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LOS SETENTA Y DOS
DISCÍPULOS DEL CRISTO
Evangelio de Lucas: “Después de esto, el Señor
eligió a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos,
delante de Él, a todas las ciudades y lugares adónde debía ir”. (Lucas – 10-1)
“Les dijo: La cosecha es
abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen pues al dueño de la cosecha, que
envíe obreros a su cosecha”. (Lucas – 10-2)
Acerca de este episodio
de los 72 discípulos, veamos que nos dice la Obra magna de la espiritualidad, o
sea, “Arpas Eternas”, capítulo titulado “LOS SECRETOS DEL PADRE”:
“Ya no eran sólo doce que
le seguían. Eran setenta que habían quedado sin familia, sin parientes ni
amigos, ¿adónde volverían la mirada que no encontrasen la indiferencia, la
cruel indiferencia que ante la desgracia de su semejante se encoje de hombros y
dice fríamente: a mí ¿qué?, ni me va, ni me viene.
“En la noche negra de su
angustia, sólo oyeron una voz amiga dulce como una canción de amor que les
decía:
“Venid a mí, los que
tenéis sobre vosotros pesares y cargas que no podéis llevar. Yo os aliviaré.
“Y corrieron en pos de
Él.
“Y seguido de todos ellos
se encaminó hacia el Monte Carmelo, a buscar entre los solitarios de aquel
santuario de grutas, donde estuvo en su adolescencia, albergue y cultivo
espiritual para sus nuevos discípulos
“Todos eran de familias
pertenecientes a la Fraternidad Esenia y del grado primero, al que pertenecía
la gran mayoría de los buenos israelitas adoradores sinceros del Dios de
Moisés”.
Pero, ¿acaso no fueron
setenta y dos los discípulos que siguieron al Cristo Divino en sus años
postreros en la Tierra?. Así lo dice Lucas en su
Evangelio. Y así lo proclama la Ciencia Hermética: Los 72 Genios de la Kaballah * (Cábala); Los 72 ángeles de Dios; los 72 Nombres
de Dios. Y en el film “Nuestro Hogar” que podéis apreciar en youtube films, nuestro hermano nacido en Minas Geraes, Brasil, el notable sensitivo conocido como “Chico”
Xavier, por medio de su Guía espiritual Emanuel relata que en ese Templo de Luz
llamado “Nosso Lar” (“Nuestro Hogar”), los Directores principales son 72. 7+2: 9, el Arcano Mayor de la
Cábala que representa a la Madre Universal en su gestación de nueve
lunas. “Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer vestida del
sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
Está embarazada y grita de dolor, porque le ha llegado la hora de dar a
luz.” (Juan – Apocalipsis- 20. 1.2)
Un poquito más de números
en simplísima aritmética:
Si a los 72 discípulos
les sumamos 12 apóstoles, el resultado numérico es 84, y 8+4: 12 y 1+2: 3, La
Trinidad, la Divina Tríada, la Sagrada Familia de Nazareth: Yashuá
– Myriam – Joseph (Jesús, María y José) los Tres Cálices preciosísimos elegidos
por el Altísimo para traer al plano físico la Energía emanada de la Vibración Crística, que por Ellos penetró a este mundo portando las
Aguas Vivas de la Vida Eterna.
“Entre los discípulos de Yohanan, el Profeta del Jordán, había dos que compartieron
con los Doce, tareas que la epidemia de Séphoris les ocasionó durante muchos
días y que se internaron en el Monte Carmelo juntamente con los setenta
recogidos por el Divino Maestro, como huérfanos de aquella horrorosa tempestad
de dolor y de muerte. Eran éstos, Matías de Nicópolis, primo
de Nicodemus, y José de Bethlaban. Ambos habían conquistado el
afecto de todos los presentes con la abnegada solicitud observada desde la gran
tragedia del Gólgota. (“Cumbres y Llanuras “– Capítulo: “La Asamblea”)
“Llamaron pues a Felipe y
Nicanor que también conocieron y escucharon al Divino Maestro en sus grandes
enseñanzas, pues estaban entre los setenta y dos discípulos que
Él llevó al Monte Carmelo el día de su despedida de los solitarios de dicho
Santuario”. (“Cumbres y Llanuras” – Capítulo: “El Apóstol Pedro”)
Bien queridos hermanos
lectores, aquí tenemos a los Setenta y dos discípulos que
siguieron al Divino Maestro. Las escrituras de los libros que componen el
patrimonio espiritual de la Obra, siempre poseen el don maravilloso de explicar
sus enseñanzas, para que no quede punto alguno sin brillar en la Verdad.
