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EL CRISOL DE LAS ALMAS
“La Verdad es
la primogénita de Dios” (Amalia Domingo Soler – Notable escritora, poetisa y
espiritualista española siglo XIX)
“El intelecto
razona de una forma lineal y plana, mientras que la Realidad es curvada. Por lo
tanto, sólo se puede tener una visión aproximada de la Realidad” (Albert
Einstein)
“Si quieres
conocer al Universo, piensa en Energía, Frecuencia y Vibración” (Nikola Tesla)
***
¡Hermanos! ¡Qué palabra hermosa, cuyas
vibraciones son arpegios musicales que disponen el espíritu al Bien, a la
Fraternidad, a la Amistad y al Amor universal!
El Orbe inconmensurable es un “campo unificado de
magnitud infinita”, y el ALMA MADRE que es ENERGÍA, LUZ Y AMOR, lo construye
continuamente, a cada instante, merced a las leyes Divinas que son las de la
Naturaleza, y por lo tanto eternas.
En el capítulo titulado “A los montes de Moab” de
“Arpas Eternas”, encontramos el relato de una ascensión de grados de miembros
de la Fraternidad Esenia en los días del Nacimiento del Verbo de Dios, Yhasuá (Jesús). Para esa ocasión, se realiza en el
Santuario Madre de la F.E. en los montes de la región de Moab** una solemne
ceremonia llena de sutiles vibraciones del más puro amor que es ampliamente
descripta en la obra citada. Pongamos atención en las palabras del ritual que
pronuncia el oficiante: “Sea agradable a Vos, omnipotente Energía
Creadora, Causa Suprema de toda vida, de todo bien, la ofrenda que
acaban de hacer de los siete años vividos en vuestra Ley estos Hermanos que
reclaman de vuestra inmensa Piedad, el don de ser acercados a Vos por nuevas
purificaciones, que serán otros tantos holocaustos a favor de la humanidad,
herencia del Cristo.”
A la luz de estas palabras del ritual esenio
descripto en “Arpas Eternas”, surge con meridiana claridad que la Fuente de la
Vida es la Energía eterna. Ya así lo confirma la oración indicada por el primer
discípulo del Divino Maestro en su personalidad de Antulio, o sea, Hilkar de
Talpakén que obra en “Llave de Oro – Siete Portales”, justamente cuando Hilkar
nos conduce hacia los Siete Portales de Iniciación. Dice: “TE ADORO SUPREMA
ENERGÍA CREADORA DE TODO CUANTO VIVE: DIOS, PODER, SABIDURÍA. LUZ Y AMOR
INFINITO”
**El nombre Moab con el cual se designa a la
región donde tenía su Santuario-Madre la Fraternidad Esenia, procede del nombre
del hijo varón nacido de la relación entre Lot, sobrino de Abraham, y su hija
mayor, ocurrida – según el Antiguo Testamento – después de la explosión que destruyó
a cinco ciudades, entre ellas, Sodoma y Gomorra, en las cuáles la corrupción
sexual de las costumbres había sobrepasado todos los límites de las
degeneraciones, como así también la extremada crueldad que usaban los reyes de
esas ciudades, para torturar a pueblos esclavizados, quemando sus ojos, y/o
atándolos a una inmensa rueda que giraba para verter agua a fin de separar los
bloques de sal de las salinas que eran, para esos reyezuelos, la fuente
principal de sus tesoros. En esa remota edad, la sal era el medio de pago para
el comercio entre esos pueblos, de allí deriva el uso actual del vocablo
“salario” para indicar las remuneraciones a los trabajadores. La gran rueda a
la que hacemos mención, servía para atar en ella a los condenados al suplicio a
quiénes untaban con un “aceite natural” (petróleo), y con fuego encendido en la
base del aparato de tortura, hacían girar la rueda para que los cuerpos de los
atados en la misma fueran pasando varias veces, en medio de alaridos de dolor
hasta la total cremación, mientras los reyes, cortesanos y populacho asistían a
ese horror, celebrando y riendo en medio de danzas lúbricas. ¡Orgías brutales,
despiadadas e infernales!
