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FOROS: EL CRISTO, INSTRUCTOR DE HUMANIDADES :: Ver tema - AURAS DEL HUERTO ESCONDIDO
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Foros de discusión » LA OBRA » AURAS DEL HUERTO ESCONDIDO
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AURAS DEL HUERTO ESCONDIDO
MensajePublicado: Fri Oct 28, 2005 5:19 pm Responder citando
carlosalejandro
Moderador
Moderador
Registrado: Jun 13, 2004
Mensajes: 198
Ubicación: Argentina





Leemos en “Arpas Eternas”: “El Pontificado y clero de Jerusalén vio llegado su fin ante el verbo de fuego del gran Maestro que volvía por los derechos de la Ley Eterna que son los derechos del hombre, y vació el oro acumulado en el comercio del templo en las bolsas vacías del populacho ignorante y hambriento mientras le decía: “Causante de nuestros males es el vagabundo que predica el desprecio por los bienes de la tierra, porque con él ha llegado el reino de Dios”. (Arpas Eternas, capítulo: “Jhasua a los veinte años”).

He aquí sintetizada en pocas palabras toda la acerba guerra entre las almas que buscan los cielos infinitos para su libertad, y aquellas que se apegan a los bienes materiales que los esclavizan y atan a la tierra, cumpliéndose en ellas la dura sentencia bíblica: “Polvo eres, y en polvo te convertirás”; porque ese es el destino de los organismos físicos que, al producirse la liberación de la entidad psíquica que los animaba e integraba en una unidad vital, se descomponen celular, molecular y atómicamente, volviendo estos elementos a integrarse en la Madre Naturaleza para seguir su evolución en los campos y planos energéticos que la Ley les otorgue para su eterna carrera evolutiva.

Pero no es la misma cosa quedar apegado a la materia perecedera, que sentirse libre con la santa libertad espiritual que conquista el ser con su decidida y noble voluntad encaminada, justamente, a obtener la liberación tan ansiada del sórdido mundo materialista, en el cuál, la soberbia, el egoísmo y el temor, paralizan las mejores virtudes y acarrean los males más perversos para los individuos, sus familiares y en general por extensión, a los pueblos todos que habitamos este pequeño globo espacial que llamamos Tierra, que vive cumpliendo su trayectoria, sin que los viajeros nos detengamos a pensar en esta elocuente verdad.

Poquísimos son los seres que abren sus conciencias a esta Realidad.

La mente humana divaga continuamente por falta de un cultivo adecuado. Si el hombre concentrara sus pensamientos en que es un pasajero del planeta por un tiempo muy breve, quizás su mente y su razón lo llevaría a meditar en las Causas de la Vida,y no vivir en una ensoñación tan profunda parecida a la muerte, agitado por miles de cosas que nada tienen que ver con la Realidad y que lo alejan de las fuentes de las que manan la Paz y la Concordia.

Así les sucedió a los altos dignatarios de esa hora en Israel, cuando apareció resplandeciente, la Estrella más brillante, que trajo consigo la Luz de Vida a este mundo sumido en sombras de muerte. El oro y su efímero poder que termina en los sepulcros, fue para ellos más fuerte que la enseñanza de esevagabundo que predicaba el desprecio a los bienes terrenales que son humo y cenizas, instando a las gentes a buscar la Paz acumulando riquezas espirituales, que son eternas, cumpliendo la Ley Divina que Moisés recibió en los fragores del Monte Sinaí.

Y así sucede todavía a los detentadores de los poderes terrenales, después de transcurridos tres mil quinientos años desde Moisés, y a poco más de dos mil años desde que el Verbo de Dios arrullara con su Voz santa a esta humanidad que perece en angustias y dolores terribles al rechazar en los hechos, las Palabras de Vida Eterna del Maestro Jesús de Nazareth.

Los cielos gloriosos de Paz, de Amor, Belleza y Felicidad son creaciones de los pensamientos de cada alma que, en verdad, es la arquitecta de su propio destino.

Por esta causa, nuestro Gran Instructor y todos los Maestros de Divina Sabiduría que le sirven, nos encarecen siempre a través de sus mensajes, el buen pensar y el recto obrar, juntamente con la oración interior y la meditación que son las armas espirituales que tienen el poder de transmutar nuestra imperfección en perfección, la oscuridad en Luz, y la inconsciencia, en Conciencia iluminada.

Entonces sí seremos creadores de formas plásticas de luz y de belleza. Este es el símbolo de la famosa “Lámpara de Aladino” cuyo dueño obtenía sus logros por intermedio de un “genio” que vivía en esa simbólica Lámpara. Tengamos en cuenta que “genio” es un derivado de “gen”, (génesis, generador, genitor). Ese genio a que alude el relato de “Las Mil y Una Noches” era una entidad etérica-elemental creada por Aladino mismo, y respondía a los mandatos de su forjador, siempre que fueran justos. La “Lámpara Maravillosa” en realidadera Aladino, quién como su nombre lo indica (Alá-dino, hijo de Alá), poseía un mundo interior purificado con sus Siete Rosas encendidas en pura luz de Amor y Justicia, que van siempre juntas de sus manos para la redención de los seres y de las almas.

Pensemos ahora qué clase de entidad crean los pensamientos homicidas y crapulosos: entidades monstruosas, perversas y llenas de odio para con su creador porque viven en medio de grandes sufrimientos; por eso se vuelven contra el ser que las ha forjado, y se alimentan de él, vampirizándolo e incitándolo a cometer todo tipo de tropelías contra la Ley de Dios, dado que de esas bajas energías, tales entidades obtienen su sustentación y se realimentan formando un circuito tenebroso que va envolviendo más y más al ser que las formó y las mantiene vívidas con su energía vital, pasando así a ser la primera y principal víctima de sus propios atentados contra la Ley del Amor Fraternal.