***
“Si una partícula atómica
alcanza la velocidad de la luz, se torna en luz; pero si supera el cuadrado de
la velocidad de la luz, adviene en Esencia”.
Esta es la razón
puramente espiritual de la ecuación magistral de Alberto Einstein: E (energía)=
M (masa) x (multiplicada) por C.2 (velocidad de la luz al cuadrado): ES
ENERGÍA: RECORDEMOS LA ORACIÓN DICTADA POR EL GRAN
DISCÍPULO DEL MAESTRO ANTE-LUZ ó ANTULIO, HILKAR DE
TAPALKEN: “TE ADORO SUPREMA ENERGÍA CREADORA DE TODO CUANTO VIVE”.
(Llave de Oro – Siete Portales).
“Luego de varios siglos
de investigaciones, la Física llegó a la conclusión de que la materia
es energía”.
“La Energía es Amor
Universal, manifestado dicho Amor por la cohesión de los quarks en un
protón, por la cohesión de los neutrones y protones en el núcleo atómico; por
la cohesión de los átomos en una molécula, y por la de las moléculas en
células”.
(“La plenitud del Vacío”
– Jean B. de Orval – Montreal)
¡NOTABLE Y SUBLIME
ENCADENAMIENTO DE LA MADRE NATURALEZA – CREACIÓN GLORIOSA Y PERMANENTE DEL OMNIPOTENTE
– QUE FIJA ASÍ LA LEY DE LA UNIDAD POR EL AMOR – LA LEY DE LA
VIDA QUE EL DIVINO MAESTRO SINTETIZARA EN “ARPAS ETERNAS”: “AL ETERNO
INVISIBLE QUE ES AMOR, LUZ Y ENERGÍA, SÓLO ESPÍRITUS ADELANTADOS PUEDEN
SENTIRLO”.
UNA PLEGARIA DE UN
MÍSTICO AVEZADO EN ORACIÓN MENTAL PROFUNDA, ESTO ES, EN SUS MUNDOS INTERNOS, LLEGADO AL ESTADO DE CONTEMPLACIÓN O
ÉXTASIS, PUEDE SUPERAR ESAS VELOCIDADES EN VIBRACIONES DE RANGOS MUY SUPERIORES
Y, ASÍ, FUNDIRSE CON LA ESENCIA INCREADA, INFINITA Y
ETERNA: EL ESPÍRITU SANTO, QUE ES LA ESENCIA DE
VIDA QUE A TODO ANIMA Y COMPENETRA: EL ABSOLUTO, EL INFINITO, EL PERFECTO Y
ETERNO INVISIBLE: DIOS.
. “Cuando el hombre llega
a estar espiritualizado y sutilizado mediante el fuego del divino amor que le
purifica, entonces recibe la unión e influencia de
la amorosa iluminación con suavidad, a modo de los ángeles; porque almas hay en
esta vida que recibieron más perfecta iluminación que los ángeles”.
(S. Juan de la Cruz *1542
en Fontiveros (Ávila) + 1591 en Úbeda – España:
Iluminado místico del Carmelo, junto a Teresa de Jesús de la misma Orden
Carmelitana, ambas personalidades fueron contemporáneas)
“¡Energía que mueves los
mundos creados y arrancas de Ti Mismo las chispas que formarán los mundos que
hoy sólo existen en tu eterna idea! ¡Esencia sutil, infinita, de
flores inmortales desconocidas del hombre terrestre!¡Luz inextinguible de las
esferas radiantes que alumbran las noches de los valles de la Tierra!”