De ahí el nombre de ese hijo que en hebreo
significa “hijo de un incesto” o “semilla de padre” (Mo – Ab). La Obra nos
señala una visión distinta a la consignada en el relato bíblico. La mujer de
Lot, cuya personalidad se inclinaba a las orgías, se engalana para acudir a una
de esas fiestas crapulosas que se celebraban en Sodoma. Avisado Lot por mensajeros
divinos de la hecatombe que caería sobre esas poblaciones atrozmente
corrompidas, ruega a Dios por esa ciudad y sus moradores con el célebre pedido:
“Señor, si hubieran cincuenta justos en Sodoma,
¿los perdonarías? – Si hubieran cuarenta justos los
perdonaría”. Así sigue el Patriarca, hasta llegar a diez justos,** pero no los hay, entonces Lot
avisa a su familia y pueblo hebreo para que huyan juntos de ese lugar fatal.
Los sodomitas se burlan de Lot, su corrompida mujer a desgano huye con Lot y sus
hijas (que no eran biológicamente de Lot) pero desobedece la advertencia de los
Maestros y da vuelta su cabeza para mirar el proceso de la destrucción de
Sodoma, por cuya causa cae por un barranco a las salinas existentes en esa
región, muriendo envuelta en esas sales. La Biblia dice “convertida en estatua
de sal”.
**Nótese que se pide por justos, más allá
de otro calificativo como sería buenos, por ejemplo.
En el “Mensaje de Navidad de 1931”, la “Voz”
(Cristo) que dicta a nuestro Hermano Pietro Ubaldi, dice:
“Hablo hoy a todos los justos de la Tierra y los llamo de todas
partes del mundo, a fin de que unifiquen sus aspiraciones y oraciones en una
ofrenda que se eleve al Cielo. Que ninguna barrera de religión, de nacionalidad
o de raza los divida, porque no está lejos el día en que solamente una será la
división entre los hombres: justos e injustos.” (Párrafo tomado de “Grandes
Mensajes” psicografiados por Pietro Ubaldi entre los años 1931 y 1953).
En este mismo sentido, pero con distintas
palabras, nuestra Hermana Walkiria de Kifausser, en
un párrafo de su dictado dice “…y ahora la humanidad está dividida plenamente,
dividida entre discípulos fieles al Cristo y entre los seguidores del
Anticristo” (“Llave de Oro-Siete Portales” – lección titulada “Dios da su Luz a
los humildes, y la niega a los soberbios”).
…………………
Las Escrituras bíblicas dicen que la hija menor
de Lot, de acuerdo con su hermana mayor, emborrachó a su padre para tener
relaciones sexuales. Ambas hermanas – según este relato – pensaban que la terrible
destrucción de las ciudades donde habían vivido con sus padres, había acabado
con el mundo por ellas conocido, y que debían acostarse con Lot como único
varón que – ellas imaginaban - era el único que quedaba vivo para perpetuar la
especie humana. Dado que los tres se habían refugiado del desastre en una
cueva, no tenían contacto con el mundo exterior que les parecía yermo y muerto
por la tremenda explosión y las semanas consiguientes de incendios implacables.
De resultas de la relación sexual, la hija menor
concibió un varón al que dieron como nombre Amón (en hebreo antiguo “pueblo”).
Un pueblo surgido en tiempos posteriores se
denominó “amonitas”, su idioma tenía como base el hebreo, y de lo poco que se
sabe, fueron aliados tanto de los babilonios, como de los israelitas, pero en
diversas ocasiones lucharon en guerras contra ambos reinos, siendo vencidos por
Judas Macabeo y anexados a Judea.
