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EL MONTE DE LA GLORIA
“Porque sois
míos y no del mundo, el mundo os desprecia y os oprime. Los que buscan la
tierra son de tierra. Los que buscan los cielos son de luz. Son fugaces los
goces de este mundo. SON ETERNAS LAS ROSAS DE MI CRUZ”.
(Arpas
Eternas-Cumbres y Llanuras – capítulo: “El Cristo en Samaria”)
El fenómeno
denominado “tropismo celular” que señala la cualidad de las células para buscar
e integrarse a los grupos celulares que les son afines, constituye la base
de una especialidad médica comprobada científicamente por los hechos,
denominada celuloterapia.
La celuloterapia se emplea para
tratamientos de diversas enfermedades, mediante el uso de inyectar células
animales previamente tratadas, por ejemplo, del hígado del cerdo a pacientes
con insuficiencias hepáticas. Una vez introducidas en el cuerpo del paciente
las células del hígado del cerdo en el ejemplo que estamos analizando,
– por el fenómeno del tropismo celular – se acoplan al
hígado del enfermo para el tratamiento clínico pertinente.
La celuloterapia funciona de acuerdo al principio de especificidad de
la acción. Cada tipo de células o tejidos extraídos de embriones o jóvenes
animales adultos implantados en el paciente, tienen la propiedad de actuar en
los órganos homólogos. Células renales implantadas van a regenerar el
riñón del paciente, las hepáticas al hígado, y así sucesivamente.
Lo mismo
sucede en el caso de problemas en los huesos, o en otras partes corporales que
tienen deficiencias varias.
¿Qué nos
dice este fenómeno del tropismo celular en cuanto se refiere a la Ciencia
Espiritual? ¡MUCHÍSIMO!!!
Partimos de
la base inconmovible inserta en el antiguo apotegma hermético: “Tal
como es arriba es abajo. Lo inmensamente grande del macrocosmos y su
correspondencia con lo infinitamente pequeño en el microcosmos. El mundo
espiritual invisible, con el mundo físico visible, para que siempre
resplandezca la UNIDAD DEL GRAN TODO”.**
** Es muy
interesante notar las diversas correspondencias que se operan
en distintos campos que aparentan no tener relación alguna entre sí, pero que
en la Realidad de la Vida se amalgaman para cumplir la Ley Superior de la
Unidad del Todo. Veamos las palabras que Isolda canta en el final de la ópera
suprema del gran Richard Wagner –espíritu de la Alianza del Cristo- (tuvo una
personalidad en la etapa del Maestro Abel dentro de la Fraternidad Kobda –ver
en “Orígenes de la Civ. Adámica, como discípulo del
genio de la armonía, Bohindra):
Ópera
“Tristán e Isolda”, escena final llamada “Muerte de amor de Isolda” “Isöldes Liebestod”: El
aria de Isolda, arrullada por la magia incomparable de la música de Wagner dice
en sus estrofas finales: “Sumergirnos en el infinito hálito del
Alma Universal, en el Gran Todo…perdernos, sumergirnos inocentes…. ¡Supremo
deleite!”….
“Por un
Poder Inmortal, todas las cosas, cercanas o lejanas, ocultamente, están ligadas
entre sí, de tal manera que no puedes arrancar una flor, sin perturbar a las
estrellas” (Francis Thomas)
El
Espíritu-luz rector e Instructor de este Universo, en su personalidad de
Krishna dejó grabado en el Bagavad Gita (“Canto
del Bienaventurado”), esta sentencia: “No cometas jamás el
gran pecado del separatismo, porque TODO ES UNO EN EL SENO DEL GRAN ATMAN”.
Todo esto
que en una mera síntesis vamos desarrollando en este escrito, tiene
correspondencia con la fórmula magistral lograda por Alberto Einstein: E=m.c2,
o sea: ENERGÍA ES EL RESULTADO DE LA MASA (toda la materia del Cosmos),
multiplicada POR LA VELOCIDAD DE LA LUZ ELEVADA AL CUADRADO.
