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LOS SIETE PORTALES DE LA INICIACION ESPIRITUAL

        El orden maravilloso e inconmovible que hay establecido en los innumerables planos del infinito mundo espiritual, nos enseña el camino que, en los planos físicos, deben seguir todos los que quieren llegar a obtener un buen desarrollo espiritual.

        "El orden es fuerza constructiva. El desorden es fuerza destructora".

         El orden es, en los planos físicos, la imagen del Poder Conservador de la Energía Divina.

         El desorden está espiritualmente simbolizado en el huracán que pasa destrozando los jardines en flor.

         Tened todo esto muy en cuenta, hermanos de "Fraternidad Cristiana", al empezar vuestra prueba en la "Iniciación a la Gran Alianza" de los Guías de la evolución humana en esta hora de transformación.

        Los Dáctylos, los Kobdas y los Esenios, que han sido las tres grandes fraternidades que más exprimieron y conservaron la doctrina oculta al vulgo y reservada sólo para quienes quisieran sacrificarse en alcanzar la purificación, han llamado a este tiempo probatorio con diversos nombres: Moradas -  Pórticos - Portales - Grados - Arcadas - Ojivas.

Llamémosle, hoy, Portales, por estar más de acuerdo con la lengua castellana en que se ha dictado la Obra, base de nuestra escuela.

 Hilkar de Talpakén -Consejo de Instructores-

 

 

PALABRAS DE INICIACION

         "Que la Luz Divina y el espíritu de sacrificio en favor de la humanidad, marquen el horizonte en que desenvuelvas tu vida desde este momento.

         “Yo te bendigo en nombre de Dios".

 "Tu Maestro".

             

LA PLUMA BLANCA
Portal Primero.- El iniciado debe meditar primeramente, qué significa la firme decisión de practicar la doctrina del Cristo, sintetizada en la frase suya: Amar al  prójimo como a sí mismo. Frase breve, pero de un vasto alcance.

 

EL MANTO DE LINO
Portal Segundo.- Exige la renuncia a toda sensualidad, en pensamiento, palabra y obra, o sea una gran pureza de vida en lo íntimo y en lo manifestado al exterior.

        Este portal está sintetizado en estas palabras del Cristo: Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios.

 

LA CADENA DE ORO
Portal Tercero.- La imposibilidad de apartarse del núcleo de los Iniciados "es sólo moral" y tiene fuerza de Ley para el que tiene su conciencia bien despierta a lo que significa el Portal Tercero, en el cual, el Iniciado ha tomado a su cargo otras almas para ayudarlas en su evolución.

Nada es impositivo en la vía espiritual.

Todo es voluntario para el espíritu que quiere ascender, y siendo el Amor Universal la Ley Suprema de la Vida, en todos los mundos, quien más ama a sus semejantes más cerca está de Dios, que le toma como instrumento de su Bondad y de su Amor sobre todas las criaturas.

Si los pactos, entre humanos, significan un deber para el espíritu consciente y recto, los pactos íntimos entre Alma y Dios son sagrados por encima de todas las cosas.

Este es el significado que expresa el Portal Tercero, al enunciar que el Iniciado no puede apartarse del núcleo de los servidores de Dios y de la humanidad en que ha ingresado voluntariamente.

 

EL VASO DE ALABASTRO
Portal Cuarto.- El conocimiento espiritual exigido en este Portal se adquiere con el estudio y la meditación.

Estudio de las Obras dadas por los Maestros de vida espiritual y por las instrucciones colectivas o particulares que ellos dan a sus discípulos, encarnados en los planos físicos.

La meditación o concentración mental, es otro de los grandes medios con que cuenta el espíritu, para adquirir la capacidad de triunfar de todas las luchas, escollos y dificultades y ayudar a otros a vencerlas asimismo.

Está comprendido en estas palabras del Cristo: Pedid y recibiréis. Dios da su luz a los humildes y la niega a los soberbios.

 

LA ANTORCHA DE PLATA
Portal Quinto.- Para llegar a este Portal, el Iniciado debe estar, ya, seguro de sí mismo.

Seguro de haber dominado todas las rebeldías de su yo inferior, ya que ha llegado a ser completamente dócil a su deber, marcado en todo momento por su conciencia o Yo superior.

Sólo a este precio puede el Iniciado participar de los poderes divinos concedidos a las almas purificadas.

Está simbolizado en estas palabras del Cristo: Si amáis como el Padre os ama, El y Yo moraremos dentro de vosotros.

 

EL CAYADO DE OLIVO
Portal Sexto.- La fuerza de irradiación del Iniciado puede obrar sobre las multitudes y extenderse a larga distancia, porque la Divinidad le habrá tomado, por completo, como instrumento suyo sobre el planeta en que habita.

        Está sintetizado en la frase del Cristo: Bienaventurados los pacíficos porque ellos poseerán la Tierra.