Recordemos que la estirpe de los reyes de Israel
nace de una premonición del Profeta esenio Samuel, que unge a David con el óleo
sagrado convirtiéndolo en rey de Israel, y así David de pastor de ovejas pasa a
ocupar el trono de Israel (nombre que lleva muchos simbolismos, veamos:
IS-RA-EL: IS (Isis) – RA (Nombre del dios-sol egipcio) – EL (Dios). También se
puede apreciar que cada una de las sílabas IS – RA- EL indican la Trinidad o
Trilogía, Potencia femenina, Potencia varonil, y el hijo. Tal nombre fue
impuesto al Patriarca Iacob después de una dura
Iniciación nocturna con un Arcángel en la cual Iacob
salió triunfante. El Arcángel le dijo: Ahora tu nombre es ISRAEL.
Observemos queal tener
lugar una real Iniciación en un ser encarnado, siempre le es impuesto al
flamante Iniciado un nombre nuevo que se adecúe a las vibraciones energéticas
del mundo interno del mismo.
Esta tradición de las Escuelas de Sabiduría más
antiguas, se ha mantenido a lo largo de milenios, y así vemos que cuando es
nombrado un nuevo Papa, éste toma otro nombre, por ejemplo, el actual Sumo
Pontífice de la Iglesia Católica Romana: Jorge Mario Bergoglio deviene en
Francesco, nombre del muy amado Bienaventurado de Asís. El Divino Maestro le
dice a su discípulo Simón: “Ahora tu nombre es Pedro, (piedra) y sobre ti
edificaré mi Templo” (Templo espiritual del Cristo)
Otro muy interesante pasaje del Antiguo
Testamento, lo ofrece el denominado “Libro de Ruth ó
Rut”, bella mujer moabita, sacerdotisa del dios Kimos
ó Kesmos, ante cuya imagen
de piedra deforme y monstruosa, el sacerdocio moabita inmolaba a niñas
seleccionadas para esos suplicios desde la más tierna infancia, engañándolas
con la promesa que la ofrenda de su sangre al ídolo de piedra, les daría la vida eterna junto al dios. Ruth, niña hermosa
de seis años, es elegida para el holocausto, pero aparecen en sus brazos unas
feas manchas en la piel, por cuya razón es desechada. La Escritura dice que
Dios la salvó por medio de esas manchas, las que, pasado un tiempo,
desaparecieron totalmente. Ya en su vida de mujer, Ruth se une en matrimonio
con un hebreo hijo de una piadosa viuda judía de nombre Noemí. A raíz de ese
hecho, Ruth se convierte a la religión de Dios Uno, un solo Dios que profesaba
el pueblo hebreo desde los tiempos de Abraham, confirmada esta Fe monoteísta
por el genio de Moisés con las Tablas de la Ley. A raíz del prematuro
fallecimiento de su esposo, Ruth marcha con su suegra Noemí a Belén Efrata de Judá.
(Belén en hebreo: Beit- lejem
(casa de pan) Efrata: (fecunda) Allí pasa por varias
y difíciles pruebas por ser los moabitas enemigos de los israelitas. Pero una
tarde, espigando Ruth en los campos de Booz, fuerte terrateniente
israelita, ambos se enamoran y se casan dentro de los cánones de las leyes
hebreas. De tal unión, nace un varón de nombre Obed, que será el abuelo del rey
David y por ende, un antecesor de Jesús de Nazareth
según las genealogías humanas. Vemos así, como los caminos de Dios son siempre
inescrutables para nosotros, los seres humanos. De la descendencia de una mujer
pagana –luego convertida– nacerán David rey de Israel, y posteriormente, el
Divino Maestro, en una sucesión de poco más de un milenio.
…………………........
En los escritos de la Obra psicografiados
por el instrumento humano que la Ley Divina eligió, o sea, Josefa Rosalía Luque
Álvarez, nuestra amada Mamina, aparece siempre la idea de Dios como Energía,
Luz y Amor infinitos y, por tanto, eternos.
