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NUMEROLOGÍA EN LAS OBRAS
Queridos Hermanos: Os invito a que juntos admiremos
una vez más, las hondas cuestiones surgidas de las sublimes
enseñanzas de las Obras de nuestra FCU. Las mismas poseen un
sinnúmero de distintas facetas, y todas y cada una de ellas reflejan un
destello de la gran Luz que son su origen y su causa inmanente.
Veamos a continuación un pequeñísimo ejemplo de estas
facetas referida concretamente al empleo de los números que
surgen en los relatos de los diversos capítulos de las Obras.
***
El capítulo “Florecía el Amor para Jhasua”
del tomo 1 de “Arpas Eternas”, nos ofrece algunos ejemplos significativos del sugestivo
poder que ciertos números ejercen en las tradiciones de las Ciencias
Espirituales.
Tomando como base la sucesión de los números naturales
(1,2,3,4…) y sus correlaciones, trataremos de ir destacando algunos de los
datos que a este respecto nos ofrece la lectura de las Obras de FCU.:
De acuerdo al relato de este capítulo, Myriam y Joseph
llevan a Jhasua Niño al Templo de Jerusalén, para
llevar a cabo el llamado “rito de la purificación”, prescripto por la ley
hebrea para todo primogénito varón que debía realizarse a los cuarenta
días del alumbramiento.
El número 40 aparece muchas veces en la Obra, como así
también en las Sagradas Escrituras:
Del capítulo titulado: “De la sombra a la luz” de
Arpas Eternas, tomo 3, tomamos esta parte: “Y cuando se cumplían los
cuarenta días del Domingo de Pascua, en que comenzaron las
apariciones, los mandó reunirse todos en la más solitaria orilla del
mar, al sur de Tiberias, a la hora en que se confunden las últimas
claridades del ocaso con las sombras primeras de la noche.”
Moisés mantuvo al Pueblo de Dios durante 40
años en el Desierto.
Según Mateo, Jesús estuvo 40 días en
el Desierto resistiendo formidables embates de las fuerzas de la oscuridad
En los Santuarios Kobdas de Neghadá y de La Paz, 40
sensitivos estaban siempre de turno en “la Mansión de la Sombra”,
manteniendo una profunda concentración psíquica para recibir los dictados de
Inteligencias Superiores, y sirviendo de instrumentos de la Ley, para
transmitir las vibraciones energéticas de los planos donde dichas elevadísimas
Inteligencias actúan y tienen su residencia.
Para ilustrar esta última referencia de los trabajos
Kobdas, podemos leer en “Orígenes de la Civilización Adámica”, capítulo “La Red
de Plata”:
“Y la familia Kobda reunida en la Mansión de la
Sombra, llamaba en auxilio de Abelio y de aquellos que corrían a salvarle, a
todas las alianzas espirituales de los Santuarios y de los Refugios Kobdas.
Cuando llevaban unos cuarenta minutos de profunda
concentración, los sujetos psicográficos escribieron en sus carpetas
enceradas”…
“Otros cuarenta minutos más dieron como
resultado que Abel, Bohindra y la anciana Balbina se desdoblaran…”
También en “Orígenes”, capítulo “Como tórtolos entre
peñas”, cuando el Maestro Abel se encuentra en el Monte de las Abejas (Himeto)
con los Dakthylos seguidores del Maestro Antulio, un anciano Dakthylo
llamado Relator les informa: “Esta noche veréis que, en vez de
estos veinticinco viejos, contaréis cuarenta, que tal era
el número de los discípulos del Gran Maestro”.
Prosigamos con este apasionante tema: 40 = 4+0 =
4.- El Nº 4.-
El capítulo “Leyendo el pasado” de “Orígenes de la
C.A.”, nos informa sobre las medidas del edificio del Santuario de Neghadá:
“Tenía forma cuadrangular en su
planta baja, y circular en el piso alto, con terrazas
salientes y escalonadas en las distintas partes del edificio, que aparecía
desde fuera como una torre, demasiada baja en relación a las vastas dimensiones
de su base, que sería, puesta en nuestras medidas, de unos cuarenta mil
(40.000) metros cuadrados (200x200).-
Y en “Orígenes” leemos en el capítulo “El Santuario de
La Paz):
“Cinco años tenía de vida terrestre Abel, cuando los
Kobdas de Neghadá, inauguraron su nueva Casa, que era una copia
reducida de la Gran Casa del Nilo”.