 

EL PALIO AZUL
Portal Séptimo.- ¡Bienaventurado tú, glorioso hermano, vencedor de ti mismo, que después de dolorosos y heroicos renunciamientos, has llegado al Reino de Dios!

Eres una luz para el mundo que habitas y puedes repetir la frase propia de los Ungidos, de los Cristos: Dios en mí y yo en El. Todo fue consumado.

 

 

SIGNIFICADO DE LA INICIACIÓN

Paz, esperanza y amor sobre todos los seres. Mis palabras serán una breve explicación del significado de la iniciación.

        No es para vosotros una cadena de hierro, ni una penosa esclavitud, ni un duro freno que atormente vuestra vida.

        Es una antorcha colocada en vuestra mano para iluminar vuestro sendero y el de vuestros hermanos que caminan a oscuras en torno a vosotros.

        Es una agua clara del manantial divino que reconforta vuestro espíritu y aumenta sus energías y desarrolla sus facultades superiores.

        Es la oculta fuerza del Amor Divino que os hace capaces de amar a vuestros hermanos como a vosotros mismos y de transmitirles suave y lentamente la comprensión de la verdadera vida que debe vivir el hombre sobre la tierra si quiere vivirla de la manera más bella, pura y dichosa posible.

        Es tal como os ha dicho el Divino Maestro, no sois ya pequeños seres de la turbamulta inconsciente, sino misioneros de la Idea Divina, de la Palabra Eterna, traídas por El a la Tierra.

        LIBRES sois de andar más lento o más aprisa por el nuevo camino en que fuisteis iniciados, y librado a vuestra consciencia y libre albedrío, para que en la presencia de Dios seáis jueces de todos vuestros actos, sin que nadie deba intervenir en la sagrada intimidad de vuestro mundo interior.

        SEREIS vosotros mismos quienes decidáis libremente, en un futuro más próximo o más lejano, cuando hayáis superado todo lo que corresponde en vencimientos y abnegaciones el Portal Primero y creáis en acuerdo con vuestra conciencia que podéis pasar al Segundo.

        NINGUNA inquietud a este respecto debe agitar vuestras horas, pues debéis tener el pleno convencimiento de que al entrar en la blanca legión de los colaboradores íntimos del Cristo en su Obra de redención humana, quedáis de hecho dentro de su aura radiante  y suavísima que es muralla de protección en todo aspecto y sentido.

        Seáis bienvenidos al abrazo eterno de todos los amadores del Cristo y Servidores de la Humanidad.

Hilkar de Talpakén

 

 

 ALCANCE Y SIGNIFICADO DEL PORTAL PRIMERO

        Paz, esperanza y amor sobre todos los seres.

        Habéis querido asociarnos a esta íntima unión de corazones con que queréis consagrar vuestro humilde recinto espiritual.

        Yo os digo que consagrado está por vuestros pensamientos de amor para todos los seres y por vuestro santo anhelo de engrandecimiento y purificación de vuestro espíritu.

        Vuestro hermano Hilkar que años atrás os dictó la enseñanza llamada "Siete Portales" os habla en este instante en que la Divina Ley me da la oportunidad de daros una breve explicación del alcance y significado del Portal Primero en el cual os habéis iniciado.

        La frase que lo diseña "Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo", os marca admirablemente la ruta a seguir. Sencilla sobremanera es la frase, pero muy amplio el alcance y significado.

        En el "amar al prójimo como a sí mismo" están ocultas como flores en un vivero, las renunciaciones y vencimientos que debe realizar el alma que quiere superarlo, porque ese algo que se ha llamado "caridad" no abarca toda la grandeza y generosidad que suponen el "amar al prójimo como a sí mismo".

        No es el dejar una moneda en la temblorosa mano del mendigo escuálido que pasa a nuestro lado; es amarlo en su angustia, en sus dolores del cuerpo y del alma, en sus desaciertos y equivocaciones, es orientarle en las incertidumbres y vacilaciones; iluminarle en sus dudas y reanimarle en sus horas de pesimismo y desaliento.

        Es buscar, para el que carece de todo, la dignificación por el trabajo honrado que le abre las puertas de la vida noble y pura si quiere seguir por sus derroteros.

        Bien comprenderéis que todo esto significa un divino apostolado en el cual vais pisando las huellas del Cristo, que no fue indiferente a ningún dolor que se cruzara en su camino.

        Es también un apostolado sembrado de espinas y de escabrosas encrucijadas, pues abundan en él las ingratitudes, los abandonos, la incomprensión y el olvido. Mas... ¿no fue también traicionado  y   perseguido  el  Cristo  que   pasó  por   en medio de la humanidad como un resplandor de estrellas iluminando a todos los dolores?.

        Sencilla es la frase -lema de este portal- pero es ilimitada su amplitud pues ha de prepararse el alma para los heroicos perdones, para una amplia tolerancia, para un generoso olvido de los agravios con que a veces compensan los hombres los desbordamientos de amor de nuestro corazón.