Fórmula que
en sus múltiples aspectos anuncia que alcanzar la velocidad de la luz en su
viaje espacial-temporal, significa CONVERTIRSE EN LUZ. Einstein sostenía
que, si pudiéramos viajar en un rayo de luz a la velocidad de la misma, el
Espacio-Tiempo cesaría juntamente con la aceleración gravitatoria por cuya
causa SERÍAMOS INMORTALES, ya que al desaparecer el tiempo-espacio, cesa la
fuerza de la Gravitación que nos ata a la materia densa. En este caso intuido
por Einstein (y anteriormente por el gran astrónomo francés e Iniciado Camille
Flammarion) nuestros cuerpos, no experimentarían el paso del tiempo y se
mantendrían sin cambios e impolutos. En el Génesis bíblico (Gen.3 – V. 22)
leemos: “Entonces Yavé Dios dijo: “Ahora el
hombre es como uno de nosotros, pues se ha hecho juez de lo bueno y de lo malo
(por comer del fruto del Árbol del Bien y del Mal) “Que no vaya también a
extender su mano y tomar el fruto del Árbol de la Vida, porque si come
del fruto del Árbol de la Vida se hará inmortal como nosotros”.
“Yo soy la
Luz Eterna – dice Jehová - y mi Mesías es un rayo de esa Luz”.
(“Arpas
Eternas” – Capítulo: “Yhasua en el Templo de Jerusalén”)
La luz que
conocemos es materia, por eso se curva al chocar con las masas
planetarias. La LUZ DIVINA ESENCIAL, la ESENCIA ETERNA no es
materia, sino vibración. Su velocidad – por lo tanto –tiende a ser
INFINITA: la velocidad del PENSAMIENTO. (** Recomendamos estudiar el
capítulo “El Hierofante Isesi de Säis” de “Moisés, el
vidente del Sinaí”, que relata los maravillosos viajes psíquicos del Maestro en
su personalidad de Antulio de Manh Etell. También en
la obra “Lumen” de Camille Flammarion, está claramente señalado los viajes de
las almas desencarnadas en los planos espirituales con la velocidad del
pensamiento. Viajes instantáneos en algunos casos, según las distancias a
recorrer. ( os ruego que prestéis atención a la
lectura del “Moisés” en su notable capítulo titulado “El Hierofante Isesi de Säis” donde veréis los viajes psíquicos del Maestro Antulio
por planos cósmicos recorriendo distancias siderales a la velocidad del
pensamiento, único lenguaje empleado por las sublimes Inteligencias habitantes
de esos gloriosos mundos y orbes de humanidades purificadas, adonde solamente
existe la Ley Divina Suprema: el AMOR, que es ENERGÍA Y LUZ INFINITAS.
“Tan sólo
en los mundos de humanidades purificadas, se puede sentir a la Fe, la Esperanza
y el Amor, elevándose como una llama invisible, desde el alma extática que la
produce, hasta la Omnipotente Majestad Divina que la recibe” (Capítulo
“El Dictado Supremo” de “Moisés, el vidente del Sinaí”).
Veamos ahora
la contraparte de los mundos de Luz. Las tinieblas, la oscuridad, no posee
entidad por sí misma porque sólo se presenta si NO HAY LUZ. La oscuridad no
puede apagar a la luz, pero la luz sí hiende las tinieblas disipándolas.
Es decir. La Luz posee el Reino que es Inmortal y Eterno. Entonces, los mundos
sin luz, están sumidos en sombras terribles y heladas. Las velocidades de esos
planos en tinieblas, son por lógica consecuencia muy pesadas y lentas. La
fuerza gravitatoria extremada impeliendo a las inteligencias moradoras de esos
densos planos de conciencia hacia mayores condensaciones de densidades que los
atan a tales planos de existencia. Solamente el Amor Infinito del Ungido puede
llegar a esos seres para rescatarlos de la muerte del alma. La
Luz del Cristo tiene el poder de disipar toda oscuridad y convertirla en luz.
“Yo Soy la Luz del mundo, y aquel que me sigue no anda en tinieblas, porque
tiene luz y tiene vida”, dijo el Cristo en su personalidad de Jesús de Nazaret.