***
“En una inmensa plataforma levantada en medio del
bosque que le cercaba por todos lados, se alzaba el edificio de forma
cuadrangular y de un solo piso.”
“El edificio tenía cuatro frentes y
en cada uno de ellos una inmensa puerta de cedro reforzada de cobre, en cuya
parte superior y en una plancha de piedra decía
en gruesos caracteres: “PAZ A TODOS LOS
HOMBRES” lo cual hizo que pronto se le diera a aquella Casa este
nombre: “LA PAZ”
A la figura geométrica del cuadrado perfecto,
podemos asignarle varias connotaciones, entre ellas la de simbolizar la Tabla
Cuadrada. Cada ángulo de un cuadrado mide 90º; multiplicado por 4 = 360º,
que es el diámetro de la circunferencia, concepto unificador de la Tabla
Cuadrada con la Tabla Redonda, famosa por la tradición de los Caballeros que se
reunían en su entorno para buscar la Luz Crística
(el Grial Santo). El círculo es símbolo del Infinito, por tal motivo, vemos que
la Mansión de la Sombra en los Santuarios Kobdas tenía forma circular. (Cap.
de Orígenes ya mencionado) forma adoptada también en Kiffauser, “la
suntuosa cámara redonda, símbolo de lo eterno que en aquellos
países destinaban al sagrado altar de los genios tutelares de la raza”
(Orígenes de la C.A., cap. “La Matriarca descansa”).- En “Cumbres y Llanuras”,
cap. “En el Lago Merik”, el Maestro Melchor de Horeb menciona a la Mesa
Redonda del Templo de Osiris, en oportunidad que los Hierofantes
trataron la anulación de las antiguas leyes penales de los Templos: “La
cuestión subió de nuevo a la Mesa Redonda, y esta vez
hubo empate de votantes: cuatro y cuatro”
La Tabla Redonda tiene el significado del Absoluto
Infinito al igual que la Esfera; y su número es el Cero (0).
La Tabla Cuadrada simboliza al Templo de la Luz. Su número es
el cuatro (4).
En su “Apocalipsis”, el apóstol Juan escribió:
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer
cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar no existe ya”(21-19).
“Y vi a la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que
bajaba del cielo junto a Dios” . “La ciudad es un cuadrado:
su longitud es igual a su anchura”
“El ángel que me hablaba tenía una caña de oro para
medir la ciudad, las puertas y la muralla. Midió la ciudad con la caña y
tenía doce mil estadios.
Su longitud, anchura y altura son iguales”…
“Midió luego la muralla y tenía ciento
cuarenta y cuatro codos de altura”
Estas descripciones nos llevan a considerar la
importancia de la figura geométrica del cuadrado en la edificación de los
Templos de la Ciencia Sagrada. Cuando el ángel apocalíptico mide la ciudad,
obtiene el número doce (doce mil estadios), que de inmediato nos remite a los
Doce Apóstoles a las Doce Casas Zodiacales, a las Doce Tribus de Israel, a los
Doce Anfictiones (Doce Tribus de Grecia), los Doce meses del año, etc. Y la
medida de la altura de la muralla le da (144) codos; 1+4+4= 9. Nueve
son las encarnaciones mesiánicas del Espíritu-Luz Instructor de este planeta. Y 9
es el Arcano de la Madre en gestación: (nueve meses).-
144 es el resultado de multiplicar 12x12. Aparece otra
vez el Nº 12.-
Como una acotación de interés, señalamos que
estudiosos de la Cosmogonía Andina en sus antiquísimas tradiciones, dan una
fundamental importancia a una figura geométrica que en distintas formas se
halla inscripta en las construcciones de aquellos santuarios en los
Andes: un cuadrado con una diagonal que lo divide
exactamente en su mitad.
Asimismo, una de sus mayores conquistas del
Conocimiento, está dado justamente por “la Cruz Cuadrada”, figura base
en la formación de los conceptos matemáticos de la antiquísima Cosmogonía
Andina, que actualmente se vuelven a estudiar con profundo interés
científico-espiritual.