        Este amor al prójimo os obliga también a envolver en vuestra aura cálida de ternuras, en primer término a vuestros familiares, amigos y conocidos, y después a todos los doloridos de la tierra, por enfermedades del cuerpo o por miserias del alma.

        Serán así vuestras concentraciones espirituales como un manto de piedad, de luz y de amor para todos los seres que se crucen por vuestro camino.

        Queda santamente consagrado vuestro recinto de oración por la presencia que atrae este cuadro del Cristo en oración que tengo a mi espalda y por todos vuestros elevados pensamientos y santos anhelos de paz, justicia y amor. Hasta siempre.

 

 

PASAR DE UN PORTAL AL INMEDIATO SUPERIOR

        Puesta el Alma en la Divina Presencia hará un acto de adoración al Supremo Amor que le dio cuanto tiene.

        Para los que no pueden hacerlo mentalmente o escribirlo por sí mismos doy la fórmula:

        "Te adoro Suprema Energía Creadora de todo cuanto vive. ¡Dios, Poder, Sabiduría, Luz y Amor Infinito!.

        Como una ínfima chispa de Vos mismo os entrego y consagro lo que de Vos he recibido: energía, fuerza vital, voluntad y amor en beneficio de mis semejantes que aún no llegaron al Divino Conocimiento.

        En unión con vuestro Verbo, el Cristo, y demás mensajeros de tu Luz y de tu Amor, los derramo sobre todos los seres que tu Ley ha puesto en mi camino, y que este acto de supremo amor que les dedico sea Luz que despierte las conciencias, energía que fortifique las almas y fuerza vital que reconstituya y renueve la materia. Así sea."

        Uno de los principios básicos de nuestra enseñanza espiritual a los afiliados a "Fraternidad Cristiana Universal" es llegar a la capacidad de dirigirse cada cual directamente a la Divinidad, sin necesidad de intermediarios, o sea tal como lo quería nuestro Divino Maestro cuando nos recomendaba hablar con nuestro Padre Celestial en la oración, con la misma confiada sencillez con que un niño habla a su madre.

        Siguiendo esta ruta marcada por El, aconsejamos a nuestros hermanos de Fraternidad Cristiana Universal para ascender de un portal a otro, hacer una pequeña meditación en el recinto de oración, averiguando sinceramente lo bueno y lo malo que en cumplimiento del Primer Portal encuentre grabado en la conciencia.

        Pensar serenamente en la forma cómo ha obrado en relación con Dios y con el prójimo en los años transcurridos en el Portal que acaba de pasar.

        Si encuentra alguna falta, reconocerla y arrepentirse de  ella, pidiendo perdón a la Divina Ley y ayuda al Cristo, nuestro Señor, para cumplir mejor en adelante.

        Hecho esto, pedir humildemente al Maestro la entrada al Portal siguiente con estas sentidas palabras:

        "¡Maestro! ¡Ábreme Tú la puerta del templo augusto del Amor donde todo lo vil y pasajero se extingue y muere!

        "¡Dónde el turbión de la vida se aniquila y calla!"

        "Dónde el clamor de las pasiones y los gritos del egoísmo enmudecen para siempre!"

        "Y que al  traspasar el Portal...  de la Iniciación de tus escogidos, sea digno de postrarme a tus pies para escuchar tu enseñanza y recibir tu bendición."

        Unos momentos de silencio y después de grabarlo en tu corazón, repetir como solemne promesa:

        "Este símbolo  de la Luz Divina y del espíritu de sacrificio en favor de la humanidad, marcará  mi camino en todos los días de mi vida terrestre.  Así sea."

 

 

CONOCIMIENTO DE SI MISMO

      Mediante un breve relato de nuestro Maestro Antulio, vuestro hermano Hilkar tratará de haceros comprender las múltiples situaciones, sentimientos y vacilaciones que impiden a las almas entrar de lleno en la vida espiritual verdadera.

        Teniendo esto en cuenta, nuestro Maestro Antulio acostumbraba a colocar un sencillo grabado en la celda o habitación de cada discípulo nuevo que llegaba hasta El para quedar a su lado.

        Este grabado decía: "Conócete a ti mismo". Y en una conferencia íntima y secreta le explicaba el oculto sentido de esas palabras:

        "Para conocerse a sí mismo, el alma debe tener el valor de auscultarse con absoluta sinceridad y calificarse a sí misma sin disimulos ni atenuantes, lo mismo sus buenas que sus malas inclinaciones, analizando las causas que las producen y las consecuencias que sus caídas le aportan."

        Para este fin es la meditación aconsejada por todo buen Maestro de vida espiritual, porque el conocimiento de sí mismo es el cimiento, base y fundamento de todo progreso espiritual verdadero.

