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EVOLUCIÓN Y MEDIUMNIDAD
Llave de Oro –
Siete Portales
“Paz,
Esperanza y Amor a los hombres de buena voluntad”
“Arpas
Eternas” – Capítulo: “En las grutas del Carmelo”
“La “Fraternidad Cristiana Universal”,
ungida de Amor y Fe, levanta otra vez el Gran Velo para la humanidad nueva que
llega, y que será por ley de esta hora la madre que reciba y cobije en su seno
al gran Jhasua, que se deja ver de ella tal como Él es en la infinita eternidad
de Dios.”
“Arpas
Eternas” – Capítulo: “Escenarios del Infinito”
Cuando leemos esta frase de “Arpas Eternas”, se
abren en nuestro ser más Íntimo silenciosos interrogantes que parecen
apremiarnos para que hallemos las respuestas que conformen a nuestros anhelos
de saber más de la Obra, para ser cada vez mejores colaboradores de Ella, la
Rosa más pura y bella que el Divino Maestro ha hecho brotar en nuestro “Huerto
Escondido” con el encargue de cuidarla con esmero y para que esparzamos su
aroma en medio de nuestros hermanos de la humanidad.
El Gran Velo que ocultaba la Realidad, ha sido
levantado por el Amor del Cristo, a través de los libros canalizados en su
hora, por la Mensajera del Cielo, nuestra amada Mamina, Josefa Rosalía Luque
Álvarez.
Levantado así ese Gran Velo que ocultaba al
Espíritu Luz, Maestro Instructor de la humanidad, dice la Obra que ésta, la
humanidad nueva que llega en las alas de una Consciencia renovada, será por ley
de esta hora la madre que reciba y cobije en su seno al gran Jhasua, que
se deja ver de ella tal como Él es en la infinita eternidad de Dios.
De esta grandiosa revelación de orden Superior, extraemos
una conclusión admirable: El Divino Maestro se ha hecho presente otra
vez, no en un cuerpo físico particular y determinado, pero sí en la sublimidad
de su YO Supremo, que irradia su gloriosa vibración, envolviendo en Ella a
todos los seres de buena voluntad, es decir, a los que abren su espíritu, su
alma y corazón, a la Impregnación Crística. ¿Cuál es dicha
impregnación? La que conlleva y es portadora de las fuerzas dinámicas de
las partículas, átomos, moléculas y células impregnadas por la irradiación
del Cristo. Poseen una energía de rango vibratorio muy superior, de
cualidades que producen en el ser humano un desarrollo de consciencia
superlativo, para que sean aptos a las emanaciones energéticas de
una nueva era en el desarrollo evolutivo.
Asimismo, estas gloriosas vibraciones, son en sí
mismas un gran registro en el cual se inscriben todos los seres que la
aceptan y la interiorizan en su Íntimo.
Tenemos en “Arpas Eternas” un pasaje del capítulo
titulado “El Niño Profeta”, en cuyo relato las Inteligencias Guías de la Luz
Eterna, canalizaron por medio del instrumento humano designado por la Ley
Divina, Josefa Rosalía Luque Álvarez, un relato de gran emotividad que es, a la
vez, vehículo de una de las más grandiosas enseñanzas destinadas a desarrollar la
Consciencia de los espíritus encarnados en cuerpos de densas materias.
Comienza esta narración cuando los fieles amigos
de Jhasua y de su familia, José de Arimathea y Nicodemus, llegan sin previo
aviso a la casa de Nazareth, enloquecidos por un dolor muy profundo debido a un
terrible accidente marítimo, donde se ahogaron varios familiares de los jóvenes
doctores de la Ley. Myriam y Joseph nada sabían de la tragedia, compartiendo
con sus dilectos amigos tan lacerante pena.
Jhasua niño de siete años de edad, aparece de
pronto en medio de ellos, y les dice: “Os estaba esperando”. El llanto
de ambos jóvenes fue más intenso debido a la sublime irradiación del aura del
Niño Maestro que los colmó de emoción.