***
“¡El amor que no pide ni
espera recompensa porque de nada necesita, es Dios envolviendo a su criatura en
la infinita suavidad de su esencia que es luz en el éter,
frescura en el agua, perfume en la brisa que pasa rumorosa por los jardines en flor!...”
(“Cumbres y Llanuras” –
“Acercándome a Dios” – Escrito del gran filósofo esenio amigo de Yhasuá de Nazareth, Filón de Alejandría, uno de los cuatro que junto a los Maestros Melchor, Gaspar y Baltazar,
reconocieron al Verbo de Dios en su cuna).
Veamos un pasaje de
“ARPAS ETERNAS – CUMBRES Y LLANURAS” en el capítulo titulado “LA HEREDAD DEL
PADRE”, donde encontramos el relato de una grande reunión en la Casa de
Nazareth de la Sagrada Familia, donde vivió el Divino Maestro parte de su
niñez, adolescencia, juventud y cuando no estaba en misión y/o en los
Santuarios Esenios, llegado ya a la plenitud de su vida y su misión en la
Tierra. Presidía la augusta madre de Yhasuá,(Jesús), Myriam (María) de Jericó, acompañada por los
maestros esenios del Santuario-Madre de la F.E. de los montes de Moab: Eleazar
y Ezequías, y los Servidores del Carmelo y del Tabor. Presentes en la magna
asamblea espiritual, los Apóstoles y todos los amigos fieles del Maestro. Presentes
también las valerosas mujeres que siguieron al Cristo en su tremendo recorrido
hacia el Calvario (Monte Gólgota ó Calavera) y que
rodearon a Myriam sentándose a su lado. Allí estuvieron María de Mágdalo, Nebai
Esther, Vercia la druidesa gala, María de Bethania
(la pequeña María), Martha de Bethania, Thirza, Noemí, Ana de Nazareth, Dina de Sebaste y las más
ancianas. El príncipe Judá de la Casa de Hur, gloriosa dinastía de servidores
de Dios (Ben Hur); el Hach ben Faqui, de la honorable Casa de Cirene del África
Norte, nacida ocho mil años antes en el Templo Kobda de Corta-Agua (Cartago)
bajo la guía de la Matriarca Solania de Van, Marcos, Stéfanos de la escuela de
Yohanán el Profeta del Jordán, Felipe el joven, José de Arimathea, el Sheiff Ilderin, Simónides, y
todos los que la Ley había señalado para estar físicamente presentes en esos
solemnes momentos en que nacía y se iniciaba la Congregación Cristiana para
difundir por el mundo conocido de esa época, la sublime enseñanza del Divino
Instructor , Yashuá el Verbo de Dios. El anciano
esenio Eliezer de Esdrelón, después de leer con profunda emoción el Salmo 23,
dijo dirigiéndose a Myriam: “Myriam, mujer escogida, vaso de amor y de
llanto, que trajiste a la vida terrestre el Verbo de Dios, di
en su nombre, la primera palabra que inicie nuestra
asamblea.
Esta definición magnífica
del Anciano esenio: “que trajiste a la vida terrestre el Verbo de Dios”, nos da
razón de los iluminados calificativos que permanecen a través de los siglos
dedicados a la Santa Madre del Mesías de Dios, entre otros:… “Rosa Mística”,
“Reina del Cielo”, “Reina de los Ángeles”, “Columna firme de la Fe”,
“Blanco lirio de los Místicos”, “Azucena de los piadosos”, “Gloria de los
Mártires”, “Sostén de los Misioneros”, “Luz de la eterna Esperanza”, “Espejo de
Justicia”, “Vaso espiritual”, “Vaso de honor”, “Trono de Sabiduría”, “Arca de
la alianza”, “Estrella de la mañana”, “Consuelo de los afligidos”, “Reina de
los Patriarcas”, “Reina de los Profetas”, “Reina de la Paz”.
“Y la tierna y dulce
madre del Cristo Divino, con su débil vocecita de alondra herida, dijo como en
un gemido: ¡Qué Dios misericordioso y el amor de mi Hijo sean en medio de esta
santa convocación!”.