        Cuando el Alma conoce y descubre todas sus inclinaciones y deficiencias se siente invadida por un profundo sentimiento de humildad, a lo cual sigue la imperiosa necesidad de pedir auxilio a esa Fuerza Suprema que es Poder, Energía y Amor, para la pobreza y debilidad espiritual que ha descubierto en sí misma y de las cuales quiere liberarse y reconoce no tener en sí misma la fuerza necesaria para ello.

        Cuando veáis un ser dotado de esa benévola indulgencia que todo lo perdona, lo tolera y tiene suaves soluciones para todos los problemas, pensad que aprendió a conocerse a sí mismo y ese conocimiento le condujo a la serena calma, a la plenitud de paz, de sosiego y gozo interior que posee como un tesoro inestimable.

        Cuando encontréis en vuestro camino un ser que irradia de sí mismo ese amor y dulcedumbre que lleva paz, quietud y confianza a cuantas almas se le acercan, pensad también que aprendió a conocerse a sí mismo, y que ese conocimiento le hizo humilde, tolerante y benévolo para todos, porque su entrega a la Divinidad le unió a Ella tan intensamente, que le revistió de su bondad infinita y de su amor inefable.

        Que esta breve lección de vuestro compañero de siglos, os dé el valor necesario para buscar el propio conocimiento como único medio de comenzar con buenos cimientos la vida espiritual a que aspiráis.

        Que nuestro Divino Maestro sea luz  y  fortaleza  en  todos  vuestros  momentos.

        Que El os bendiga.

 

 

CONOCER LA FUERZA DEL PENSAMIENTO

I

        Paz, esperanza  y  amor sobre  todos los  seres.

        Vuestro  hermano   Senio, que sabéis es el defensor o guardián de los sensitivos y en general de la bóveda psíquica que forman los seres espirituales, acude en estos momentos a vuestra evocación.

        Yo, de ordinario no me manifiesto si no veo la necesidad imprescindible de hacerlo. Y veo que ahora es uno de esos momentos apremiantes que reclaman nuestra intervención.

        Siempre en estos finales de ciclo se desatan fuerzas tan malignas para las almas que buscan la unión con la Divinidad, que parécenos increíble la forma y modo como obran para llevar a cabo sus fines.

        Ahora vemos como se aúnan para producir decaimiento espiritual y hasta trastornos físicos en el sujeto sensitivo que ocupamos, porque quieren impedir que las obras se continúen escribiendo, publicando, es decir, impedir todo lo que signifique dar luz a la humanidad.

        Ellos creen que manteniendo a la humanidad en la ignorancia pueden permanecer por más tiempo con el dominio que ejercen.

        Parecería que rompen, que cortan los lazos fluídicos protectores para no dejarlos expandirse sobre los seres cuyo desarrollo ha llegado a cierto grado de evolución.

        Tenéis que tener ciertos conocimientos en lo concerniente a fluidos, en la cuestión de fuerzas mentales que se acercan o se alejan.

        En lo relativo a pensamientos que a algunos de vosotros os producen disturbios.

        Es muy serio lo que concierne a pensamientos que vienen del exterior, a veces movidos por su propio egoísmo, sin preocuparse si perjudican o no a su compañero de ideales y de trabajos espirituales.

        Todas estas cosas debemos tenerlas en cuenta para evitar las consecuencias.

        Todo este discernimiento lo necesitáis para poder defenderos de esas fuerzas malignas que a veces se introducen ya sea por un instrumento encarnado o a veces desde el mundo espiritual.

        Debéis pensar siempre en las palabras del Cristo: "No ha de ser el discípulo mejor tratado que su Maestro".

        Lo que han hecho con El y su enseñanza desde hace siglos, lo hacen con las obras que mensajeros de la Divinidad se han ocupado de extraer de la luz astral en beneficio de la humanidad.

        Por eso tenéis que obrar tan discretamente que hasta estoy por deciros que en las cosas espirituales es mejor permanecer mudos.

        No todos los que dicen: Maestro, Maestro, están preparados para seguir de cerca al Maestro y al menor sacrificio que deben hacer para decidirse entre Dios y el mundo, dejan al Maestro a un lado y se inclinan al mundo que tiene para ellos más belleza y más armonía con su interno sentir.

        Vosotros, en adelante, debéis tener todos estos conocimientos para saber de dónde vienen los flechazos del mal con tal fuerza e intensidad que el alma parece agonizar de agotamiento y angustia y no parece tener fuerzas para cumplir los pactos que habéis hecho con el Divino Maestro.

        En esta hora deben recibir muchas decepciones aún de los mismos hermanos que caminan a vuestro lado.

        Todos los grandes escogidos de Dios han debido saber de estas agonías que sufren las almas, sobre todo aquellas que traen a la vida mensajes para la redención de sus hermanos.