“El Árbol
de la Vida figura en casi todas las religiones y/o creencias de los pueblos,
desde muchas edades que lindan con la noche de los tiempos, tan antiguas son.
El cerebro humano con la espina dorsal y las extensiones nerviosas a ambos
lados de la misma del hombre erecto, asemeja a una figura de árbol, máxime si
invertimos su forma, donde el cerebro sería raíz y los filamentos nerviosos las
ramas de ese simbólico árbol. Este hecho anatómico ha sido causa de muchas
indagaciones de los Iniciados que ven en esa configuración, una definición
físico-espiritual del esotérico Árbol de la Vida en las tradiciones herméticas
y religiosas.
Recordemos
que el Divino Maestro, Jesús de Nazaret dijo Siete “Yo Soy”, uno
de los cuáles es el siguiente, en clara alusión al Árbol de la Vida: “Yo
Soy la Vid verdadera, mi Padre es el Labrador, y vosotros sois los sarmientos,
los renuevos y las ramas de la Vid. Unidos a Mí, dais buenos y abundantes
frutos, sin MI, nada podéis hacer.” (Sin la Vibración Crística y su Divina Irradiación “la “Vid Verdadera” no
produce sus abundantes frutos”)
“Tal dice
la Escritura: “Al que venciere, daré el Árbol de la Vida y del Amor” (de
“Para Ti” – Diálogo IX)
***
Pero el
hecho de que una Inteligencia, un átomo o una partícula, alcancen una vibración
cuyo rango sea el CUADRADO DE LA VELOCIDAD DE LA LUZ, entran a un estado
superior inimaginable para nuestros pocos desarrollados cerebros: SE
CONVIERTIEN EN ESENCIA…. en cuyo caso TODA MATERIA, AUN LA
MÁS SUTIL DESAPARECE, Y SOLAMENTE SUBSISTE LA VIBRACIÓN DEL
ESPÍRITU, la Substancia imponderable eternamente viva que a todo
lo penetra y le da la Vida: “El Espíritu Santo”. Desde edades
inmemoriales, las almas encarnadas en cuerpos densos que ostentaban lucidez
mental y una superior evolución espiritual, buscaban
incansablemente condensar esa Substancia o Energía Divina por
medio de los Himnos Sagrados***, recibidos por inspiraciones de los planos de
la Luz Increada, en los Templos de Sabiduría existentes en determinados lugares
del planeta, por ejemplo, el Santuario de Neghadá en el Delta del Nilo en
Egipto, el de La Paz en Mesopotamia entre los grandes ríos Éufrates (Bau) y
Tigris (Hildekel), en los cuáles, Bohindra trabajaba con esas diáfanas
substancias en sus laboratorios de los “Jardines de Reposo” (ver en
“Orígenes de la Civilización Adámica”). (La lira que pulsaba Bohindra con sus
elevados arpegios musicales, era la que invocaba esas Fuerzas o Energía Crística que, tomando posesión del ambiente, lo sutilizaba
para permitir la PLASMACIÓN DE LA SUBSTANCIA DIVINA (EL ESPÍRITU SANTO) que
producía las sanaciones de los cuerpos en desarmonía y a su vez, esclarecían
las conciencias y expandían el Amor en el centro cordial del corazón. Ese
Amor y esa Luz, por pertenecer los seres humanos a un Gran Sistema, se expanden
en una santa multiplicación para el bien de todos. Tal acontece con la lectura
de Sagradas Escrituras, con la Meditación y Oración cuyos buenos
efluvios son recibidos por las entidades espirituales libres en sus planos de
vida, y por los seres encarnados en el plano físico.
