forma adoptada también en Kiffauser, “la suntuosa cámara redonda, símbolo de lo eterno que en aquellos países destinaban al sagrado altar de  los genios tutelares de la raza” (Orígenes de la C.A., cap. “La Matriarca descansa”).- En “Cumbres y Llanuras”, cap. “En el Lago Merik”, el Maestro Melchor de Horeb menciona a la Mesa Redonda del Templo  de Osiris, en oportunidad que los Hierofantes trataron la anulación de las antiguas leyes penales de los Templos: “La cuestión subió de nuevo a la Mesa Redonda, y esta vez hubo empate de votantes: cuatro y cuatro”

 

La Tabla Redonda tiene el significado del Absoluto Infinito al igual que la Esfera; y su número es el Cero (0). La Tabla Cuadrada simboliza al Templo de la Luz. Su número es el cuatro (4).

En su  “Apocalipsis”, el apóstol Juan escribió:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar no existe ya”(21-19).

“Y vi a la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo junto a Dios” . “La ciudad es un cuadrado: su longitud es igual a su anchura”

“El ángel que me hablaba tenía una caña de oro para medir la ciudad, las puertas y la muralla. Midió la ciudad con la caña y tenía doce mil estadios.

Su longitud, anchura y altura son iguales”…

“Midió luego la muralla y tenía ciento cuarenta y cuatro codos de altura”

 

Estas descripciones nos llevan a considerar la importancia de la figura geométrica del cuadrado en la edificación de los Templos de la Ciencia Sagrada. Cuando el ángel apocalíptico mide la ciudad, obtiene el número doce (doce mil estadios), que de inmediato nos remite a los Doce Apóstoles a las Doce Casas Zodiacales, a las Doce Tribus de Israel, a los Doce Anfictiones (Doce Tribus de Grecia), los Doce meses del año, etc. Y la medida de la altura de la muralla le da (144) codos; 1+4+4= 9. Nueve son las encarnaciones mesiánicas del Espíritu-Luz Instructor de este planeta. Y 9 es el Arcano de la Madre en gestación: (nueve meses).-

 

144 es el resultado de multiplicar 12x12. Aparece otra vez el 12.-

 

Como una acotación de interés, señalamos que estudiosos de la Cosmogonía Andina en sus antiquísimas tradiciones, dan una fundamental importancia a una figura geométrica que en distintas formas se halla inscripta en las construcciones de aquellos santuarios en los Andes: un cuadrado con  una diagonal que lo divide exactamente en su mitad.

Asimismo, una de sus mayores conquistas del Conocimiento, está dado justamente por “la Cruz Cuadrada”, figura base en la formación de los conceptos matemáticos de la antiquísima Cosmogonía Andina, que actualmente se vuelven a estudiar con profundo interés científico-espiritual.

 

Y la Pirámide del Sol en Teotihuacan, México, tiene como base un cuadrado. Se trata de una Pirámide escalonada; cada escalón representa los distintos planos vibratorios que el alma debe ir recorriendo para su ascensión evolutiva: este monumento sagrado, es así como una montaña metafísica, construida por Iniciados con un propósito bien determinado de enseñanza a las generaciones humanas que se van sucediendo.

 

“La Tétrada Sagrada, inmenso y puro símbolo, Fuente de la Natura, modelo de los Dioses”

(“Versos Dorados de Pitágoras)

 

El tres, la Trinidad, la Tríada, al ser compenetrada por la Luz – Esencia Vital del Absoluto – conforma así la Tétrada Sagrada a la que alude el gran Pitágoras en sus “Versos Dorados”.

***

 

Volvamos al momento en que Myriam y Joseph salen del Templo luego de finalizada la presentación de Jhasua, encontrando en el pórtico exterior un grupo de jóvenes Levitas que los aguardaban, que eran esenios: uno de ellos, José de Arimathea y otro Nicodemus de Nicópolis, ambos grandes amigos y fervientes discípulos del Divino Maestro, tal como sabemos por la lectura de “Arpas Eternas-Cumbres y Llanuras”.

Nicodemus es curado por el Niño Santo de una úlcera cancerosa. La Obra nos señala que este joven Levita hace entrega a Myriam de un bolsillo de seda pura con monedas de oro:

“Myriam se negó a recibirlo diciendo:

-         “Somos felices con nuestra modesta posición. No necesitamos nada”.

-         “¡Tomadlo, haced el favor! Es la ofrenda de oro puro que hacemos los veintiún Levitas esenios al Dios hecho hombre, como base para su apostolado futuro.”

-         “Mas si antes de que él sea mayor lo necesitáis, usadlo sin temor.

-         Hay siete monedas por cada Levita de los veintiuno que somos.

-         Queremos ser nosotros los primeros cimientos del Santuario que ha de fundar”.

-         “Si es así – asintió Joseph – lo tomamos para tenerlo como un depósito sagrado hasta que el Niño sea mayor.”

 

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En este relato surge claramente el Número Siete. Siete monedas aportadas por veintiún Levitas esenios: 21 =  7x3.-  7x21= 147 = 1+4+7= 12.

12 = 1+2 = 3, representación de los tres planos: Espiritual, Etérico y Físico.