        Vosotros estáis capacitados para emprender estas luchas y estáis capacitados para comprender aquellos pensamientos que están cargados de intereses en pugna con todos los ideales y designios del Cristo para esta obra fundada por El; pensamientos que son más pesados, más agobiadores que cualquier amenaza material que os pueda venir del plano físico.

        Por eso el Divino Maestro os recomienda "velad y orad" porque el que vela no duerme y está más capacitado para comprender, para percibir y sentir esas ondas maléficas que perjudican a las almas y a los cuerpos y también para sentir las presencias invisibles.

        Las buenas las conocéis en el acto porque os traen una dulce paz, una dulce tranquilidad y son a la vez portadoras de ese bienestar que es armonía y salud.

        En cambio, si esas presencias os traen decaimiento de espíritu, os traen cansancio y desaliento, recordad las palabras del Divino Maestro: "por los frutos se conoce el árbol" y comprenderéis que esas influencias son perniciosas porque os traen tan sólo depresión de espíritu, fatiga y hasta enfermedad en el cuerpo.

        Conviene obrar en forma que no se produzca desarmonía ni separación entre los que son necesarios en estos momentos para fortalecer la bóveda psíquica protectora de todos y más de los sensitivos que sirven de instrumentos directos de la Verdad Divina.

        Que se alejen otros que no cooperan decididamente con el designio divino no os debe alarmar, ni amenguar vuestra decisión de continuar en la senda que habéis elegido.

        Atraídos por mezquinos intereses, son víctimas de su propio egoísmo y al comprobar que no logran lo que buscan, se hastían de lo que nunca comprendieron y sin violencia se van, o la Ley los aleja directamente.

        Os sucede a vosotros lo que aquellos viajeros de tiempos lejanos y remotos, en que los enemigos encendían luces entre los bosques o desiertos peñascales para desviarlos del camino que debían seguir y hacerles caer en ciénagas o precipicios sin salida posible.

        Así, los enemigos de la Verdad y de la Luz con los que lucha la falange de los seguidores de Cristo y divulgadores de su enseñanza, os encienden en el camino mil luces fatuas y engañosas que os harán dudar a veces de las sendas que se abren ante vosotros.

        Vuestro hermano Guardián os previene de estos peligros, que veo acechan vuestros pasos y para ello reitero las palabras cien veces repetidas de nuestro Amado Maestro: "velad y orad" para resistir a todas las borrascas y para recibir la luz que os haga descubrir todas las amenazas y todos los engaños.

        Que El os bendiga y hasta siempre.

 

II

        Los Guías encargados de preparar y unificar vuestra bóveda psíquica han tenido grandes dificultades, debido a los pensamientos encontrados, algunos adversos y otros desfavorables de aquellas personas que han concurrido a estas meditaciones.

        Esto debe hacer comprender la fuerza que tienen los pensamientos.

        Los hubo de amor, de desamor, de despecho, que al chocar producen estallidos que todos no perciben, pero que en el espacio repercuten con fuertes estampidos.

        Las luchas que sufrís son comunes a todos los trabajos elevados que se realizan en cualquier punto de la Tierra. Nosotros mismos hemos tenido estas luchas, estas decepciones y desalientos y creo que no hubo uno solo que pudiera decir: he realizado mi apostolado sin dificultades.

        Dificultades y barreras, que la mayoría de las veces son por seres mal intencionados, no al acaso.

        No os debe extrañar pues, que vosotros sintáis ese desaliento y desgano de todo lo que os producía antes tanto interés.

        Cuando un alma humana se propone realizar una obra meritoria y va impulsado por el entusiasmo y el desinterés, aunque a oscuras, a tientas, sollozando, el corazón sigue día tras día y meses en pos de ese Ideal que ha soñado.

        El mérito está en realizarlo, con desgano o con entusiasmo, con penas o alegrías, con lágrimas o sonrisas.

        Vosotros comprenderéis hasta qué punto el alma adquiere esa grandeza que da el dolor resignado.

        Os hago estas reflexiones porque vosotros habéis iniciado una obra mucho más grande que aquella que yo inicié a orillas del lago Merik.

        Comprenderéis el dolor que yo tenía cuando se iban de mi lado, en busca de posiciones que no podía darles, los que había reunido para hacerles entrar de lleno en el amor fraterno que no reconoce lo tuyo y lo mío. Cuándo los veía alejarse ¿no era eso un desamor?.

        Ya veis que no es nuevo en la vida de un idealista los desengaños y las desilusiones que vosotros pasáis.

        Yo llegué a comprender el mérito de soportar el desamor, la ingratitud. Todos los que hemos seguido vida espiritual, vida de ideales, hemos padecido de idéntica manera.

        No es fácil el llegar a ser "herederos de las cosas divinas"; hay mucho que soportar, mucho que sufrir y mucho que perdonar.

        Por eso nuestro Divino Maestro decía en aquel místico sermón de la montaña: "Bienaventurados los que lloran porque ellos serán los que reciban consolación". Seguramente que no se refería a ese llorar por la pérdida de bienes materiales, pérdida de fortuna o por desengaños sentimentales.