Tomando la relación de estos conceptos que
acabamos de exponer, con las conclusiones de la Teoría de la Relatividad
pregonada por Albert Einstein, observamos que en su
fórmula magistral, resalta justamente la Energía. (E=m.c2). ENERGÍA (E) ES
IGUAL A LA MASA (m) MULTIPLICADA POR EL CUADRADO DE LA VELOCIDAD DE LA LUZ. (c2)
Dice Jhasua de Nazareth
en “Arpas Eternas”: “A DIOS QUE ES ENERGÍA, LUZ Y AMOR, sólo espíritus
adelantados pueden sentirlo”
Cuando nuestro Mesías Instructor de Humanidades,
el Cristo Divino enseñaba la Ley, ¿qué palabras decía?: “Ama a Dios tu
Creador con toda tu alma, y a tu próximo como te amas a ti mismo”.
El Amor es la Gran Ley de Dios, por lo tanto,
amarse a sí mismo como a los demás congéneres del mundo, no es egoísmo,
sino Ley, porque de esta manera amamos en nuestro ser a todas las
generaciones que nos han precedido y formado como una personalidad que ocupa
su lugar en la vida, designado por la Ley.
Por esa razón es que la palabra Hermanos adquiere
una significación real y palpable: ¡Todos procedemos de una grandiosa Fuente
viva de Vida Eterna!
Debemos aclarar para evitar confusiones que
puedan suscitarse por estos conceptos, que el amor a sí mismo no es el
exagerado que marca un cerrado egocentrismo que nos aparte de nuestros hermanos
de la vida, y nos lleve a la vanidad y soberbia. En el caso superior, el amor a
nosotros mismos nos indica en todo momento, a cuidar nuestra salud corporal y
mental, a cultivarnos en los sanos conocimientos, en la cultura, en las artes,
y en compartir con alegría los bienes de la vida con nuestros semejantes.
Recordando y, a la vez, aplicando la gran Ley de la Solidaridad y Hermandad
universal. “No hagas a tu semejante lo que no quieres para ti”, y enseguida,
el concepto superador de este axioma: “Haz a tu semejante todo el bien que
deseas para ti”.
EL YO SUPERIOR O EGO CREADOR QUE NOS ENSEÑA LA
OBRA, EN SU COMIENZO DE CHISPA SURGIDA DE LA INGENTE LLAMA VIVA DE LA ENERGÍA
ETERNA, ES UN ANDRÓGINO QUE REÚNE EN SÍ MISMO LOS DOS PRINCIPIOS BÁSICOS DE
LA VIDA, TOMADOS DEL ABSOLUTO QUE LOS POSEE EN GRADO INFINITO: LA POTENCIA
POSITIVA (REPRESENTADA EN EL MASCULINO) Y LA POTENCIA PASIVA (REPRESENTADA EN
LO FEMENINO) AMBOS PRINCIPIOS SON INDISPENSABLES PARA ENGENDRAR LA VIDA. (Ver
esta enseñanza en: “Moisés” cap. “El Hierofante Isesi de Säis”,
y en la disertación de Leandro de Caria en “Cumbres y Llanuras”.
CUANDO LLEGA EL MOMENTO DEL DESARROLLO EVOLUTIVO
DEL EGO CREADOR O YO SUPERIOR ANDRÓGINO, ÉSTE SEPARA SUS DOS CUALIDADES O
PRINCIPIOS, CREANDO LOS DOS ARQUETIPOS BASE DE LA VIDA.
POR LO TANTO SON DOS CUALIDADES O PRINCIPIOS DE
UN MISMO EGO O YO SUPERIOR: ESTOS SON LOS GEMELOS.**
Al respecto, os recomiendo la lectura de la
lección titulada “¿Qué son almas gemelas?”, de “Llave de Oro-Siete
Portales”, en “Cumbres y Llanuras el capítulo titulado “Almas Gemelas”, y
del mismo libro el capítulo “Los caminos de la Ley”, donde nos ilumina una
lectura en la cual Noemí, madre del Príncipe Judá (Ben Hur), encuentra en
Leandro de Caira, a su alma gemela. El final del
capítulo, es conmovedor al relatar una revelación de Noemí en un transporte
espiritual.