A este respecto, en el capítulo “El Cerro de la Gloria” de “Cumbres y Llanuras” podemos leer: “La Ley es inexorable y se cumple siempre y en absoluto; y quien usa de fuerzas malignas en daño de sus semejantes, es víctima de ellas mismas, que desatadas con incontenible furia se vuelven contra sus propios instrumentos cuando no han podido dañar a aquellos sobre quienes fueron arrojadas”

¡Hermanos!, estudiemos las sublimes enseñanzas de las Obras de nuestra amada F.C.U., puesto que en ellas, están claramente explicados estos procesos, tanto los de Luz, como los de tinieblas. Como demostrara A. Einstein, la oscuridad y las tinieblas no tienen existencia propia; ellas son la resultante de la falta de luz. Imploremos entonces a la Luz Eterna que nos llene hasta rebosar de su Claridad Infinita para vivir en la luz.

En “Artífices del Pensamiento” de “Llave de Oro” leemos:

“He aquí que, de la evolución de globos y esferas, de mundos y nebulosas, he llegado en mi confidencia de esta tarde al desenvolvimiento ascendente de las mentalidades, para deciros a vosotros, hombres de la hora actual, vislumbrados por mí en la montaña de Horeb como los artífices del pensamiento por medio del cuál llegáis a ser pequeños dioses creadores de la belleza y del bien ¡o genios maléficos sembradores del dolor y del crimen en medio de la humanidad!

Y más abajo continúa esta Gran Instrucción de nuestro amado Maestro:

“Hombres conscientes de la fuerza magna del pensamiento, sed pequeños dioses creadores del bien y de la justicia, de la paz y del amor entre los hombres en contraposición de los malos genios, creadores también, para su mal, de las tenebrosas entidades que obstaculizan y tuercen los caminos de los hombres.

¡Seres conscientes que me escucháis…. sed vosotros dioses creadores del bien y de la justicia, de la belleza y del amor, con la magia poderosa de vuestro pensamiento vibrando al mismo tono del Eterno y Divino Pensamiento!”

Es tanta la claridad de esta cimera enseñanza de nuestro Divino Instructor, que en verdad no cabe agregar nada más, tan sólo, rogar que la analicemos y profundicemos al máximo que nos sea posible, porque ella es una joya preciosísima de la Realidad que no ven nuestros ojos humanos pero son verdaderas y por eso, existen con vida propia.

¡Razón tuvieron los altos dignatarios del Templo de Jerusalén cuando afirmaron que con Jhasua de Nazareth “ha llegado el Reino de Dios”!........

¡Sí!, y con las Obras de FCU., ha llegado la manifestación de ese Reino en esta hora de la humana evolución, hora tremenda y asimismo plena de esperanza.

Para afrontarla es que el Maestro nos ha querido dar las rosas de amor y verdad que leemos en todas y cada una de las Obras que los Guías han transmitido por medio de la gran Servidora del Cristo, fiel canalizadora de Sus Enseñanzas.

En la primer lección de “Llave de Oro” titulada “La última alianza”, el Maestro nos dice que “los Setenta Mesías unidos a los Siete Millones de espíritus que cooperan con ellos desde inmensas edades se unen y producen una energía irresistible que envuelve como una inmensa ola a doscientos mundos de igual evolución a la de esta Tierra”…

“Fuerza invasora de una potencialidad desconocida para vosotros que,mediante pequeños e ignorados y humildes grupos como el vuestro sirven de punto de contacto entre los planos físicos y el mundo espiritual”.

¡He aquí queridos hermanos que leéis estas modestas reflexiones, el honor y la responsabilidad que tomamos ante el Maestro, de ser esos puntos de contacto entre los planos físicos y el mundo espiritual, para difundir en este mundo, las luminosas enseñanzas que provienen de nuestro Instructor Eterno!

¡Amado Maestro, abre nuestras conciencias a Tu Verdad e ilumínalas con Tu

Luz Divina, para que seamos los instrumentos y los canales límpidos de Tu

Inefable Amor y la ocasión de Tu Obra ahora y siempre! ¡Así Sea!

 

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

 

Las enseñanzas que a raudales nos brindan como generosa ofrenda los Guías Espirituales de Fraternidad Cristiana Universal, constituyen un jardín colmado de las flores más bellas, cuyos esplendores y aromas nos van llegando a medida que avanzamos por los senderos de ese vasto y maravilloso huerto, plantado y cultivado por una mano Divina.

 





¡Escondido Huerto!, tus suaves auras

Juguetean ligeras en tu arboleda añosa

Que sombrea como madre amorosa

La policromía de tus flores cuyos

Néctares liban doradas mariposas.

 



Si pudiéramos sentir vuestras caricias,

¡Oh!, embalsamados aires del amado Huerto,

Iluminadas brisas, mensajeras propicias,

Musas inspiradoras que en supremo delirio,

Besasteis amorosas la frente de Virgilio.

 



Mis ojos, del ameno prado en la serena calma,

Contemplar pudieron arcanos singulares:

Rondas de serafines que en solemne danza,

Abrían del Sagrado Huerto esplendoroso,

El séptimo Portal de la eterna Esperanza.


(versos inspirados en un poema de Frederic Plessis)



¡Un amoroso y muy fuerte abrazo fraternal para todos!

Carlosalejandro.-


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Carlos V.
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