Sus padres le recriminan al Niño esas palabras,
arguyendo que nadie sabía de la sorpresiva visita.
Jhasua responde con esa dulce expresión que lo
caracterizaba: “Estaba yo orando a Jehová para que me diera el poder de
consolar a todos los tristes de la tierra, que he visto muchos en mis sueños de
esta noche, y os vi a vosotros dos llorando desesperadamente, y Jehová con su
voz sin ruido me dijo: “Bajo tu techo están; ya tienes ese poder, vete y
consuélalos”. El niño coloca sus manos sobre el pecho de los jóvenes,
musitando apenas: “No ofendáis a la Bondad Divina con vuestro desesperado
dolor, porque los que amáis no están muertos, sino que viven; miradles”. Se
los veía en el plano espiritual, en un transparente plano inclinado que parecía
como de un cristal opaco, aunque blando y sumamente movible.
Era como un lecho de aguas solidificadas. Los
cuatro unidos parecían dormir. Una luz los alumbró de pronto y se despertaron a
un tiempo diciendo: ¡Qué horrible sueño!... ¡creí que nos habíamos ahogado,
vamos!, y comenzaron a andar, acercándose más y más al plano físico que ellos
tomaban como la costa del mar.
La luz se hizo más intensa y la materialización
más marcada, hasta que el plano astral y el físico se confundieron en uno solo.
En tal instante los muertos vieron a los vivos y la luz se hizo
completamente para todos. Exclamaciones, abrazos, infinita alegría fue todo un
desbordamiento de amor y de gozo. Sólo Jhasua continuaba como una estatua de
marfil, con los ojos entornados y los bracitos tendidos en cruz.
“No lloréis, no lloréis, que ofendéis a la Bondad
Divina y al Amor Eterno que es más fuerte que la muerte”, dijo por fin el niño como iluminado por internas claridades. “Ya habéis
visto que los que amáis viven, y seguirán viviendo, porque Jehová es la Vida y
el Amor”.
La hermosa visión se fue desvaneciendo, y en las
almas doloridas resplandeció una luz nueva: la luz de la inmortalidad,
encendida por la fe y el amor del Dios niño hecho hombre en medio de la
humanidad.”
Prosigue el relato de “Arpas Eternas”: “La suave
marca de cristal blando y opaco que formaba el plano inclinado en el que se
aparecieron dormidos los llorados muertos, se transformó como en un campo
verdoso salpicado de flores menudas y brillantes, donde fueron apareciendo
corderillos y palomas, huertos plenos de flores y frutos, y hasta un bosquecito
de verdes y brillantes moreras envuelto en sedosas hebras de color oro pálido,
que pendían de puntitos de luz temblorosa en el éter azul.”
“Y los jóvenes doctores de la Ley comprendieron
en parte, el Eterno Enigma de la fuerza del pensamiento humano, pues en
el final de esta manifestación, vieron claramente plasmados los aspectos y
formas de vida que los amados muertos habían realizado en la mayor parte de su
existencia terrestre. El uno había vivido de sus majadas de ovejas, otro
había cuidado con amor sus bandadas de palomas en sus huertos de flores y
frutos, y otros se habían dedicado al cultivo del gusano, artífice natural de
la más preciosa y delicada seda, tan codiciada por la humanidad. Y todas estas
hermosas manifestaciones de la vida continuaban viviendo en torno a los recién
desencarnados, mediante la fuerza mental de ellos mismos, que continuaban
creándolos con sus pensamientos.”