**Las matemáticas nos brindan –entre otros – un
ejemplo que posee correspondencia con el tema de los Gemelos. Los números
primos son aquellos que son divisibles por la unidad y por sí mismos. En tal
sentido, los números primos son impares hasta el infinito. Solamente hay una
excepción singular. El número dos (2) que implica analogía con los gemelos, es
el único número par primo. ratificando una vez más que existe latente
siempre la relación de todas las cosas entre sí, sólo es cuestión de buscar
para encontrarlas. (El signo zodiacal de Géminis los representa a los Gemelos
primordiales, que en Alquimia son designados con el concepto de “Las Bodas
Alquímicas”.) Cástor y Polux son otro símbolo de
estos arcanos.
En las Obras de F.C.U. los designan como “Esposos
Eternos”, que podemos apreciar en el capítulo del mismo nombre de “Arpas
Eternas”; también en la descripción del cielo de “Los Esplendores y las
Victorias” en “Moisés, el vidente del Sinaí”, capítulo “El Hierofante Isesi
de Säis”; del mismo capítulo, cuando refiere el
conmovedor rescate de almas que estaban en las tinieblas del abismo, realizado
conjuntamente por los sublimes espíritus de Antulio y Odina en un viaje
psíquico, que es celebrado por espíritus de luz, discípulos de Odina, con un
glorioso himno de Amor que finaliza así:
“Labriegos
divinos que pasan los siglos
Sembrando
rosales de Amor y de Paz
Esposos
Eternos: las almas dolientes
Son vuestra
corona, son vuestra heredad.
Esposos
eternos más fuerte que el tiempo
Que miráis los
siglos cuál foco veloz
Las almas que
se aman no tienen ausencia
Ni sufren
olvido, ni dicen adiós.”
……………………………………..
En “Orígenes (ori – genes) de la
Civilización Adámica”, se relata el hecho de una hermosa dinastía de seres
justos, equilibrados, sabios y generosos conocida como “Tolstekas”,
cuyos reyes dinásticos eran los Athaulfos. Esta gloriosa dinastía – en época
atlante – llevaba en sí misma el gen divino del amor y la sabiduría – gen que
se iba transmitiendo por generaciones y que constituyó un hito glorioso de la
humanidad de la Atlántida, finalizando en los Santos Reyes Anfión Athaulfo y
Odina, que juntos fueron los instrumentos de la Ley para la construcción de una
humanidad cerebro y corazón del Gran Organismo planetario. A tan alta
calidad vibracional de los genes benditos, correspondían los Espíritus de la
Gloria de Dios que encarnaban para cumplir ese ciclo. Me permito
recomendaros muy especialmente la lectura del capítulo “SE LEVANTA EL VELO” de
la obra: “ORÍGENES DE LA CIVILIZACIÓN ADÁMICA”. En su relato encontraréis el
plan Divino que estableció en esos lejanos tiempos, la germinación o nacimiento
de esa raza de Servidores de la Luz Increada que conformaron un glorioso y gran
Organismo en la civilización atlante, cuyas células, moléculas y átomos jamás
se perdieron, siguiendo su propio ciclo evolutivo a través del tiempo
activando nuevas conformaciones evolutivas hasta nuestros días.
Nada se pierde ni desaparece de todo lo que el
Infinito ha dispuesto y obrado. Todo permanece, sólo cambian las formas.
* (Dentro de nuestros cuerpos acciona un ser
atómico, un átomo maestro del Gran Arquitecto que construye en nuestro
microcosmos aquello que aquél realiza en el macrocosmos, debido a la Ley de la
Unificación, expresada por la enseñanza magistral con el conocido axioma: “Tal
como es arriba, es abajo; tal lo de abajo con lo de arriba; lo inmensamente
grande y lo de pequeñez infinita se aúnan para demostrar la perfecta unidad del
Gran Todo.”