Y la Pirámide del Sol en Teotihuacan, México, tiene
como base un cuadrado. Se trata de una Pirámide escalonada;
cada escalón representa los distintos planos vibratorios que el alma debe ir
recorriendo para su ascensión evolutiva: este monumento sagrado, es así como
una montaña metafísica, construida por Iniciados con un
propósito bien determinado de enseñanza a las generaciones humanas que se van
sucediendo.
“La Tétrada Sagrada, inmenso y puro símbolo, Fuente de
la Natura, modelo de los Dioses”
(“Versos Dorados de Pitágoras)
El tres, la Trinidad, la Tríada, al ser
compenetrada por la Luz – Esencia Vital del Absoluto – conforma así la
Tétrada Sagrada a la que alude el gran Pitágoras en sus “Versos
Dorados”.
***
Volvamos al momento en que Myriam y Joseph salen del
Templo luego de finalizada la presentación de Jhasua,
encontrando en el pórtico exterior un grupo de jóvenes Levitas que los
aguardaban, que eran esenios: uno de ellos, José de Arimathea y
otro Nicodemus de Nicópolis, ambos grandes amigos y fervientes discípulos del
Divino Maestro, tal como sabemos por la lectura de “Arpas Eternas-Cumbres y
Llanuras”.
Nicodemus es curado por el Niño Santo de una úlcera
cancerosa. La Obra nos señala que este joven Levita hace entrega a Myriam de un
bolsillo de seda pura con monedas de oro:
“Myriam se negó a recibirlo diciendo:
- “Somos
felices con nuestra modesta posición. No necesitamos nada”.
- “¡Tomadlo,
haced el favor! Es la ofrenda de oro puro que hacemos los veintiún
Levitas esenios al Dios hecho hombre, como base para su apostolado futuro.”
- “Mas
si antes de que él sea mayor lo necesitáis, usadlo sin temor.
- Hay siete
monedas por cada Levita de los veintiuno que
somos.
- Queremos
ser nosotros los primeros cimientos del Santuario que ha de fundar”.
- “Si
es así – asintió Joseph – lo tomamos para tenerlo como un depósito
sagrado hasta que el Niño sea mayor.”
***
En este relato surge claramente el Número Siete.
Siete monedas aportadas por veintiún Levitas esenios: 21 = 7x3.-
7x21= 147 = 1+4+7= 12.
12 = 1+2 = 3, representación de los tres
planos: Espiritual, Etérico y Físico.
La Tríada Sagrada: “¡Inteligencia, Luz, Amor!...
Trinidad adorable en cuyo seno vosotros y yo nos diluiremos un día, para
olvidar entre la infinita felicidad del Gran Todo nuestro propio yo
individual”…. (“Llave de Oro” – “La clara visión de la Verdad
Eterna”).
Volvemos a la repetición de ciertos guarismos que
transmiten singulares fuerzas psíquicas y por ello, marcan con su impronta los
pasajes más relevantes de las Obras, como así también de las Escrituras, y de
las Ciencias Esotéricas en general.
El número siete es quizás el más
representativo de estos conceptos:
“Es mi alianza postrera con la humanidad terrestre que
congrega en esta hora a los Setenta Mesías compañeros de
evolución y a los siete millones de espíritus que cooperan con
ellos desde inmensas edades en el progreso de los mundos que les fueron
encomendados” (de “Llave de Oro” – “La Última Alianza”).-
Setenta son
los Mesías, Setenta los Ancianos Esenios de Moab, Setenta los discípulos del
Maestro, Setenta el Consejo de Ancianos de Moisés, Siete los
Arcángeles Supremos, Siete los colores del Arco Iris, Siete los centros
magnéticos del ser humano, Siete las notas musicales, Siete los días de la
semana. Setenta y siete las generaciones de los justos y sabios Reyes Toltecas
en Atlántida, siendo el último el Rey Anfión de Orozuma: (“Moisés”, capítulo
“Memorias del hombre que encontró a Dios único”)
7+7 = 14; 1+4 = 5: número
de la Sagrada Estrella de Cinco Puntas.
Siete los
Templos Iluminados de Egipto: On, Sais, Tentira, Luxor, Karnak, Abydos e
Ipsambul (cada uno correspondiente a un centro energético).-
Siete las
luces del Candelabro Sagrado.
