|
|
|
LOS GRANDES ANTE LOS OJOS DE DIOS
Tal el título de una lección del Divino Maestro
en “Llave de Oro – Siete Portales”. La importancia del contenido de este
magistral escrito es muy grande. Por tal razón, reproducimos a continuación el
texto completo, remarcando los párrafos más sobresalientes, que en sí mismos
conllevan nítidas improntas de fundamentales enseñanzas. Veamos:
“Paz sobre vosotros.”
Acabáis de pronunciar una palabra de gran verdad:
“era en esta hora dolorosa y terrible de la humanidad que debía aparecer yo,
espiritualmente, en medio de ella”, por las páginas de un libro nacido del
amor, de la abnegación y del sacrificio de los que fueron capaces de amar al
Maestro hasta olvidarse de sí mismos, para brindarle la oportunidad de
hablar nuevamente a los hombres, de amor y de fraternidad. Con la magia
de vuestro amor, jamás desmentido en los siglos tejisteis el lienzo en
el que los mensajeros de Dios debían esbozar la verdadera imagen del Cristo
del Amor, cuya lección de hace veinte siglos habían ya olvidado los hombres
de esta hora, no encontrando el modo de ser felices sino lanzándose unos contra
otros, con furores de odio exterminador”.
“¿Cómo no sentirme profundamente conmovido ante
vosotros, cuya pequeñez y modestia en el concierto de la vida terrestre os hace
casi imperceptibles a toda humana mirada incapaz de apreciar otros valores que
no ostenten la triple aureola del oro, del poder y de la fuerza? Al igual que
en aquella hora lejana de mi aparición física sobre la Tierra, surgido
de humilde cuna, debía suceder en la hora presente, en esta nueva
manifestación de mi personalidad espiritual ante esta generación
materialista que camina rápidamente a la disolución, al caos y a la muerte”.
“Las páginas de vuestro libro, a través de las
cuales me manifiesto de nuevo a los hombres, con los vívidos reflejos de la
más pura realidad que es posible recoger de los Archivos de la Eterna Luz,
representan mi esfuerzo final por tender hacia las almas que aún pueden ser
salvadas, un puente de oro para llegar a Dios con la ofrenda santa del arrepentimiento
y del amor, principio ineludible de toda regeneración y de todo progreso”.
“Recibid una vez más la bendición de mi amor y la
ternura infinita de mi corazón, que siente florecer en sí mismo, centuplicados,
vuestros anhelos fervientes de prestar al Maestro el esfuerzo final de vuestra
vida misma en holocausto generoso a su obra de liberación humana. Muchas veces
os dije que mis caminos abundan en sacrificios y son escasas las compensaciones
en la vida terrestre”.
“Levantad la mirada más allá de los horizontes de
vuestra actual existencia y encontraréis la amplitud infinita de Dios, que se
da a sus criaturas cuando ellas tejieron sus vidas de abnegaciones, desinterés
y sobre todo de amor sublime, síntesis y compendio de la Eterna Ley”.
“Que la bendición de Dios y su Amor inefable sea
la compensación a vuestros nobles afanes. Hasta siempre”.
***
Bien queridos hermanos, este es el texto de la
lección de “Llave de Oro – Siete Portales” que encabeza el título de esta
modesta colaboración para el Portal fraterno, abierto para todos los que
necesiten expresar sus ideas y sus sentimientos libre y conscientemente.
Con meridiana claridad, el mensaje que estamos
tratando de profundizar nos dice que el Divino Maestro se hace presente en este
mundo en forma espiritual, por medio del libro-base de Fraternidad Cristiana
Universal: “Arpas Eternas”.
Así se han cumplido sus palabras varias veces
repetidas durante su vida de Misionero de la Verdad y el Amor: “Estaré
con vosotros hasta el final de los tiempos.”
¿Tomaremos conciencia del significado de tener al
alcance de nuestras manos y de nuestro entendimiento esta gloriosa Obra que,
culminando una Era, da comienzo a un nuevo Gran Ciclo del desarrollo evolutivo
humano en este planeta?