La música
más elevada, los cánticos sagrados que nos maravillan y emocionan en este plano
físico constituido por materias densas, son apenas un pálido reflejo de los
Himnos que en forma permanente entonan las Inteligencias llegadas por su
evolución a los planos donde la materia no existe y solamente hay Energía,
Frecuencia, y Vibración, todo constituido y amalgamado por el Amor
infinito. Dichas Inteligencias purificadas, no es que entonen cantando los
Himnos y Cánticos de adoración al Eterno Absoluto, ellas son la
música, y la expresan continuamente porque la música en esas
Grandes Inteligencias son la raíz misma de ellas, en la admirable consecuencia
de las perfecciones alcanzadas por esos sublimes espíritus que por los grados
de sus evoluciones, y por sus gloriosos méritos, habitan en el Reino de Dios:
son puro pensamiento, seres que han alcanzado el poder de amar
por encima de todas las cosas, y, por esa razón son música eterna. Como
escribió un poeta del siglo pasado, “Dios es un Dios musical”.
(“Llave de
Oro-Siete Portales): “Espíritus amadores o de Compasión”, que
son como los instrumentos musicales en los cuales desahoga el Eterno Amor su
ternura infinita hacia todas sus criaturas….)
***
Algunos
aventajados Iniciados en la Ciencia Sagrada – que las enseñanzas de los libros
de FCU denomina “Ciencia de Divina Sabiduría” o bien, “Ciencia de Dios y de las
almas”, buscaban afanosamente esa condensación de la Energía Divina por el
camino de la Transmutación en los alambiques y retortas de sus gabinetes
alquímicos, en el más estricto SILENCIO, tanto del habla exterior como del
pensar interior, debido a la extrema vigilancia y concentración en el peligroso
desarrollo de las complejas operaciones del Arte. El sigilo, la
concentración y el silencio, estaban representados en tales Talleres por una
Rosa esculpida en las paredes a fin de que todos los operarios, desde los
Aprendices hasta los Maestros, la tuvieran a la vista y, así, mantener
firmemente esa regla de oro de los Adeptos. La operación-base estaba
sintetizada en la frase “Solve et coagula”, es decir
“disuelve y condensa”, tarea que se repetía hasta alcanzar los grados de
cocción de la mezcla requeridos para cada paso del trabajo, tarea que exigía
una constancia y concentración absoluta. Los dos tiempos del “Solve et coagula” repiten el compás del diástole y sístole
del corazón que, a su vez, sigue el ritmo acompasado del planeta en sus
continuos movimientos, ofreciendo al observador la maravillosa Unidad en medio
de la más exuberante diversidad de la Madre Naturaleza.
Los minerales
naturales que los Iniciados purificaban en sus alambiques o retortas de sus
Talleres o Templos de la Sabiduría, poseen correspondencias con los minerales
que en estado coloidal tenemos en nuestros organismos físicos, es decir que los
Iniciados trabajaban con los cuerpos humanos, con los árboles, las flores y las
plantas del Reino vegetal correspondientes a los minerales y a los Planetas
afines a los mismos. UNA TAREA CÓSMICA, ABARCATIVA DE LOS REINOS DE LA MADRE
NATURALEZA.
Veamos unos
ejemplos en breve síntesis:
SOL…………………….ORO………………FRESNO
LUNA…………………PLATA……………CEREZO
MARTE……………..HIERRO…………..ROBLE ***
SATURNO…………PLOMO…………..PINO o CIPRÉS
JÚPITER……………ZINC/ESTAÑO….ARCE o PLÁTANO FALSO
VENUS…………….COBRE………………ABEDUL
(“Plantas Sagradas”
– Dr. Arnoldo Krum Heller (Huiracocha)
*** La
“Flauta Mágica” que el genio de W. Amadeus Mozart inmortalizó en su ópera
del mismo título, había sido construida por un Iniciado que para ese trabajo
utilizó la madera de un roble centenario de un bosque sagrado en medio de una
noche de tormenta. Dicho instrumento musical, con sus voces y sonidos mágicos
por sus elevadas vibraciones, tenía la capacidad de disipar las
tinieblas del mal al producir las maravillas de la Luz para esclarecer las
conciencias y las almas con el más puro y delicado Amor fraternal.