“El silencio propio del hondo
llanto contenido en el pecho por cuantos estaban presentes, se extendió como
una onda suave de ternura por el vasto Cenáculo donde casi hubiera podido
sentirse el latir de los corazones.”
“La quietud era inmensa
como un abismo tibio de suavidad infinita. Nadie se movía y en la penumbra
violácea de los cirios comenzó de pronto a extenderse una rosada claridad como
de lámparas invisibles que fueran encendiéndose unas en pos de otras.”
“La onda de luz vertía
resonancias como si a lo lejos, muy a lo lejos, pulsaran laúdes y cítaras
acompañando voces que cantaban salmos en lenguas desconocidas.”
“Y todos recordaron en
silencio que igual fenómeno vieron realizarse la noche inolvidable en que el
Divino Mártir se había despedido de todos para ir hacia la muerte, hacia el
tremendo holocausto que empezado en Gethsemaní, terminó en las tinieblas del
Gólgota.”
“Un llorar silencioso y
extático se extendió con gran intensidad en el ambiente y pequeños
focos de luz como temblorosas luciérnagas se posaron un momento en todas las
cabezas inclinadas sobre el pecho, y en el sitio vacío del estrado, a la
derecha de la repisa-altar, apareció una estrella radiante de los colores del
iris que llenó el Cenáculo de tan viva claridad, que siendo imposible
resistirla a las humanas miradas, todos debieron cerrar los ojos deslumbrados.”
“¡Es la Luz Divina del
Cristo que guía los pasos de quienes seamos capaces de seguirle por la senda
del amor y del sacrificio señalada por Él!, dijeron los Ancianos esenios que
presidían aquella primera convocación del Cristianismo
naciente.”
“La tradición oral,
precioso cofre de oro de la alborada cristiana ha llamado a esta magnífica
manifestación espiritual “La venida del Espíritu Santo”, designación
admirable en su místico significado, y más admirable aun en la realización a
que dio lugar entre todos aquellos que tuvieron la feliz oportunidad de
presenciarla.”
En toda la Obra es ésta
la única ocasión en que se menciona al Espíritu Santo, pero otorgándole un
significado glorioso y determinante para los seres que recibieron el efluvio de
“los pequeños focos de luz” que “como temblorosas luciérnagas se posaron un
momento en todas las cabezas inclinadas sobre el pecho”….¡LA ESENCIA INCREADA,
INFINITA Y ETERNA, PENETRÓ A LOS SERES TOCADOS POR ELLA POR LA
EPÍFISIS (GLÁNDULA PINEAL) LLAMADO TAMBIÉN “CENTRO O CHAKRA CORONARIO”,
DERRAMÁNDOSE ASÍ A TRAVÉS DE DICHO CENTRO HACIA TODO EL GRAN UNIVERSO INTERIOR
DE CADA UNO DE LOS BENDECIDOS POR ESA GRACIA DIVINA.*
· Resulta
especialmente curioso comprobar la relación de la epífisis o glándula pineal,
con el conocido dibujo del llamado “Ojo de Orus ó Horus”, símbolo antiquísimo del Egipto milenario. Lo
podéis observar en el buscador de Google por epífisis glándula pineal, en unos
esquemas del cerebro humano que aparecen allí. La Masonería coloca ese “Ojo que
todo lo ve” dentro de un triángulo, sostenido por dos columnas llamadas Booz y
Joachim (B y J), masculino/femenino. Símbolos muy antiguos de las Escuelas de Sagrada
Sabiduría. Todas las cosas están relacionadas en la vida universal,
reafirmando la gran Enseñanza de la Unidad que los Maestros han
proclamado desde siempre.
DE ESTA MANERA, EL
ALTÍSIMO Y SU CRISTO, CONVIRTIERON CADA UNO DE ESOS CUERPOS EN TEMPLO DE DIOS,
PARA QUE FUERAN POR EL MUNDO, ESTO ES, POR TODO EL GRAN ORGANISMO DE LA
HUMANIDAD Y DE LA NATURALEZA, PORTANDO LA SUTIL E INFINITA IRRADIACIÓN DE ESA
ESENCIA DE VIDA ETERNA, POR LA CUÁL TODO ES Y EXISTE.