***
“Los deslumbramientos radiantes de la metafísica
iluminaron la mente de los jóvenes doctores, que se afiliaron entonces a una
secreta escuela Cabalista fundada por los Esenios en el Monte de los Olivos,
detrás del huerto de Gethsemaní, donde un pequeño torrente llamado Aguas de
Ensenes disimulaba la entrada a una sala subterránea, que sin duda en tiempos
remotos habría sido gruta sepulcral. Allí se discutió y se aceptó como de buena
lógica y experimentada verdad que, en los primeros planos o Esfera Astral de la
Tierra, toda la actividad de las almas y su vida de entonces es continuación de
su vida terrestre con sus aspectos, vibraciones y formas elevadas y
nobles, buenas o malas, según los grados de evolución de los seres, y sin que
las actividades de los unos perjudiquen ni molesten absolutamente en nada a los
de tendencias o pensamientos contrarios. Es éste el llamado purgatorio por
ciertas ideologías, donde los videntes de distintas épocas y países, han visto
almas en sufrimiento sumergidas en mazmorras, hogueras, atormentados de
diversas maneras, por las fieras, por asquerosos reptiles, o por verdugos
humanos, cuyo aspecto terrible en armonía con lúgubres vestiduras, han hecho
pensar en los demonios atormentando a las almas de los condenados al infierno.
Y si los pacientes demostraban mansedumbre y resignación, se ha
pensado en el purgatorio, donde los justos acaban de purificar
sus faltas antes de ser recibidos en el Reino Celestial.”
“La radiante ciencia metafísica, nos dice qué
poco sabe aún el hombre de la múltiple y variadísima actividad, formas y
aspectos de esos primeros planos o Esfera Astral de la Tierra, que algunos
notables videntes han llamado primer cielo, al percibir formas de
vida noble, dichosa y bella de seres recién desencarnados, que continúan
creándolas con su pensamiento. Otros lo han llamado purgatorio, y
otros infierno, según los aspectos y formas de vida que su visión
les ha presentado. Y no podemos decir que ninguno ha mentido, pues que todos
han visto uno de los aspectos y formas de esa variadísima vida de las almas
recién desencarnadas, y que habitan por tiempo indeterminado la inmensa Esfera
Astral de la Tierra.
Y tan inmensa, que se dilata hasta tocar los
comienzos de las Esferas Astrales de los planetas vecinos.”
“Todo esto lo comprendieron José de Arimathea y
Nicodemus al presenciar aquella manifestación en el hogar de Joseph junto al
niño Jhasua, y juzgaron de su deber el dar impulso al estudio de la ciencia
metafísica, para dar a conocer a las generaciones estudiosas de su tiempo, esa
parte del gran enigma, lo cual ahorra dolores inmensos, ansiedades terribles a
la humanidad que juzga en general a sus muertos caídos para siempre en las
sombras del sepulcro, o en tormentos eternos o temporales, capaces de
enloquecer de terror y de espanto a las almas mejor templadas.”
***
El fragmento del relato que nos brinda “Arpas
Eternas” y que hemos transcripto contiene, como podemos apreciar, la más
elevada Instrucción de la sublime Ciencia de Dios y de las almas que es
justamente la base de oro y diamantes que el Divino Instructor nos ha dado por
medio del Instrumento-Canal elegido por la Ley para esta hora del desarrollo
evolutivo humano, nuestra amada Mamina,
Nuevamente nos habla con meridiana claridad, de
la gran potencia que posee el pensamiento humano. Tal es la magnitud de
la fuerza mental del ser humano, que éste, con sus pensamientos, puede crear formas
plásticas construyendo ambientes en los cuáles el alma sigue re-creando su
vida astral, en sintonía con sus vidas terrenales.
De estas realidades emerge majestuoso el antiguo
axioma que dice: “Cada cuál es el artífice de su propio destino”. La
lectura de “Arpas Eternas” que estamos compartiendo y tratando de estudiar en
sus fibras más íntimas, coinciden y se ajustan perfectamente a ese apotegma. En
la Esfera Astral que rodea al planeta Tierra, existe un mundo inmenso,
inconmensurable, mundo al que las almas que desencarnan al cortar el cordón
fluídico que las ata al cuerpo físico, deben entrar. La sustancia plasmática
que compone a esa Esfera Astral, es maleable al pensamiento de esas almas, cuya
Conciencia, su Yo, se mantiene en todo momento, y por eso, recrean sus
particulares entornos donde siguen actuando por tiempos indeterminados, hasta
que la Ley señale otros caminos a esas almas.