Si no
encontraban esos árboles, los Adeptos utilizaban como reemplazo ramas, hojas y
frutos de Acacias, atento a sus propiedades, debido a las cuáles la Acacia, por
ellas, es un símbolo importante en las logias donde se la equipara con uno de
los grados más altos, tomando en cuenta esa singularidad abarcadora de dicho
árbol como sustituto de los otros en sus propiedades energéticas.
Los
Iniciados alquimistas trabajaban aliados al mundo superior de los Elementales
de la Naturaleza que les servían, siempre y cuando las INTENCIONES de los
operantes estuvieran encuadradas dentro de las Leyes de Dios. Si así no fuera,
estos seres del mundo hádico de la Madre Naturaleza
se apartaban de esos investigadores desviados de las leyes superiores, y, en
consecuencia, seres de las tinieblas tomaban su lugar, provocando con sus
presencias toda clase de males. “El que busca las tinieblas, en ellas perece”
afirmaba el Divino Maestro enseñando a los que le seguían y escuchaban.
***
El planeta
que temporalmente habitamos, la Tierra, cuyo nombre en los mundos de Luz es
JUNO (IUNO) (ver en O. C. Adámica, capítulo “La sabiduría de los Dacthylos”) es – como todos los otros globos del
Sistema Solar – un Cuerpo vivo en constante desarrollo y perfeccionamiento.
Como todo organismo vivo, la Tierra posee nudos o núcleos energéticos en sitios
determinados con vibraciones magnéticas especiales que – localizadas por los
Iniciados – fueron y son, los lugares donde se levantan los Templos de la
Sabiduría. Tales las Pirámides en Egipto y en el Yucatán de México, en
Guatemala, Belice, Honduras) La Esfinge y los Siete Templos en Egipto: ON –
KARNAK – LUXOR – DENDERA o TENTIRA – MENPHIS – ABYDOS Y SÄIS. (Cada uno de
estos Templos, representaban la función de cada uno de los Siete Centros
Magnéticos o Chakras, dentro del Gran Cuerpo
Cósmico).
Nuestro
Espíritu-Luz Mesías-Instructor, define a DIOS en “Arpas Eternas” como “AMOR,
LUZ Y ENERGÍA ETERNAS”.
En el
capítulo de “Arpas Eternas” que lleva por título “En las grutas del Carmelo”,
los Ancianos esenios leen a Yhasuá- niño, unos
papiros que relatan experiencias psíquicas del Maestro en su personalidad de
Antulio de Manh Etell, considerado por las Escuelas
de Divina Sabiduría como el Padre de los Profetas. La lectura
de esos rollos comienza así: “El Absoluto o Gran Todo, es ENERGÍA, es
LUZ y es AMOR”
Es decir que
en el MUNDO DIVINO SOLAMENTE EXISTEN LA LUZ Y LA ENERGÍA QUE SON AMOR. Por esta
causa, las Inteligencias que viven en esos gloriosos planos vibratorios,
solamente saben y entienden del, en, por y para el AMOR. Tal como nosotros,
seres terrestres entendemos del mundo que nos es propio a nuestra naturaleza:
AIRE para nuestra respiración y comunicación; LUZ-FUEGO para nuestra visión y
fuerza vital; AGUA para nuestra imperiosa necesidad de ese gran elemento de
vida que constituye las dos terceras partes de nuestros cuerpos y TIERRA, que
viene a ser como nuestra MADRE natural. Esto dicho en forma por demás
sintética, ya que existen innumerables libros, escritos y disertaciones que son
Tratados de ciencia y de sabiduría en estas materias.
EL DIVINO
MAESTRO, Y TODOS LOS ESPÍRITUS QUE LO SECUNDAN DESDE INMENSAS EDADES, SIEMPRE
ENCARECEN AL AMOR COMO EL ÚNICO MEDIO DE SALVACIÓN: “El amor
desinteresado y grande del Verbo de Dios, es lo único que puede salvar a los
hombres”.
(Arpas
Eternas, capítulo: “Las escrituras del Rey Salomón”).