El amor al Divino Maestro a través de los siglos,
no ha tenido pausa ni dobleces. Ese amor de los seguidores del Cristo, dice el
escrito que estamos comentando, en el transcurrir del lento andar de los
siglos, ha “tejido el lienzo”– de orden espiritual, se entiende – donde
los “mensajeros de Dios debían esbozar la imagen del Cristo del Amor”, que
hablaría nuevamente a los seres humanos de Amor, Verdad, Sabiduría y Paz,
mensaje que, en el transcurso de dos milenios, fue dejado de lado, olvidado,
por la mísera condición humana. Es Ley Divina que no querer escuchar la Palabra
del Mensajero de la Divinidad, trae consigo un sinnúmero de desgracias sobre
quiénes desprecian esa Palabra que es Vida y es Luz eternas. Así, la humanidad
de la Tierra, sembró vientos de maldad, y cosecha tempestades tremendas. Las
Escrituras relatan que Jesús de Nazareth, en cierta ocasión, es abandonado por
algunos que en principio le seguían, porque no podían soportar sus
enseñanzas colmadas de Sagrada Sabiduría. Entonces Él pregunta a sus Doce:
“¿También vosotros me abandonaréis?”. De inmediato, Pedro le dice: “¿A quién
iríamos Señor?, solamente Tú tienes Palabras de Vida Eterna.”
El Cristo es el reflejo sublime del Absoluto, del
Perfecto Invisible. El Yo Soy de Dios. Es nuestro Instructor y Mediador.
Por eso dijo: “Yo Soy el camino, la verdad y la vida perdurable. Nadie viene a Mí,
si el Padre no lo permite. Nadie va al Padre sino es por Mi.” “Yo Soy la puerta
por la que debe pasar todo aquél que quiera ser salvo.” “Yo Soy el Buen Pastor,
que da su vida por sus pequeños.” “No hay mayor amor que éste: el dar la vida
por los amigos.”
“Las páginas de
vuestro libro, a través de las cuales me manifiesto de nuevo a los hombres, con
los vívidos reflejos de la más pura realidad que es posible recoger de los
Archivos de la Eterna Luz...” Nuevamente, el mensaje de “Llave de Oro – Siete
Portales”, afirma que “Arpas Eternas” es el medio por el cual el Cristo se
manifiesta nuevamente a los hombres en esta hora final de un gran Ciclo de
ciclos de desarrollo y evolución espiritual, mental y física, humana y
planetaria. De manera que, siguiendo estas aseveraciones, podemos afirmar que
mediante el trabajo de muchos siglos, plenos de abnegaciones, de perseverancia
y de un amor invencible al Divino Redentor, con hondos martirios de almas y de
cuerpos, los decididos seguidores del Mesías, representan y son células
de su Cuerpo Glorioso, y al responder al Pensamiento Crístico, coadyuvaron
en la construcción espiritual de un canal de Energías y Luz, para que en los
tiempos justos y precisos, un ser revestido de materia, sirviera como
acrisolado instrumento para manifestar al mundo, la Presencia inefable del
Divino Maestro.
Por tal motivo, al cumplirse este 31 de Julio de
2010, cuarenta y cinco años de la partida de este plano terrenal de Josefa
Rosalía Luque Álvarez, nuestra amada Mamina, rendimos tributo de amor y adhesión
a la Obra que, por su intermedio, quiso el Divino Maestro plasmar en el mundo
material, como una poderosa campana a cuyos toques, despierten las conciencias
adormecidas y renazcan las almas para entrar en los senderos de la Luz
Increada. Ella, Mamina, junto a los héroes, las almas purificadas, los
mártires, soldados todos del Cristo, es nuestra perenne guía en el arduo andar
para la final liberación. Repetimos esas sublimes palabras que son tradición de
nuestra Fraternidad Cristiana Universal:
PAZ ESPERANZA AMOR
Patriarcas que
fuisteis la semilla
del Árbol de
la Fe en siglos remotos.
al Vencedor
Divino de la muerte
rogadle por
nosotros.
Profetas que
rasgasteis inspirados
del porvenir
el velo misterioso.
al que sacó la
luz de las tinieblas
rogadle por
nosotros.