“Ni aun en el mundo de
los Mesías en que me encuentro, no comprendemos todavía a Dios con toda
perfección, y solamente llegan a comprenderle aquellos que
habiendo terminado sus jornadas en los mundos materiales, se sumergen para
siempre en el gran Sol, en la Eterna Luz, en aquella Esencia infinita de
donde surgió todo lo que vive y a donde ha de volver en estado de perfecta luz
todo lo que de Él salió”. (“Llave de Oro – Siete Portales” – “Sentid
a Dios”)
Por algo, desde remotos
tiempos, los antiguos Iniciados en la Ciencia Mayor, que es la de Dios y las
almas, cultivaban con sigilo, amor y silencio, el Arte de la transmutación, es
decir la sagrada Alquimia, tratando con empeño, paciencia y absoluta dedicación
para que se plasmara en los crisoles, la
Esencia Vital que a todo compenetra y transmuta con su vibración energética, a
la que ellos denominaban como la Quinta Esencia o Piedra
Filosofal, complementaria de los Cuatro Elementos Primordiales de la
Madre Naturaleza:
Luz (Fuego) – Aire – Agua – Tierra.
La absoluta perfección de
la Esencia Increada, Eterna e Infinita, es la Causa de la Vida en todo lo que
existe, desde la más ínfima partícula atómica, hasta las grandiosas galaxias
que contienen millones de globos cada uno con su vida y funciones propias
dentro del orden de la Naturaleza: “El orden es fuerza constructiva, el
desorden es destrucción y caos.” Enseñanza muy antigua de las
nobles Escuelas de Divina Sabiduría que el Espíritu-Luz, Guía y Maestro de este
mundo, estableció a partir del momento en el que se produjo el acontecimiento
evolutivo del despertar de la Conciencia del ser humano.
Así, la Esencia Eterna es
la Causa de la Vida, y por eso todo es compenetrado por Ella, en una
simbiosis donde las cosas, las almas, la Naturaleza, el ser humano, todo,
constituyen una Unidad indestructible e Infinita. “No cometáis jamás
el pecado de la separatividad, porque todo es Uno en el gran
seno de Atmán.” (Enseñanza del Maestro en su personalidad de
Krisna).
“Por eso, el Mesías del
Oriente – como ha sido llamado el Buda – al dar una definición de Dios decía:
“Es la reunión de todas las almas purificadas”. Quiere decir que todas las
almas llegadas a la perfecta evolución se refunden en una sola llama viva y
forman esa grandiosa y eterna Divinidad, esa energía perdurable creadora
de mundos, de soles y de estrellas que mantiene al Universo en una perfecta
armonía”.
(“¿Cuál es la verdadera
vida espiritual? – “Llave de oro-Siete Portales”)
“Es verdad que un alma
purificada a la altura de la evolución del Cristo es parte de Dios mismo. Por
eso un antiguo filósofo ha dicho: “Todos somos dioses, porque llevamos dentro
de nosotros mismos una parte de Dios, un reflejo de Dios que, en la evolución
de edades y de siglos, un día hará esa fusión admirable de todas las almas en
la Divinidad misma”.
(“¿Cuál es la verdadera
vida espiritual”? - “Llave de oro-Siete Portales”)
“Lo que pretende Dios es hacernos
dioses por participación, siéndolo Él por naturaleza, como el fuego, convierte
todas las cosas en fuego”.
(S. Juan de la Cruz –
“Obras escogidas” – “Avisos y sentencias espirituales”)
“La Ley Eterna del Amor
Universal, base de oro y diamante en la cual descansa todo cuanto existe en los
mundos adelantados y en los mundos embrionarios es la que elige los seres, los
lugares, los momentos y las horas a través de los siglos, en que las corrientes
astrales y etéreas y las energías espirituales deben comunicarse y confundirse
para formar ondas y círculos o energías psíquicas determinadas y plasmar las
diversas manifestaciones de los Mesías, sobre los mundos que aceptaron como una
heredad y que deben cultivar hasta su más completo perfeccionamiento”.