Llegados a
este estado de conciencia, podemos definir la siguiente ecuación, no de altas
matemáticas que no está al alcance del que suscribe esta colaboración, pero sí
decimos que es una ecuación puramente espiritual, ateniéndonos a la definición
de Dios que sintetiza el Cristo en “Arpas Eternas”: “DIOS ES AMOR, LUZ Y
ENERGÍA ETERNAS”. Tomando la fórmula de Einstein, vemos que en la misma tenemos
a la LUZ y la ENERGÍA. Luego, diremos: ENERGÍA = m.c2 (masa multiplicada
por el cuadrado de la Velocidad de la LUZ) = AMOR. ¡TODO ES AMOR! Aplicamos
la regla elemental de las matemáticas: “el orden de los factores no altera el resultado”…. y el resultado es AMOR, única condición que
todos debemos cultivar para nuestro perfeccionamiento espiritual cuyo producto
es incrementar paulatinamente por la purificación la velocidad de
nuestras vibraciones para aproximarlas a la de la LUZ, es decir al AMOR que es
–según vemos – pura ENERGÍA. Llegados a esas cumbres donde sólo reina
el Amor en su soberana majestad, todo lo demás deja de tener relevancia.
Simplemente, desaparece, se desvanece. “DONDE REINA EL AMOR TODAS LAS
LEYES SOBRAN”, repiten los Maestros de Divina Sabiduría en las obras que son el
patrimonio espiritual de nuestra amada Fraternidad Cristiana Universal.
Por esta
grandiosa causa, los mayores Maestros de las Ciencias de Sagrada Sabiduría,
culminando con Jesús de Nazareth el Cristo, recalcan reiterando el concepto que
afirma que el Mundo que percibimos es en substancia una ilusión de nuestros
sentidos, aconsejando el desapego de los bienes materiales que, por
serlo, pasan y sólo permanece la ESENCIA ESPIRITUAL QUE ES LA REALIDAD.
Volvamos a
los temas con los cuáles comenzamos este escrito. Establecida la relación
existente por reflejo del mundo espiritual con el
físico, y del macrocosmos con el microcosmos, entonces podemos afirmar que
el tropismo de las células, se verifica también en los designios del
ser humano tomado como una gran célula del organismo cósmico. Así,
cada ser-célula de ese gran cuerpo, por la afinidad del tropismo en este caso
físico-espiritual, se reunirá con los afines, formando núcleos humanos,
psíquicos y espirituales que darán conjuntos que se denominarán tribus, etnias,
familias, religiones, sociedades, comunidades, pueblos, países, sistemas, etc.
Desde los puntos
del mundo invisible, infinito Organismo Espiritual, de los cuales provengan los
seres-células, es decir, todos nosotros almas encarnadas, así serán las
afinidades (caso del tropismo celular) para reunir almas y cuerpos en núcleos
humanos. En el caso de seres con cierta evolución que se dediquen a la Ciencia
Espiritual y al servicio consciente para impulsar avances en
la necesaria purificación humana y planetaria, estos encuentros de almas se
denominan “alianzas espirituales”, o bien “alianzas de las Edades”….Las
Obras de FCU., nos hablan claramente de esas grandiosas alianzas concretadas en
las Escuelas y Fraternidades de Divina Sabiduría como – por ejemplo – los
Flámenes en la Lemuria, los Profetas Blancos en la Civilización Atlante, Kobdas
y Dacthylos impulsando el advenimiento de la
Civilización Adámica, y los Esenios, hasta llegar a los días actuales en los
cuales podemos percibir esas alianzas espirituales obrando sin
desmayos para concretar el Designio Divino para esta humanidad y este planeta.
***
“Es bendito
por los siglos de los siglos, el que coopera a la unión de lo que Dios ha
unido”. (“Orígenes de la C.A.” capítulo: “De Dhapes a La Paz”)
“Lo que
Dios ha unido, eternamente unido estará. ¡No hay separación para quienes se
aman; ni hay distancias ni hay adiós!... La luz de nuestras estrellas se
besarán en el espacio infinito y serán nuestras almas que se unirán
nuevamente….¡Oh, Hilkar, ni siquiera la Eternidad puede vencer al Amor!”