También en el capítulo titulado “El Torreón
del Patriarca” de “Arpas Eternas” y en la lección “Artífices del
Pensamiento” de “Llave de Oro”,
Las sublimes enseñanzas de las Obras canalizadas
por la Mensajera del Cielo, nos hablan con meridiana claridad de las potencias
que el pensamiento posee para obrar el Bien, o el mal, según sea la inclinación
de cada cual. De ahí podemos imaginar cuáles serán los entornos creados por
nobles y buenos pensares, y cuáles los provenientes de la ira, el vicio, el
odio, etc. Os ruego encarecidamente que releáis estas páginas
luminosas que el Amor de nuestro Maestro nos brinda como una preciosa dádiva
para que empleemos nuestra fuerza mental en emitir pensamientos del Bien, que
creen formas plasmáticas del éter portadoras de divinas luces, paz, esperanza y
amor para nuestros hermanos, para nuestros seres queridos y para nosotros
mismos. “El Bien atrae al Bien, la Luz esclarece las tinieblas, y el Amor
salva todos los abismos.”
Apliquemos las enseñanzas magistrales del Divino
Instructor cuando nos alienta a orar por nuestros enemigos con nuestro
corazón abierto a la comprensión y al perdón. El buen pensar crea cúpulas
psíquicas de luz, cuyas emanaciones apartan las tinieblas. La Luz es la
Realidad porque es la que tiene verdadera existencia. Basta una pequeña
lucecita para que la oscuridad desaparezca. ¡Qué no será si esa pequeñita
lucera se hace más y más grande, hasta convertirse en un fanal de luces
inextinguible!
Por eso Jesús de Nazareth decía: “Yo Soy la
luz del mundo, y quién me sigue no anda en las tinieblas, porque tiene luz y
tiene vida”.
Los Flámenes, la más antigua Escuela de Divina
Sabiduría fundamentada y guiada por el Espíritu-Luz, Instructor de estos
mundos, tenían como símbolo de su noble misión, a una Antorcha de Luz sostenida
por dos manos unidas. Y su mismo nombre derivado de Flam, significa “Llama de
luz” que con sus rayos destruye a las tinieblas, esclareciéndolas.
“La Luz es el cofre de oro que lo encierra
todo.”
“Bienaventurado el que acierta a abrirlo y poseer
sus tesoros. Es rico y feliz sobre toda riqueza y toda felicidad”
Así nos instruye “Arpas Eternas” en el capítulo
titulado “Esposos Eternos”.
El desarrollo evolutivo del ser humano ha llegado
a grados muy profundos en las ciencias. A tal punto, que ha comprendido y
demostrado que la Luz es Energía, y ambas son una misma cosa: la Vida. *
*(Recordemos la famosa ecuación de A.
Einstein: E=m.c2. Energía (E) es la resultante de la multiplicación de la masa
(m) por el cuadrado de la velocidad de la luz (c2).
Tengamos en cuenta que Josefa Rosalía Luque
Álvarez, (Mamina), escribió las Obras que son el acervo y patrimonio de
Fraternidad Cristiana Universal, por medio de una psicografía perfecta, en
un estado superior de Conciencia, totalmente lúcida. ¿Por qué afirmamos que canalizaba
las corrientes de pensamientos de las Inteligencias vivas de los planos de la
Luz Increada? Porque por ley suprema, ella era un canal instrumento del
Cristo. Esta labor le insumió cerca de cuarenta años de constante
trabajo, en medio muchas veces a circunstancias dramáticas, como fuera, por
ejemplo, la tremenda inundación de las islas del Delta donde residía con su
mamá y su esposo, sin entrar en otras grandes dificultades que debió enfrentar
como la Discípula del Divino Maestro cumpliendo esa inmensa y gloriosa misión.