(“Llave de Oro-Siete
Portales”- “El Reino de Dios padece violencia”.)
Queridos lectores que
tenéis a bien leer estas líneas, habréis observado que he puesto en negrita y
subrayado lo que se refiere al verbo Plasmar. La razón de ese
toque de atención acerca de dicho vocablo, está dada por la importancia
fundamental que posee el plasma en el orden espiritual, ya que
es sustancia maleable que da formas y sella las ideas o imágenes del plano etérico que, sin la intervención del plasma, se diluirían.
Vendría a tener el plasma el poder positivo o masculino, y la sustancia etérica
el pasivo o femenino. La conjunción de ambas potencialidades da como resultado
el sellado de las formas. Hay seres encarnados que, por su rayo de origen,
tienen el poder de plasmación. Casi siempre, estas personas son inconscientes
de ese poder, pero, por ejemplo, cuando toman una fotografía, al revelarla,
encuentran que en la misma se plasmaron formas que no eran los modelos para las
fotos. Por ejemplo, en el jardín de Neghadá, han salido en algunas fotos gnomos
(seres elementales de la Naturaleza) que podéis apreciar en la página
web: www.elcristoes.net
Sin la sustancia etérica
y el plasma, el mundo tal cual lo conocemos, no existiría.
“Todo esto y más, mucho
más, que la pluma no sabe estampar, ni el pensamiento humano alcanza a percibir
a través de la vasta inmensidad de cristal en que se plasma la
Idea Divina…”
(“El místico huerto de
Filón” – de “Cumbres y Llanuras”).
“En el principio del
Universo… éramos nosotros. Antes de todos los principios, y cuando se haya
apagado el eco del último final, somos nosotros. Nosotros somos la razón del
espacio, los constructores del tiempo. Somos “el puente hacia el infinito”…. aprendiendo el Amor”.
(Richard Bach)
“Hacía diez años que
Zebeo soltó a volar en la Aldea, en el Lago, en el Castillo y en el Templo, en
los jardines y bosques que les rodeaban, el mago del amor que aun seguía ensanchando sus redes envolviendo más y más
corazones, adueñándose de todas las voluntades, generando vidas
vegetales y animales. Y despertando en los habitantes humanos, ansias
supremas de amistad, de compañerismo, de amor a tal punto, que al terminar cada
luna, el Apóstol del Cristo preguntaba a Pedrito y Tabita sus dos íntimos
auxiliares en el gobierno y administración de su colonia: - ¿Cuántas bodas
tenemos para el próximo mes?....”
(“Cumbres y Llanuras” –
“En el lago Merik”)
En el dictado de “Llave
de Oro-Siete Portales” titulado “La clara visión de la Verdad Eterna”, los
Maestros-Guías de F.C.U. por intermedio del instrumento humano misionero para
cumplir esa luminosa tarea, nuestra amada Mamina, han plasmado en letras y
papel una lección esplendorosa del más alto nivel espiritual, ofreciendo a
nuestro entendimiento, la descripción de las gloriosas moradas del Reino de
Dios, adonde sólo existe el Bien, la Luz, el Amor y la Sabiduría infinitos. Un
párrafo de esta maravillosa manifestación espiritual dice: “Espíritus
de la Belleza y de la Armonía” que dirigen la germinación y
crecimiento de todo de cuánto vive en el Universo aún mucho antes de llegar los
seres a formar humanidades”. ¡Qué maravilla es la Madre Naturaleza
obra estupenda del Altísimo! El poder de la Energía Eterna es de tal
potencialidad que jamás se detiene en sus perfectas creaciones a través de los
instantes infinitos que denominamos Tiempo; todo lo moldea y
transforma con su buril todopoderoso.
“Aquello que la oruga
interpreta como un final definitivo, la Madre Naturaleza dice: ¡Mariposa!”