Almas
cándidas, Santos Inocentes,
que aumentáis
de los ángeles el coro,
al que llamó a
los niños a su lado
rogadle por
nosotros.
Apóstoles que
echasteis en el mundo
de la Ecleccsia el cimiento poderoso,
al que es de
la verdad depositario
rogadle por
nosotros.
Mártires que
ganasteis vuestra palma
en la arena
del circo, en sangre rojo,
al que os dio
fortaleza en los combates
rogadle por
nosotros.
Vírgenes
semejantes a azucenas
que el verano
vistió de nieve y oro,
al que es
fuente de vida y hermosura
rogadle por
nosotros.
Monjes que de
la vida en el combate
pedisteis paz
al claustro silencioso,
al que es iris
de calma en las tormentas
rogadle por
nosotros.
Doctores cuyas
plumas nos legaron
de virtud y
saber rico tesoro,
al que es
raudal de ciencia inextinguible
rogadle por
nosotros.
Soldados del
Ejército de Cristo.
Santas y
Santos todos,
rogadle que
perdone nuestras culpas
a Aquél que
vive y reina entre vosotros.
Gustavo Adolfo
Bécquer
*Sevilla 1836 - + Madrid 1870
España
***
DIÁLOGO XI
¡Cuán dulce es
servir a Dios!
El Alma:
Hablo otra
vez, Señor, en tus oídos
Mi dulce Amor, mi soberano Rey!
A los cielos eternos
de tu gloria
¿Llegará el
canto de mi pequeñez?
¡Oh, mi amado
Señor!... Los que te amamos
No podemos
contar la multitud
De los dones
dulcísimos que guardas
De tus cielos en la amplia magnitud!
¿Qué no será a
los que mejor te sirven?...
Que será al
que te da su corazón,
En la perfecta
y generosa ofrenda
Que es como una amorosa inmolación?
Yo no existía
ni como una sombra
Y de una
chispa de tu Eterna Luz
Me hiciste
destinado a ser eterno…
Yo un gusano! Y eterno como Tú!...
Ingrato y
errabundo, enloquecido
¡Cuánto tiempo
pasé lejos de Ti!
Me tornaste de nuevo a tu regazo!...
¿Por qué has
hecho, Señor, tanto por mí?
Después que me
perdí en la selva oscura
Donde reina
sin límites el mal
Derramaste
piedad sobre tu siervo
Tornándome de
nuevo a tu amistad.
Que no a todos
invitas a servirte
Tan de cerca
cual lo hiciste a mi,
¿Qué maravilla
es que yo te sirva
A quien toda criatura ha de servir?
Lo que es más
de verdad maravilloso
Es que Tú
me has querido recibir
Como amigo a
otro amigo en su morada,
Para con él su
dicha compartir.
¡Todo es tuyo,
Señor, cuanto yo tengo
Que digno sea
de ofrecerte a Ti
En mi huerto
interior árido y seco
Hasta el momento que llegaste a mí!
¡Todo cuanto
en los cielos y en la Tierra
Pregona Tu
Sublime Majestad,
Es concierto
admirable de armonía
Que vibra a tono con Tu Voluntad!
¡Oh, si
todos los días de mi vida
Pudiese amarte cual mereces Tú!...
¡Es verdad, oh
Señor! Que soy tan pobre
Que soy tinieblas y que Tú eres Luz!
¡Oh que gloria
más grande la de amarte
Que más dulce
cadena que tu Amor
Que hace al
hombre señor de cuanto existe
Pues le da libertad al corazón!
¡Qué agradable
y divina servidumbre
Es la del alma
que se entrega a Ti
Semejante a
los ángeles del cielo
Cuya vida de amor no tiene fin!
Del Portal
Tercero
La Vida
Interior
“Para Ti”
Josefa Rosalía
Luque Álvarez "Mamina"
· Córdoba
1893 – Neghadá 1965
· República
Argentina
Queridos
hermanos, para vosotros todos va mi abrazo fraternal más entrañable. A los de España, mi más ferviente anhelo para que tengáis un
bellísimo Encuentro de Arpas Eternas 2010.
Carlosalejandro origen del documento