Los Flámenes junto a los Kobdas construyeron en
Bombay, India, las Cuarenta y Nueve Torres del Silencio:
(7x7=49): para servir al Divino Avatar en su personalidad de Krishna.
“Hacía siete años que fueron
aconsejados de trasladarse a las grutas del Horeb, porque en el Sinaí, debían
crear las Antorchas Vivas por intermedio de los Querubes, tan extraordinarias
corrientes de fluidos magnéticos y fuerzas eléctricas, que no serían
soportables para los seres encarnados durante cierto tiempo.
Se habían unido a ellos los Anacoretas de Sierra
Nevada y formaban el número catorce, o sea dos veces siete”.(Cap.
“El Monte de los Esplendores de “Moisés, el Vidente del Sinaí”).- “Una Infinita
cadena de mundos distribuidos de Siete en Siete Universos…”
“¿Cuántas veces SIETE UNIVERSOS en derredor del inmenso anillo
de luz?” (Moisés).
Siete fueron
los Sabios de Grecia.
Siete las Maravillas
del Mundo Antiguo.
Siete años de
vacas gordas y siete años de vacas flacas, en el sueño
del Faraón que le interpretara José, hijo de Jacob.
Hasta en un cuento infantil vemos este número
sagrado. Blancanieves, representación del Alma en su pureza virginal,
estaba rodeada por Siete Enanitos o Gnomos que la
amparaban y la protegían.
El Maestro Jhasua llevó a
sus Doce al Santuario del Monte Tabor para que fueran
preparados por los sabios Ancianos Esenios durante Setenta días.
Siete son los Fuegos Magnos.
Según los Evangelios, Pedro pregunta a Jesús:
“Maestro, nuestra ley dice que debemos perdonar siete veces las
ofensas; esto, ¿debe ser así?
Jesús le dijo: “No solamente siete, sino
setenta veces siete”.
***
La Evolución es la Ley de la Vida.
El Número es la Ley del Universo.
La Unidad es la Ley de Dios.
(Pensamiento de Pitágoras expresado como fruto de su
Iniciación de 22 años en los Templos Egipcios que se corresponden con los 22
Arcanos Mayores de la Kábala).-
“La misma Sabiduría que llenó de gloriosa luz la vida
de Pitágoras el sabio de Samos que bebiera en los templos de Menfis y de Tebas
la divina claridad con que iluminó la Grecia antigua, la desposada de Orfeo y
de Apolo, en los éxtasis radiantes bajo las naves del Templo de Delfos”.
(“Cumbres y Llanuras”, capítulo: “En África del Norte”).-
“Escuchad en vuestro interior y fijaos en lo infinito
del Espacio y del Tiempo. Allí resuena el canto de los Astros, la
voz de los Números, la armonía de
las Esferas”. (De “Cumbres y Llanuras”, capítulo “En África del
Norte”):
Estas palabras de Sabiduría de Hermes, primer maestro
de la Escuela Egipcia en frases que las piedras han conservado, y ostentaba el
pórtico del Templo de Delfos en aquellos tiempos de la Grecia inmortal, resumen
en sí mismas, a todos los misterios iniciáticos de la Antigüedad, y a la
vez son un anticipo en varios milenios de los hallazgos científicos modernos,
en cuanto a la infinitud del Espacio-Tiempo.
También nos señala con singular hondura de
pensamiento, que nuestro microcosmos individual es una parte proporcional
del Infinito macrocosmos, obedeciendo a una singularidad maravillosa de la
Mente Cósmica: un mar se compone de innumerables gotas, pero cada gota
es también el mar.
Los Astros, ¿Cantan?. Ellos
emiten radiaciones que se traducen en energía, sonidos y colores…. ¡cantan!...
pero hay que saber escuchar sus cantos…
Los Números, ¿tienen voz? Sí, por cierto, poseen una
voz silente pero real, porque cada número expresa una fuerza de la
Naturaleza y una realidad de la misma.
Las Esferas, ¿son armoniosas? Pocas cosas son más bellas que contemplar el
movimiento armonioso de las esferas, entendiéndose por éstas, a los globos que
forman el inmedible Universo.
La forma de la esfera es, según Platón, la más
perfecta porque ella engloba a las otras figuras geométricas, y es la
significación de Dios por su propia infinitud.