Si realmente el ser humano sintiera en lo
más hondo de su ser, esa sublime expresión de hermano, este mundo Tierra
sería un Edén, un Paraíso en vez de un lugar de dolor, expiaciones y tremendas
pruebas, durísimo crisol donde el calor de las pasiones y los choques
vibratorios que ellas producen, rememoran a esos hornillos en los cuáles, los
antiguos maestros de la Alquimia sagrada, fundían los materiales densos como el
plomo, encendiendo el hornillo con el concurso de los Elementales del Fuego a
quienes invocaban previamente, para lograr su purificación en metales nobles,
tales el oro y la plata, proceso que los sabios Iniciados en el Arte,
denominaban con la justa y precisa palabra de transmutación, operación
sumamente delicada que los Iniciados llevaban a cabo en el mayor silencio tanto
externo como interior, sujetando la mente en una profunda concentración a
fin de obtener el anhelado resultado que se manifestaba en las formas que
tomaban los materiales empleados cuando la anhelada transmutación era
lograda. A este logro, los antiguos Iniciados lo simbolizaron con la figura de
la denominada “Ave Fénix”, que resucita de sus propias cenizas, en este caso
las cenizas de la combustión de los materiales en las retortas del laboratorio
alquímico. Curioso que los autores del famoso cuento llamaron “Cenicienta” a la
protagonista que, reducida a la servidumbre en un hogar hostil, un día resurge
de las cenizas de los fogones que debía ella servir, por medio del “Hada
Madrina” (la Obra Alquímica) que la convierte en Princesa que se une por amor
al Príncipe, ofreciendo así este famoso cuento infantil, un sabio simbolismo
concretado en la Unión de los Gemelos.
El axioma sagrado del Arte se expresaba con este
notable concepto metafísico: “Para lograr la Divina Transmutación en la
matriz del crisol, primeramente, el Operador tiene que haber experimentado en
sus mundos internos, la noble transmutación de sus partículas densas, en
células que vibren con la pureza de la Luz astral”.
Este era el Oro que se buscaba en las
transmutaciones. En idioma cabalístico el oro es Conciencia.
Y es esta justamente la tarea que los seguidores
de la Obra del Divino Maestro debemos encarar: la purificación de nuestros
mundos internos, con dedicación, constancia y una severa vigilancia a lo largo
del tiempo que dure el pasaje de la vida física terrenal. (Ver en
“Llave de Oro-Siete Portales” las siguientes lecturas: “Para pulir y
corregir en nosotros el Yo interno” – “El desbrozar el Huerto Interior” – “El
camino unilateral” – “Artífices del pensamiento” – “Necesidad de la oración diaria”.
Estas lecciones de los Guías Superiores de FCU
compiladas en “Llave de Oro-Siete Portales” se indican solamente como referencias
concretas al tema que vamos analizando, pero la totalidad de la lectura del
libro que mencionamos es un compendio de la más sublime Sabiduría en todas y
cada una de las lecturas que lo conforman.
El axioma que antes mencionamos, significaba toda
una vida dedicada a la purificación del mundo celular-atómico del Adepto
para alcanzar la Maestría. Sin ese grado de pureza espiritual-mental-física, la
Divina Plasmación no se producía. Y aun así, la
más de las veces, los Iniciados no alcanzaban la perfección requerida por la
Operación, que era y es sumamente rigurosa. Este fenómeno ha sido
confirmado por la “Teoría de la Indeterminación”, formulada por el notable
físico alemán Werner Heissenberg, uno de cuyos
postulados consistía – justamente – en la interacción de la mente del
observador de un hecho cuántico, con las partículas protagonistas del mismo.
Sería muy extenso desarrollar la magnitud de esta famosa Teoría. Sólo diremos
que constituyó un hito científico que impulsó un cambio copernicano a la Física
en general, y a la Mecánica Cuántica en particular.
La “Estrella Pentagonal” formada en el crisol,
indicaba nada menos, que la Vibración Crística y el Espíritu Santo, la
Divina Presencia, se había plasmado. Tal lo acontecido a los Sabios Magos
de Oriente cuando por la Estrella, supieron que el Cristo había forjado y
tomado un cuerpo material para Su gloriosa manifestación a la humana progenie
terrenal.