        El lo decía por este llorar de los idealistas, como El lloró viéndose incomprendido por sus hermanos.

        Que estas reflexiones de vuestro hermano Zebeo os hagan valientes en el largo peregrinaje de vuestra vida en busca del Ideal Supremo.

        Que nuestro Maestro sea siempre con vosotros y sobre todo cuando sintáis a vuestro lado el vacío de la desolación. Hasta siempre.


 

 NECESIDAD DE LA ORACIÓN DIARIA

        Paz, esperanza y amor  sobre todos los seres

         Nos cuenta nuestro hermano Hilarión en su dictado, que cuando el Divino Maestro eligió a sus doce para colaboradores de su obra de redención humana, lo primero que hizo fue enviarlos por setenta días al monte Tabor, a fin de que los ancianos les enseñaran lo que era en verdad la vida espiritual.

        Porque ellos habían vivido, si bien no entre la barahúnda del mundo, sino entre las preocupaciones de su propia familia buscando el sustento diario y El necesitaba clarificar aquellas almas para que estuvieran en condiciones de comenzar el camino espiritual.

        A vosotros no os podemos enviar al santuario del Tabor, en la hora actual; verdaderamente no podemos pedir al que lucha en la vida diaria ni siquiera un día, porque ese día lo necesitáis para llenar las exigencias del hogar y la familia.

        Entonces es un doble esfuerzo el que debéis realizar para poneros en condiciones de servir al Divino Maestro.

        El necesita apóstoles que les salven las almas dadas a El por el Padre en herencia eterna, cuando la Suprema Ley le hizo Mesías conductor de este planeta y de la humanidad que lo habita.

        Hay muchos seres que estarían en condiciones de entrar en la vida sana del alma, en la corriente del Amor, pero que por falta de un llamado especial no encuentran el camino de entrar a formar parte en las legiones de los seguidores de Cristo.

        Para acoger todas esas almas y que ellas saquen de vosotros lo que van buscando: el agua clara de la Verdad y la Luz del Divino Conocimiento, vosotros debéis tener un raudal de esa Luz y un abundante caudal de ese conocimiento y sobre todo de Amor para dar a cuantos se acerquen a pediros y que sea vuestro ejemplo, ante todo, que las ilumine. Por eso, no debéis pensar: ¿Qué hemos de hacer con ellos, qué tenemos que darles?

        Sois vosotros los que estáis obligados a darles cuanto amor, paz, conocimiento y luz sois capaces de dar.

        Esta capacidad se adquiere con la oración, hecha en la forma y modo como el mismo Divino Maestro nos lo ha enseñado antes, cuando andaba como hombre entre nosotros y ahora en sus manifestaciones plenas de Amor y de Luz.

        Por tanto, cada uno de vosotros puede aportar un caudal de esa luz y no os hagáis la ilusión de que todo hemos de darlo nosotros, ni que todo debe darlo el sensitivo que tenéis; sino que cada uno de vosotros debe tomar a su cargo la parte que le corresponde en esto de dar luz, agua clara de amor y paz a los que van llegando.

        Es por eso que vuestro viejo Guía se propone daros a entender que "necesitáis más de la oración diaria".

        La meditación en la alcoba, después de la lectura de un capítulo de "Arpas Eternas", o de otro libro que lleva a elevar el espíritu a la Divinidad, de donde volveréis cargados con los dones que necesitáis, para después llevarlos como mensajeros al resto del mundo.

        Me refiero a los dones divinos, el de dar paz, consuelo, conocimiento y amor a las almas que llegan a vosotros llenas de incertidumbres, llenas de vicisitudes y oscuridades.

        Por eso, el Maestro os dijo que os dejaba como a pequeños Cristos en la Tierra, lo que equivale a quedar en su lugar, para hacer algo de lo que El hizo, dándole a comprender a las almas los caminos de la Ley Eterna y aligerando las cargas que ellas tienen, o sea preparándolas para la vida de paz interior, para la vida de oración.

        ¿Cómo ha de ser esa oración? Como la que han llamado los místicos de todos los tiempos: vía unitiva, o sea vida de unión con el Cristo, Hijo de Dios y mensajero suyo para esta humanidad.

        Casi siempre será de noche, hora en que cesan todas las tareas y podéis disponer de más tiempo.

        Comenzad primero por breve tiempo, por un cuarto de hora, menos es imposible para aquietar el espíritu. Llegará el momento en que os parecerá salir del cuerpo y flotar por el aire como un espíritu desencarnado, y es entonces cuando el alma puede recibir todos los dones que os darán la capacidad de ser un Cristo en medio de la humanidad.