Lo Infinito, lo que no tiene comienzo ni final, es
justamente lo Divino del cual todo emana y tiene su
sustentación.
RONDA DE LAS ESTRELLAS
La noche destrenza sus rizos de
seda
Y envuelve con ellos la tierra y el
mar
Se esfuman los montes, huye la
arboleda
Como devorados por la inmensidad.
El silencio canta
La canción divina
Que escuchan las almas de vuelo
genial;
Y tras los cendales de luz
vespertina
La antorcha de Venus
Que vela su rostro de rosa anilina
Inicia atrevida la ronda triunfal.
Por los infinitos abismos azules
La danza de esferas orladas de
nimbos,
De gemas, de aureolas, policromos
tules
Que avanzando siempre no llegan
jamás.
Se siguen, se acercan
Parecen besarse
Mas luego se alejan en grandiosos
giros…
Rutas ignoradas…¿Hacia dónde van?
¿Es que las seducen los soles
magníficos
Y su eterno ritmo las lleva
encantadas
Por la
inmensidad?
¡Oh, ronda soberbia de estrellas
doradas,
Azules
turquesas, verdes esmeraldas,
Brillantes
rubíes… cortejo de hadas!
Eternas viajeras, ¿cuándo es que
llegáis?
Y sigue la noche
Destrenzando callada sus rizos de
seda,
Cubriendo con ellos la tierra y el
mar.
La voz del silencio más honda, más
queda,
Dice al alma: ¡piensa!.
Pensando verás,
Que las mentes humanas aún no
conciben
Algo que no empieza y que no ha de
acabar;
¡Qué no es aún hora que sepa el
hombre
Cómo
es el enigma de la Eternidad!
(De “Orígenes de la C. Ad.”, cap. “Mar Adentro: Poema
musical creado por los Kobdas de Neghadá, y cuya letra era una de las más
delicadas inspiraciones de Bohindra).
Queridos Hermanos: ¡Un abrazo infinito para todos
vosotros!
Carlosalejandro
*******
Queridos Hermanos:
Leyendo esta mañana "Orígenes de la Civilización Adámica", capítulo
"La Sabiduría de los Dactylos", encontré -
una vez más - otras importantes referencias con ciertos números que no pude
resistir a compartir con vosotros, ampliando así un poco el escrito sobre este
tema. Por supuesto que transcribo un fragmento:
"La Eterna Luz descubre sus secretos a quién los busca con amor
desinteresado y lejos de fugaces y mezquinos placeres, consagra su vida al
Divino Conocimiento que responde a todos los interrogantes y resuelve los más
oscuros enigmas".
"En mis largas meditaciones comprendí que el Absoluto o Gran Todo es Energía,
es Luz y es Amor, tres eternas potencialidades residentes en Siete fuerzas inteligentes
y vívidas llamadas "Fuegos Magnos" que son las que determinan lugar,
época y forma a las creaciones que luego realiza la esplendorosa Legión de
Inteligencias Superiores que la Ciencia de Dios y de las Almas ha denominado
"Antorchas Vivas", cuyo número es tanto como setenta multiplicado
por setenta."
***
"En una edad que por
extraordinariamente lejana no se puede fijar con precisión, aunque podría
calcularse en setenta millones de siglos..."
Un poco más adelante el relato de este mismo capítulo, se fija en la personalidad
y obras del Profeta Abydos, señalando en alguno de sus pasajes:
"Catorce fueron los discípulos del Profeta Abydos que llegaron
a la tierra del Nilo llevando el tesoro de la Verdad Divina aprendida de su
Maestro..."
"Menphis de Lucerna,
Tentira de Hi-Kalia, Tanis de Felikan, fueron los tres
Maestros que guiaron a los catorce discípulos del Profeta
Abydos..."
***
Como estos
ejemplos, existen en cada una de las Obras transmitidas por nuestra amada
Mamina, muchísimas referencias a números que indican o bien remarcan la
importancia que las Ciencias esotéricas les han dado en sus más antiguas
tradiciones.
Resulta imposible consignar todas y cada una de tales referencias que harían fatigoso
el mensaje. Lo importante creo es marcar algunos ejemplos, y los lectores
seguramente irán encontrando muchos más.-
¡Un cálido abrazo fraternal para todos!
Carlosalejandro origen del documento