De ahí la vital importancia de la Presencia
Femenina en Myriam de Jericó, como Cáliz preciosísimo que atesora y comprime la
energía Divina que la fecunda, aportada por Joseph, como Vaso preciosísimo del
GEN DIVINO que formará el Cuerpo donde habitará el Cristo Ungido del Altísimo,
para la Vida Eterna.
¡OH, SAGRADA FAMILIA DE NAZARETH! ¡EN TI SE
HALLA REPRESENTADA LA HUMANIDAD TODA, HERENCIA DEL VERBO DE DIOS!
***
Veamos ahora los conceptos acerca del tema que tratamos
de hilvanar, vertidos en la magna obra de Fraternidad Cristiana Universal,
titulada “Moisés, el vidente del Sinaí”, en su capítulo “Otra vez al
desierto”:
Moisés, entrado ya en los años de su vejez,
rodeado de sus discípulos de esa hora, rememora sus largos viajes en los
cuáles, muchas veces, tuvo que trepar escarpadas montañas y dice: “¡Cuán
buenas son Señor tus montañas”… y agrega más adelante:
“Pero ellas en su impasible quietud de piedra no pueden ayudarme a pulir a
Psiquis, ni a vestirla el blanco ropaje de las bodas divinas. En cambio la
convivencia diaria con las criaturas humanas es un crisol tan ardiente, tan
llama viva que va quemando y consumiendo todos los excedentes que afean a
Psiquis: las verrugas de la soberbia, las pústulas infecciosas de la lujuria,
la granizada escarlata de todas las vanidades, los tumores cancerosos del
interés, todo lo va quemando a fuego lento la convivencia entre los humanos,
que se apresuran a descubrir todos los pequeños o grandes adefesios que
desfiguran esta divina Psiquis hija del cielo que nació para ser eternamente
bella, y que tanto nos cuesta conseguirlo. Porque es así y siempre será así. Si
a las criaturas humanas les brindamos el resplandor de una luz para evitarles
tropiezos en el camino, descubren enseguida que lo hacemos por nuestro deseo de
que todos vean lo que hacemos. Y dicen:” Para eso encienden esta luz”. Si
partimos con ellas cuanto tenemos, descubren enseguida que las polillas
abundantes en nuestra casa iban a destruirlo todo, y antes de perderlo sin
provecho, los compartimos con ellas y aparecemos como generosos benefactores.
Si les advertimos sus errores y faltas con el sólo deseo de
que corran veloces por la senda de su evolución, nos miran burlonas y
nos dicen: “Lo mismo hacéis vosotros en escondidos y ocultos rincones y
aparecéis como perfectos y santos dignos de subir a un altar.”
“Todo este áspero y ardiente crisol, embellece a
Psiquis hasta convertirla en una luz, en una visión de gloria, en una desposada
blanca y pura coronada de narcisos y de lirios a quien la Divinidad espera para
coronarla de estrellas….
“Y entonces Psiquis tiende los brazos amantes a
todas las criaturas humanas que la ayudaron así a embellecerse para llegar a
ser una verdadera y eterna hija del cielo!”
“Cuando la voz sin ruido viene de lo alto y
resuena aquí junto a mi corazón me ha dicho que necesita el alma humana la
convivencia entre los humanos, he comprendido todo esto, y he visto vivo como
una hoguera ardiendo en rojas llamaradas el ardiente crisol que consumía todo
cuanto afea a Psiquis que destinada fue a tornar un día a Aquel del cual salió
siendo chispa y debe volver convertida en una estrella!...”
La convivencia continua entre la humana raza, es
en verdad el más ardiente crisol, donde Psiquis – nuestra alma – es pulida
duramente para quitarle todas las pústulas que la deforman. Sapientísimas
reflexiones del gran Maestro que hemos transcripto como una lección honda, muy
profunda, para que la tomemos debidamente en cuenta, archivándola en nuestra
memoria a fin de que el olvido no marchite sus claros efluvios.