La Tríada Sagrada: “¡Inteligencia, Luz, Amor!... Trinidad adorable en cuyo seno vosotros y yo nos diluiremos un día, para olvidar entre  la infinita felicidad del Gran Todo nuestro propio yo individual”…. (“Llave de Oro” – “La clara visión de la Verdad Eterna”).

 

Volvemos a la repetición de ciertos guarismos que transmiten singulares fuerzas psíquicas y por ello, marcan con su impronta los pasajes más relevantes de las Obras, como así también de las Escrituras, y de las Ciencias Esotéricas en general.

El número siete es quizás el más representativo de estos conceptos:

 

“Es mi alianza postrera con la humanidad terrestre que congrega en esta hora a los Setenta Mesías compañeros de evolución y a los siete millones de espíritus que cooperan con ellos desde inmensas edades en el progreso de los mundos que les fueron encomendados” (de “Llave de Oro” – “La Última Alianza”).-

 

Setenta son los Mesías, Setenta los Ancianos Esenios de Moab, Setenta los discípulos del Maestro, Setenta el Consejo de Ancianos de Moisés, Siete los Arcángeles Supremos, Siete los colores del Arco Iris, Siete los centros magnéticos del ser humano, Siete las notas musicales, Siete los días de la semana. Setenta y siete las generaciones de los justos y sabios Reyes Toltecas en Atlántida, siendo el último el Rey Anfión de Orozuma: (“Moisés”, capítulo “Memorias del hombre que encontró a Dios único”)

7+7 = 14; 1+4 = 5número de la Sagrada Estrella de Cinco Puntas.

 

Siete los Templos Iluminados de Egipto: On, Sais, Tentira, Luxor, Karnak, Abydos e Ipsambul (cada uno correspondiente a un centro energético).-

 

Siete las luces del Candelabro Sagrado.

 

Los Flámenes junto a los Kobdas construyeron en Bombay, India, las Cuarenta y Nueve Torres del Silencio: (7x7=49): para servir al Divino Avatar en su personalidad de Krishna.

 

“Hacía siete años que fueron aconsejados de trasladarse a las grutas  del Horeb, porque en el Sinaí, debían crear las Antorchas Vivas por intermedio de los Querubes, tan extraordinarias corrientes de fluidos magnéticos  y fuerzas eléctricas, que no serían soportables para los seres encarnados durante cierto tiempo.

Se habían unido a ellos los Anacoretas de Sierra Nevada y formaban el número catorce, o sea dos veces siete”.(Cap. “El Monte de los Esplendores de “Moisés, el Vidente del Sinaí”).- “Una Infinita cadena de mundos distribuidos de Siete en Siete Universos…” “¿Cuántas veces SIETE UNIVERSOS en derredor del inmenso anillo de luz?” (Moisés).

 

Siete fueron los Sabios de Grecia.

Siete las Maravillas del Mundo Antiguo.

Siete años de vacas gordas y siete años de vacas flacas, en el sueño del  Faraón que le interpretara José, hijo de Jacob.

 

Hasta en un cuento infantil vemos este número sagrado. Blancanieves, representación del Alma en su pureza virginal, estaba rodeada  por Siete Enanitos o Gnomos que la amparaban y la protegían.

 

El Maestro Jhasua llevó a sus Doce al Santuario del Monte Tabor para que fueran preparados por los sabios Ancianos Esenios durante Setenta días.

 

Siete son los Fuegos Magnos.

 

Según los Evangelios, Pedro pregunta a Jesús: “Maestro, nuestra ley dice que debemos perdonar siete veces las ofensas; esto, ¿debe ser así?

Jesús le dijo: “No solamente siete, sino setenta veces siete”.

***

 

La Evolución es la Ley de la Vida.

El Número es la Ley del Universo.

La Unidad es la Ley de Dios.

(Pensamiento de Pitágoras expresado como fruto de su Iniciación de 22 años en los Templos Egipcios que se corresponden con los 22 Arcanos Mayores de la Kábala).-

 

“La misma Sabiduría que llenó de gloriosa luz la vida de Pitágoras el sabio de Samos que bebiera en los templos de Menfis y de Tebas la divina claridad con que iluminó la Grecia antigua, la desposada de Orfeo y de Apolo, en los éxtasis radiantes bajo las naves del Templo de Delfos”. (“Cumbres y Llanuras”, capítulo: “En África del Norte”).-

 

“Escuchad en vuestro interior y fijaos en lo infinito del Espacio y  del Tiempo. Allí resuena el canto de los Astros, la voz de los Números,  la armonía de las Esferas”. (De “Cumbres y Llanuras”, capítulo “En África del Norte”):

 

Estas palabras de Sabiduría de Hermes, primer maestro de la Escuela Egipcia en frases que las piedras han conservado, y ostentaba el pórtico del Templo de Delfos en aquellos tiempos de la Grecia inmortal, resumen en sí mismas, a todos los misterios iniciáticos de la Antigüedad, y a la  vez son un anticipo en varios milenios de los hallazgos científicos modernos, en cuanto a la infinitud del Espacio-Tiempo.