(Maestro Abel dirigiendo su Verbo al gran discípulo de Antulio de Manh-Ethel,
Hilkar de Talpaken) (Orígenes de la C.A., - capítulo:
“Mar adentro”)
(Solania de
Van): “Y yo pensé, según tengo costumbre, que el amor Eterno me hiciera
capaz de amar hasta el sacrificio a todo ser que cruzara por mi camino…” (O.
de la C.A. – capítulo: “Los caminos de la Ley”.
“¡Maestro
Señor mío¡ Dame te ruego tu amor y tu paz con tanta
abundancia que se desborde de mi corazón, como un divino manantial sobre todos
los seres que se crucen en mi camino.” (Apóstol Bartolomé – “Cumbres y
Llanuras·, capítulo: “El Apóstol de Armenia”).
“¡Padre,
abre nuestro espíritu a Tu verdad y a Tu amor, y que seamos luz de cirio para
nuestros hermanos que están en tinieblas, y óleo de piedad sobre sus heridas
profundas”
(Jhasua de Nazareth – “Arpas Eternas”, capítulo “En la
sinagoga de Zorobabel.”)
He aquí
expresada la IDEA DIVINA que, por serlo, es Inmutable y Eterna: el AMOR es la
LEY que rige para todos los seres y los mundos.
Gracias
amados hermanos en el Camino de la ascensión por la escarpada cuesta del Monte
Sagrado de la Gloria por vuestra bondad en compartir esta colaboración.
“…y libre
de mis pecados…porque fueron pecados de inconsciencia…rozaré la cima de
Francisco de Asís…y será Teresa y será Juan de la Cruz, los dos
Guardianes de mi sendero dentro de la noche oscura y procelosa de mi
alma” (“Rosa Esotérica”: Dr. Krumm-Heller-Huiracocha)
“El
aprovechar en la senda espiritual consiste en la imitación de Cristo que es el
camino, la verdad y la vida, y la única puerta por donde debemos entrar para
nuestra redención” (S. Juan de la Cruz- Cánticos espirituales)
“Yo Soy la
puerta, nadie puede venir a Mi si mi Padre no lo permite, y nadie va al Padre sino
es por Mi” (Jesús de Nazareth, el Cristo)
“En la Cruz
está la vida y el consuelo, y ella sola es el camino para el cielo” (Poema de
Santa Teresa de Jesús)
“Soy la estrella polar para tu senda, soy fresco manantial para tu
sed…Soy saciedad de la esperanza tuya y eterna realidad para tu fe!
“Y el
Cristo del Amor y la Esperanza, con sus brazos abiertos esperó, que aquella
alma feliz que le buscaba, se entregara en total renunciación”
“No
comprenden los hombres la vehemencia, del alma que escuchó la vibración, de ese
Amor Soberano que la arrastra, hacia una inmolación”
“¿No era
Teresa de Jesús dichosa, en el claustro feliz de su niñez, entre los brazos de
su amante padre, unido a ella por la misma fe?”
“Y aquel
Juan de la Cruz. ¿no era dichoso, en el hogar tranquilo en que nació? ¿Por qué
se aventuraron a lo incierto, al oprobio, a la cárcel y al dolor?....”
“El
Hombre-Dios, el Visionario Eterno, con sus voces sin ruido te dirá, que a su
amor te entregaste para siempre,
¡Una vez,
nada más!”
Estrofas
del poema del libro “Para Ti” titulado: ¡Una vez…nada más! Meditación.
(J. Rosalía L. Álvarez – Mamina (* 18 de Marzo de 1893
en Villa del Rosario – Córdoba + en Neghadá, 31 de Julio de 1965, Argentina)
¡Monte
Sagrado de la Gloria! Los que a vuestras cumbres llegan han
ganado los lauros imperecederos de la Vida en la Luz y el Amor Eternos, ceñidas
sus frentes por la Gran Corona Iluminada de la Victoria!
Os dejo a
todos vosotros mi emocionado abrazo fraternal.
PAZ ESPERANZA
Y AMOR
Buenos
Aires, Argentina
Septiembre
de 2017
Carlosalejandro origen del documento