Por lo expuesto, me permito expresar lo
siguiente: no debemos confundir una manifestación por la intervención de un
sensitivo o médium, con la tarea ciclópea que lleva a cabo un ser humano que
es Canal de la Luz de la Conciencia Crística. No existe ninguna
“Tenida o Sesión espiritual” que dure continuamente tantos años. Un Canal de
las Inteligencias de los planos más elevados, como ser los de las “Antorchas
Eternas” o de los Mesías, como tal Instrumento, trasmite aquello que recibe de
esas Fuentes de Luz Inextinguible, en forma perfecta, sin errores. “La
Perfección que es cualidad divina, nunca yerra, por su misma intrínseca virtud,
y es siempre veraz.”
Somos nosotros, los que por la gracia de Dios y
el Amor del Maestro leemos y estudiamos las Obras, los que estamos obligados
por conciencia a elevar nuestros pensamientos, rogando ser
iluminados a fin de poder extraer la esencia más acrisolada de las sublimes
enseñanzas que nuestros amados libros nos brindan para el adelanto y el perfeccionamiento
de nuestro ÍNTIMO O YO SUPERIOR.
El título que encabeza esta colaboración, o sea,
“Evolución y Mediumnidad” pertenece al libro Llave de Oro – Siete Portales y
fue dictada por el Maestro Hilkar de Talpakén. Veamos a continuación algunos
fragmentos de esta notable instrucción espiritual:
“Es casi general la creencia de que la evolución
del ser y la mediumnidad, es una misma cosa, y os aseguro que tal creencia es
completamente equivocada.”
“Es verdad, en efecto, que unidas ambas
cualidades en un mismo sujeto producen manifestaciones extraordinarias, que son
como desbordamientos de la claridad divina, de la sabiduría infinita, de la
eterna armonía del Universo. Y a tales sujetos, las distintas ideologías
filosóficas o religiosas los han llamado Profetas, Santos o Genios”.
Tengamos presente la gran enseñanza que nos
brinda “Moisés, el Vidente del Sinaí”, cuando el Maestro Antulio, en un
glorioso transporte espiritual, accede a los sutilísimos planos de “Los
Esplendores y las Victorias”. Allí se encuentra con su Progenitor, su Yo
Superior, quién lo lleva a un lugar donde moran los Egos que todavía no han
conseguido un desarrollo evolutivo, porque las diversas personalidades (sus
hijos) que han ido creando a través de las edades, no han respondido a sus
esfuerzos para el desarrollo que marca la Ley de la evolución.
Por tal causa, el YO de Antulio se refunde con
él, y le dice: “En ti tengo todas mis complacencias porque has sido fiel a mis
pensamientos, y así, te engrandeciste tú, y me engrandeciste a Mí, y ahora
somos Uno y estamos unidos eternamente” (“Moisés”, capítulo: “El
Hierofante Isasi de Säis”).
Queridos hermanos: el mundo formado por materia
densa, tiene sus leyes naturales, y dentro de ellas forjamos nuestras vidas. La
materia densa que incluye a nuestros cuerpos, está conformada por infinitos
átomos y éstos por partículas y sub-partículas, cuyo mundo se rige por leyes
diferentes a las de nuestro mundo tridimensional. En tales mundos invisibles
al ojo humano, una partícula puede estar en varias posiciones al mismo tiempo,
demostrado en la Ley de la Indeterminación de Heisenberg. Hermanos,
pensemos: Si esto es así, ¡qué no será en los planos donde toda materia ha
desaparecido, y sólo vive eternamente la Irradiación del Eterno Esplendor!
No midamos con nuestra mente de espíritus
encarnados en cuerpos materiales en planos densos, las leyes que rigen en los
estados espirituales más elevados. Por eso, no confundamos nuestras
percepciones de los relatos de las Obras, porque tomaremos por “encarnaciones”
lo que es en muchos casos, una transmigración espiritual realizada por la Ley
Divina. Hay seres cuyos Egos o Yo Superior han alcanzado tanta gloria, que
pueden conducir más de una personalidad humana al mismo tiempo.