Sí hermanos lectores. El permanente contacto con
las vicisitudes de este mundo Tierra en el cual vivimos, es la Escuela
donde “se conquista la escala”, tomando una frase de nuestra hermana Celia Marchetto de su hermosa obra “Fiat Lux”, con la
perseverancia, el optimismo, y la paciencia que, según la Ley Kobda, “todo
lo consigue”
Pero….con el concurso soberano del Amor, sin el cuál no
es posible subir esa escala, que el Patriarca Jacob visualizara en unos
momentos de iluminación.
El Amor todo lo puede, es siempre victorioso
porque Dios es Amor.
***
Veamos ahora el alcance grandioso de un pensamiento
del Maestro en su personalidad de Numú, en el continente de Lemuria, cuando una
onda de inmenso dolor los envuelve a Él y a su dulce compañera en el
sacrificio, la hermosa Vesperina:
“¡Sembradores de dolor! Un día cosecharéis dolor.
Sembradores de oprobio, de ignominia y de torturas de toda especie…un día
recogeréis eso mismo que vais sembrando, porque la compensación que ofrece
la naturaleza con la germinación, la da la Eterna Energía a las obras de los
hombres.”
(Orígenes de la Civ.
Adámica: cap. “Los Príncipes Pastores”)
¡Grandiosa lección! La Madre Naturaleza es Una en
todos sus infinitos aspectos y manifestaciones. La germinación no se dá solamente en el mundo vegetal, sino también en todos y
cada uno de los Reinos de la Naturaleza. Por eso es que las obras de los seres
humanos, tienen sus germinaciones. De ahí que el Divino Maestro las
comparara con los frutos del árbol: “Por sus frutos conoceréis el árbol del cual
provienen”.
La Energía que es Luz y Amor eternos, es la Ley
que rige todos los mundos, aquéllos que alcanzamos a percibir, y los que no
vemos. Maravilla de maravillas que esa Energía Eterna sea ¡siempre la misma!...
La Oración indicada por el maestro Hilkar de
Talpakén en los “Siete Portales” comienza con esta formidable invocación: “Te
adoro Suprema Energía Creadora de todo cuanto vive”…
Dentro del capítulo “La visión del Padre
Celestial”, “Arpas Eternas” nos ofrece la visión que tuviera Antulio de Manh Etell, al vislumbrar en un supremo éxtasis de su espíritu,
a la Eterna Espiral circulatoria que es Energía, Luz y Amor
infinitos…Queridos y amables lectores de esta colaboración, no es posible decir
nada más sobre esta gloriosa enseñanza que nos permite a nosotros –almas
encarnadas en cuerpos y orbes de materia densas- vislumbrar algo de la grandeza
infinita del Reino de Dios, por esa razón os invito a leer ese capítulo de
“Arpas Eternas” y atesorar a esa cumbre de la mayor Sabiduría.
Llegados a estas conclusiones, finalizo esta
modestísima colaboración para este foro del portal: El Cristo, Instructor de
humanidades con los conceptos finales con los cuáles nuestra querida Hermana
Beatriz Inés Maurer concluye su obra titulada “Qué es Dios”:
“El
ser Único sólo pregunta al final de cada ciclo de experiencia:
¿Cuánto has
amado?
¿Te has amado
a Ti mismo y a Tu prójimo?
Esa realidad
es la única que Él conoce y registra.
El Principio
no juzga, sólo reconoce lo que es Suyo.
¡LA CIENCIA
PERFECTA DEL AMOR!”
Queridos Hermanos, muchas gracias por vuestra
atención para estas líneas salidas de mi alma.
Recibid mi más cálido saludo fraterno.
Que todos tengáis una hermosa Navidad y un
magnífico año 2016.
PAZ ESPERANZA Y AMOR
Diciembre de 2015
Buenos Aires,
Argentina
Carlosalejandro origen del documento