(La metamorfosis de la
mariposa)
“Anoche, mientras dormía,
soñé que yo era una mariposa de alas grandes muy blancas, y volaba plena de
fuerza y alegría, de flor en flor. Ahora, al despertar, no sé si soy un hombre
que soñó que era mariposa, o soy una mariposa que sueña que soy un hombre”
(Antiquísimo poema chino
del poeta Li Bai)
Este famoso poema de Li
Bai, a más de la hondura y belleza que contiene en su armonía, nos habla de la
transmutación de las cosas y de los seres. Los Iniciados chinos cultivaban el
Arte Magistral, eran (son) muy duchos en tales operaciones para llegar a la Piedra
Filosofal, meta y logro a que aspiraban desde antes, incluso, de ser
aceptados como Aprendices. Una austera disciplina dentro de una vida dedicada a
la interna purificación con sabios maestros guiando a los discípulos en la
meditación dirigida a y desde los mundos interiores, para hallar la sagrada
escala por medio de la cual, el Aspirante va subiendo
para llegar a los pórticos del augusto Templo donde mora la Divinidad. El
Divino Maestro diseñó un camino recto para la feliz consecución de ese gran
anhelo, cuando dijo: “Si os amáis como Yo os amo, mi Padre y Yo haremos
morada en vuestro corazón”, refiriéndose al centro
magnético-espiritual llamado Cordial, asiento del Amor. “Donde reina el Amor,
todas las leyes sobran”, afirman las sublimes enseñanzas contenidas en los
libros de nuestra amada Obra de F.C. Universal.
Bueno queridos lectores.
Vamos finalizando esta modesta colaboración de vuestro hermano en Cristo que la
suscribe. Hemos pasado de los 72 Discípulos, a los enigmas de la Luz, las
partículas, la Energía y la Esencia. ¡Todo es una colosal sinfonía formada por
las vibraciones de la Vida! ES UNIDAD, ES UNO.
“Nada existe separado en
el Universo”.
“Por un poder inmortal,
todas las cosas, cercanas o lejanas, ocultamente, están ligadas entre sí, de
modo que no puedes arrancar una flor, sin perturbar las estrellas”.
(Francis Thompson – poeta
inglés *1859 - + 1907)
Plotino, ilustre sabio
filósofo neo-platónico del siglo III después de
Cristo, definía a Dios como el UNO. Del UNO decía que era tal su absoluta
perfección, que el hombre no tiene la capacidad de dar siquiera alguna
aproximación más o menos real de tal perfección, la cual, según Plotino, es la
Causa Esencial del Universo y de la Vida.
La ciencia humana va
llegando a pasos agigantados a esa conclusión de la Unidad del Todo, que Einstein
intuyó, dedicando sus años postreros a demostrarlo en forma científica,
denominándola como “Teoría del Campo Unificado”. La muerte física lo sorprendió
sin haber podido arribar a esa demostración en la que se hallaba trabajando
hasta sus últimos instantes.
Pero los científicos
tomaron su legado, y siguen avanzando en el camino de la Unidad del Todo, como
un solo inmenso organismo que palpita, vive y se desarrolla en un continuo des-tiempo inmortal.
Por esa razón es que el
Divino Instructor recomienda siempre que cumplamos su enseñanza de oro puro:
“Ama a Dios con toda
tu alma, y ama a tu prójimo como a ti mismo”. “Esta es toda la Ley y los
Profetas”.
EN ESTE MANDATO DIVINO
ESTÁ ENCERRADA LA PAZ. LA PAZ ES EL BIEN MÁS GRANDE QUE PODAMOS TENER, Y ESTÁ
BASADA EN EL AMOR. DIOS ES AMOR.
Queridos lectores,
gracias por vuestra solicitud para leer estas modestísimas líneas salidas de mi
alma y de mi corazón. Para vosotros mi abrazo fraternal ahora y siempre.
PAZ ESPERANZA Y AMOR
Septiembre 27 de 2014
Buenos Aires, Argentina.
Carlosalejandro origen del documento