Si ese fenómeno de ubicuidad se observa en las
sub-partículas, ¿por qué no habría de darse en el plano humano cuando existen
las condiciones apropiadas? Recordemos la narración de “Arpas Eternas” cuando
el Divino Maestro salva a los esclavos remeros encadenados, en la Naumaquia de
la ciudad de Tiro. La figura etérica o doble astral del Maestro aparece en
varios trirremes al mismo tiempo…
En las Obras aparecen explícitos algunos casos de
trasmigraciones espirituales a distintos cuerpos humanos para el
cumplimiento de tareas que la Ley Divina dispone. Tal los casos de Bohindra, de
Adonai y Elhisa, de la Matriarca Balbina, y otros.
Un Cirio de la Piedad explica cómo a veces, por
circunstancias especiales, un Arcángel toma el cuerpo de un niño o niña entre
los siete y doce años para cumplir una labor de ley en el mundo humano, durante
un lapso más o menos corto. (“Moisés”, “El Hierofante Isasi de Säis”)
“Existen muchas cosas en los cielos y en la
Tierra, de las que nada dice nuestra filosofía” (W. Shakespeare: Diálogo entre Hamlet y Horacio).-
“Si, por ejemplo, preguntamos si el electrón
permanece fijo, debemos responder con un “no”, y si preguntamos si está en
movimiento, debemos decir “no”. (J. R.
Oppenheimer, Físico de U.S.A.).
Amados hermanos lectores de las Obras de
Fraternidad Cristiana Universal que tenéis a bien leer estas reflexiones en los
Foros de www.elcristoes.net/
Sea para todos y cada uno de vosotros mi más
cálido abrazo fraternal.
Carlos Alejandro.
EVOLUCIÓN Y MEDIUMNIDAD - Añadido
Queridos hermanos, amabilísimos lectores.
Releyendo el escrito, noto que he omitido una referencia sobre la cual me
extenderé un poquillo ahora, por juzgarla relevante, y con la esperanza que
podáis concordar conmigo.
Volviendo al relato que nos ocupa, cuando Jhasua
Niño, investido del poder Divino, consuela a sus grandes amigos José de
Arimathea y Nicodemus (Arpas Eternas – “El Niño Profeta”),
produce una manifestación espiritual que sin duda alguna podemos calificar de
Esplendorosa, porque la Ley de Dios, utilizando el cuerpito del Niño como
un Canal de Sí misma, plasma en tres planos dimensionales al mismo
tiempo, espiritual, astral y físico esa gloriosa manifestación, donde
las almas desencarnadas, se reencuentran por unos momentos con sus familiares
encarnados en el mundo terrenal, y todos toman conciencia que la vida jamás
cesa porque Dios es la vida eterna.
Esta escena inscripta en “Arpas Eternas”, causada
por la canalización del Pensamiento Crístico por medio de J. Rosalía Luque
Álvarez - Mamina -, resulta ser, a mi juicio, de una importancia capital, porque
por vez primera en la vida de Jhasua, la Divina Vibración del Cristo,
opera para reunir a los Tres Planos Primordiales y los manifiesta en la Tierra.
O sea, los demuestra… El Cristo encarnado,
en todo momento, es la demostración del Padre en la Tierra. Toda su
vida fue la perfecta demostración de la Ley Divina que, como Él nos enseña,
es Amor, Luz y Energía eternas.
Muchas gracias queridos hermanos por vuestra
paciencia al leer estas modestísimas reflexiones inspiradas en las enseñanzas
vertidas por la Fuente de Luz y de Sabiduría emanada de las Obras de nuestra
amada Mensajera del Cielo.
¡Os estrecho fuerte en un abrazo de las más
bellas resonancias fraternales!
Carlosalejandro origen del documento