También nos señala con singular hondura de pensamiento, que  nuestro microcosmos individual es una parte proporcional del Infinito macrocosmos, obedeciendo a una singularidad maravillosa de la Mente Cósmica: un mar se compone de innumerables gotas, pero cada gota es también el mar.

 

Los Astros, ¿Cantan?. Ellos emiten radiaciones que se traducen en energía, sonidos y colores…. ¡cantan!... pero hay que saber escuchar sus cantos…

Los Números, ¿tienen voz? Sí, por cierto, poseen una voz silente pero real, porque cada número expresa una fuerza de la Naturaleza y una realidad de la misma.

Las Esferas, ¿son armoniosas?  Pocas cosas son más bellas que contemplar el movimiento armonioso de las esferas, entendiéndose por éstas, a los globos que forman el inmedible Universo.

La forma de la esfera es, según Platón, la más perfecta porque ella engloba a las otras figuras geométricas, y es la significación de Dios por su  propia infinitud.

Lo Infinito, lo que no tiene comienzo ni final, es justamente  lo Divino del cual todo emana y tiene su sustentación.

 

RONDA DE LAS ESTRELLAS

 

La noche destrenza sus rizos de seda

Y envuelve con ellos la tierra y el mar

Se esfuman los montes, huye la arboleda

Como devorados por la inmensidad.

El silencio canta

La canción divina

Que escuchan las almas de vuelo genial;

Y tras los cendales de luz  vespertina

La antorcha de Venus

Que vela su rostro de rosa anilina

Inicia atrevida la ronda triunfal.

Por los infinitos abismos azules

La danza de esferas orladas de nimbos,

De gemas, de aureolas, policromos tules

Que avanzando siempre no llegan jamás.

Se siguen, se acercan

Parecen  besarse

Mas luego se alejan en grandiosos giros…

Rutas ignoradas…¿Hacia dónde van?

¿Es que las seducen los soles magníficos

Y su eterno ritmo las lleva encantadas

Por la inmensidad?

¡Oh, ronda soberbia de estrellas doradas,

Azules turquesas, verdes esmeraldas,

Brillantes rubíes… cortejo de hadas!

Eternas viajeras, ¿cuándo es que llegáis?

Y sigue la noche

Destrenzando callada sus rizos de seda,

Cubriendo con ellos la tierra y el mar.

La voz del silencio más honda, más queda,

Dice al alma: ¡piensa!. Pensando verás,

Que las mentes humanas aún no conciben

Algo que no empieza y que no ha de acabar;

¡Qué no es aún hora que sepa el hombre

Cómo es el enigma de la Eternidad!

 

(De “Orígenes de la C. Ad.”, cap. “Mar Adentro: Poema musical creado por los Kobdas de Neghadá, y cuya letra era una de las más delicadas inspiraciones de Bohindra).

 

Queridos Hermanos: ¡Un abrazo infinito para todos vosotros!

 

Carlosalejandro

 

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Queridos Hermanos:

Leyendo esta mañana "Orígenes de la Civilización Adámica", capítulo "La Sabiduría de los Dactylos", encontré - una vez más - otras importantes referencias con ciertos números que no pude resistir a compartir con vosotros, ampliando así un poco el escrito sobre este tema. Por supuesto que transcribo un fragmento:

"La Eterna Luz descubre sus secretos a quién los busca con amor desinteresado y lejos de fugaces y mezquinos placeres, consagra su vida al Divino Conocimiento que responde a todos los interrogantes y resuelve los más oscuros enigmas".

"En mis largas meditaciones comprendí que el Absoluto o Gran Todo es Energía, es Luz y es Amor, tres eternas potencialidades residentes en Siete fuerzas inteligentes y vívidas llamadas "Fuegos Magnos" que son las que determinan lugar, época y forma a las creaciones que luego realiza la esplendorosa Legión de Inteligencias Superiores que la Ciencia de Dios y de las Almas ha denominado "Antorchas Vivas", cuyo número es tanto como setenta multiplicado por setenta."


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"En una edad que por extraordinariamente lejana no se puede fijar con precisión, aunque podría calcularse en setenta millones de siglos..."

Un poco más adelante el relato de este mismo capítulo, se fija en la personalidad y obras del Profeta Abydos, señalando en alguno de sus pasajes:

"Catorce fueron los discípulos del Profeta Abydos que llegaron a la tierra del Nilo llevando el tesoro de la Verdad Divina aprendida de su Maestro..."

"Menphis de Lucerna, Tentira de Hi-Kalia, Tanis de Felikan, fueron los tres Maestros que guiaron a los catorce discípulos del Profeta Abydos..."



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Como estos ejemplos, existen en cada una de las Obras transmitidas por nuestra amada Mamina, muchísimas referencias a números que indican o bien remarcan la importancia que las Ciencias esotéricas les han dado en sus más antiguas tradiciones.

Resulta imposible consignar todas y cada una de tales referencias que harían fatigoso el mensaje. Lo importante creo es marcar algunos ejemplos, y los lectores seguramente irán encontrando muchos más.-

¡Un cálido abrazo fraternal para todos!

Carlosalejandro     origen del documento