        Esta clase de oración es necesaria porque no podéis esperar todo del sensitivo que tenéis; un ser sólo no basta para irradiar sobre todos los seres la paz, el consuelo, el alivio que necesitan las almas que le rodean y que, a veces, cargadas con mil preocupaciones materiales, es mucho el esfuerzo que exigen y muy poco o casi nada lo que dan de sí mismas.

        Si vosotros os disponéis así, mediante una oración bien hecha, una meditación algo prolongada, porque cinco o diez minutos es lo que hace el común de los creyentes; vosotros que ya estáis un grado más adelante, que habéis sido escogidos entre todos para ser colaboradores íntimos del Cristo en esta hora final de ciclo, en que difícilmente se encuentra un alma que no está sobrecargada de zozobras e inquietudes, ¡qué hermosa obra de iluminación y de paz podéis realizar en nombre del Maestro y entre las almas que El quiere y espera salvar!

        ¡Cuántas almas buenas, que hacen cuanto pueden por cumplir con sus deberes, pero que las tragedias de la vida les arrastran y sienten que no saben cómo salir a flote!

        He aquí la misión de los colaboradores del Cristo elegidos para la hora actual.

        Hay en "Arpas Eternas" algunos pasajes como aquel que se llama los Secretos del Padre. En él encontraréis un diseño de cómo debéis hacer esa oración de unión con Dios, para tener el poder de consolar, dar paz, de aliviar los dolores físicos y más que nada los morales.

        Por eso os recomiendo esta "oración de unión".

        Cada uno sabe la hora mejor para hacerla, para unos es la madrugada, para otros es la hora de entregarse al sueño. Elegid de acuerdo a vuestras necesidades.

        Pero así como el Divino Maestro dijo un día a sus discípulos: -"Ya es la hora", yo os lo repito también y pensad que por mi intermedio es El que ahora os dice: "Ya es la hora de que me ayudéis a salvar las almas que todavía están indecisas del camino a seguir"

        Puede ser que tengáis al principio serias dificultades para aquietar vuestra mente y sosegar vuestro pensamiento encauzándolo en una sola dirección: al Divino Maestro; tenéis que estar dispuestos a cualquier sacrificio.

        Ya que habéis oído leer la oración del Huerto de Getsemaní, el dolor intenso que El soportó en soledad y silencio, sintiendo sobre sí mismo todo el peso de las iniquidades humanas y teniendo a la vista el gran holocausto que se acercaba; pensad vosotros, también, que se acerca el gran sacrificio, no de vuestras vidas ni de vuestros bienes, sino el sacrificio de entregar vuestro Yo, para servir a los demás.

        Todos tenéis a vuestro alrededor seres que están llenos de dificultades y vosotros tenéis que ayudarlos, no con palabras porque muchos no comprenderán ni estarán dispuestos a escucharos; Es la ayuda mental que tenéis que hacer mediante esa "oración en unión" que lleva en sí misma los poderes del Cristo y de todos sus colaboradores de los planos espirituales.

        La voz sin ruido de vuestra oración, será la que empiece a hacer el llamado a todas esas almas que queréis conducir a la vida verdadera.

        Por ahora, podéis empezar por todo el círculo de Fraternidad Cristiana. Sobre todas esas almas débiles debéis extender vuestro pensamiento cuando hayáis llegado a esa unión, porque llegará el momento en que sentiréis vuestro vaso lleno, que os hará sentir verdaderos apóstoles del Cristo.

        Primero podéis tener la visión de vuestros compañeros de Ideal y luego desbordar sobre ellos todas esas fuerzas que habéis obtenido en esa oración.

        Cuando vosotros hayáis conseguido todo esto, vuestras reuniones no cansarán al sensitivo, por más que alrededor de esas filas compactas estén muchos seres encarnados.

        Si vosotros os unís a la Divinidad hasta ver el vaso completamente lleno de ese divino conocimiento, de amor, de quietud, podréis observar que las tenidas espirituales os llenan a vosotros mismos de alegría, de fuerza y de paz.

        Necesitamos esa oración de íntima unión con el Cristo, que es lo más sublime de la vida interior.

        Que cada día podáis irradiar más y más sobre todos los que os rodean, así familiares como simples amistades, y contad con que siempre estará uno de nosotros a vuestro lado para ayudaros al desprendimiento de todo lo terrestre y fugaz que puede entorpecer vuestra elevación de pensamiento y serenidad de vuestra mente.

        Deseamos tengáis esa preparación porque hay muchos que no tienen que ser separados a mundos inferiores, el momento llega y es necesario hacerles comprender.

        Que el Divino Maestro os acompañe siempre, que su Luz os ilumine en la oración que vais a empezar porque El lo está esperando.

Vuestro Hermano Véritas. Hasta siempre.


 

DEFENDER LOS DERECHOS DE LA LEY DIVINA

        Que la Paz sea con vosotros.

        Vuestro hermano Véritas os habla unas breves palabras para dejar viva en vuestras mentes las enseñanzas dadas en la escritura del apóstol Juan, que vuestro hermano Hilarión deshoja como flores de un jardín en la última parte de su vida.

        Les voy a hablar de esa especie de desaliento y de pesimismo que invade el espíritu cuando descubre sus deficiencias y debilidades.

        Tan hondo es a veces este vencimiento, que el alma siente la sensación de haberse equivocado porque se dice a sí misma: "para estar perdiendo el tiempo en esa apariencia de vida espiritual, en la cual no avanza absolutamente nada, es mucho mejor dedicarse a las cosas de la vida, por lo tanto, a los negocios, a los estudios, a ese sinfín de cosas sin importancia que forman la vida humana. Pues bien, esto como otra cosa cualquiera es una de las tentaciones de que debe tratar de cuidarse el alma.

        Son muchas las trabas, los tropiezos, las sugerencias malignas con que las inteligencias del mal tratan de perturbar la vida espiritual a los que se han entregado a ella.

        Vosotros que queréis dar un paso en el camino de la perfección, o muchos pasos según las aptitudes de vuestro espíritu y según la prisa que tenéis por llegar a la cumbre.

        Almas hay que suben corriendo la escala de la perfección, otras las suben más lentamente. Ojalá todos fuéramos de los primeros, o sea de aquellos que corren con velocidad para escalar la cumbre final, la cumbre de la purificación, cuando ya la bondad divina se desborda sobre el alma transmitiéndole todos los poderes, todos sus tesoros inmortales y eternos, no para sí misma sino para darlos a sus semejantes.

        Esa era la dádiva grandiosa de todos aquellos que la humanidad ha llamados santos y que, en verdad, lo eran por su desprendimiento y por su consagración a la vida espiritual, recibiendo de la grandeza de Dios los tesoros de la Divinidad en amor, en poder de curaciones, poder dar la salud, poder de contener los elementos desatados, salvar ciudades de invasiones de los bárbaros o de invasiones de las aguas o de pestes de diversas clases.

        Toda se desborda sobre el alma cuando ha llegado a esa cumbre de la purificación, que es nada más el desinterés y el amor como lo acaba de decir nuestro hermano Juan, en aquella escritura de los días que su espíritu resurgió a la vida.

        Es verdad que la vida espiritual trae aparejadas la lucha con las fuerzas de las tinieblas, que tratan de impedir a toda alma que quiere subir, porque ellos saben que en esa alma tendrán una barrera indestructible para defender los derechos de la Ley Divina, al salvar a todas las almas de esta Tierra que son la herencia del Cristo.

        Es de ver los esfuerzos que ponen esas fuerzas contrarias para entorpecer el camino ascendente de los espíritus que quieren subir a la cumbre de la purificación, a la cumbre de este desinterés y de esta entrega absoluta a la Divinidad en beneficio de todos sus semejantes. Es lo más puro y excelso de la vida espiritual.

        Si vosotros sois capaces de escalar la cumbre y podéis aspirar con seguridad a estos cielos iluminados de paz y de ventura eterna, sois los discípulos de aquel que os ha acompañado en los días malos, en los días de tristeza, en todas vuestras amarguras y que, ahora, os acompaña, en que el camino se torna más liso y llano y cuando ya se vislumbra el clarear de una aurora final de paz y ventura perfecta.

        Que la bendición del Divino Maestro descienda sobre vosotros como una lluvia de flores que refresquen vuestro corazón tan fatigado del dolor de la vida y de la incomprensión. Hasta siempre.


 

HAS LLEGADO...

Palabras del CRISTO al alma que llega al Reino Celestial.

Has llegado con blancas vestiduras,
        Coronada con rosas de marfil,
        Al ara santa de los holocaustos,
        Que está llena de rosas carmesí.

¡Ven, amada, a decirme si estas rosas
        Color de sangre de tu huerto es... !
        ¡Frescas, lozanas, aun se siente en ellas
        Todo el perfume de tu corazón!

¡Tuyas son...! Las recogí en un día
        Que renunciasteis a tu querer para mí,
        Y hoy brillan de hermosura extra terrestre,
        Transformadas en gloria, para ti!

Rosas rojas de oscuros sacrificios,
        De humillantes desprecios y baldón,
        Soportados por ti en serena calma
        Sin que nadie lo viera, más que YO.

Rosas rojas de crueles desengaños,
        Que hirieron a puñal tu corazón,
        Son gotas de tu sangre, iluminadas
        Por la fulgida luz de tu perdón.

Rosas rojas de duras negaciones
        Y de heroicas renuncias que YO vi...
        ¡Amada mía!..., en tu jardín oculto
        Sin tú saberlo, YO las recogí... !

Y aquí te esperan, como YO te espero,
        Convertidas en búcaros de amor,
        Mientras cantan los ángeles del cielo:
        "Paz y gloria al heroico vencedor!"

J.R.L.A.

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